Una testigo de la UCM admite al juez que la asistente de Begoña era su "interlocutora" para el software
"Va a venir Begoña, la mujer de Sánchez": personal universitario relata al juez las gestiones para registrar la herramienta informática de la cátedra que dirigía la esposa del presidente
Begoña Gómez en una imagen de archivo en un acto del PSOE. (Francisco J. Olmo/Europa Press)
Cuatro testigos vinculados a la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han declarado este viernes ante el juez que investiga a la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. Una de ellas ha admitido al magistrado que la asistente de la esposa de Sánchez, Cristina Álvarez, era su “interlocutora” para las gestiones de dar de alta el software ligado a la cátedra universitaria de Begoña.
El juez investiga a Begoña Gómez por apropiarse indebidamente este software que le hicieron a coste cero para ella varias empresas pensando que se lo quedaría la universidad. También se investiga, entre otros, un presunto delito de malversación de fondos por emplear a su asistente de Moncloa, Cristina Álvarez, para sus negocios privados. Esta mujer también está investigada por estos hechos.
Según informan a El Confidencial fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio, la testigo que ha señalado la participación de esta asistente es María Jesús Morillo. Trabaja en la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad. Este es el departamento encargado de hacer las gestiones para dar de alta herramientas como el software de la cátedra de Begoña Gómez, aunque en el juzgado ha destacado lo atípico de que esto se haga con una cátedra extraordinaria como la que codirigía la esposa de Sánchez.
Según ha explicado, es más habitual cuando se tiene que registrar alguna investigación científica o una obra literal o cultural. Ha contado que se pusieron en contacto con ellos en 2022 para solicitar información sobre el registro de un software. Contactaron con la directora de la OTRI. Después, a ella y a su compañera María Mercedes Vaquero –citada también este viernes– les convocaron a una reunión y les dijeron que iba a ir “después de desayunar Begoña Gómez” y ya les indicaron que era “la mujer de Sánchez”.
Minutos después, le repreguntaron sobre este particular y se ratificó en que se refirieron a ella como la mujer de Sánchez. Begoña Gómez, según su narración, acudía para consultar información de propiedad intelectual. Ha contado que se presentó acompañada de su asistente personal, Cristina Álvarez, y de la coordinadora de la cátedra, Blanca de Juan. Cuando de Juan declaró ante el juez admitió que ella creó el dominio del 'software' y luego lo cedió a Begoña Gómez.
La testigo contó que en la reunión fue Begoña Gómez la que habló en todo momento, si bien ha manifestado que su impresión es que no tenía claros los pasos a dar. Al finalizar la reunión se intercambiaron los correos con las tres y desde ese momento Cristina Álvarez pasó a ser su “interlocutora”. Era ella la que le llamaba para las gestiones, lo que abunda en las sospechas de la implicación de esta empleada de Moncloa que ya relató el entonces vicepresidente de la UCM, Juan Carlos Doadrio.
Este viernes también ha declarado la interventora de la Universidad Complutense (UCM), María Elvira Gutiérrez-Vierna. Ha descartado ante el juez Juan Carlos Peinado que la esposa del presidente del Gobierno actuase de forma irregular al firmar los pliegos de contratación para patrocinadores de la cátedra de Transformación Social Competitiva (TSC) que codirigía en la universidad.
Ha asegurado que la firma de los pliegos de prescripciones técnicas se realizó de acuerdo con las normas de la universidad. Además, ha señalado que no se exige cualificación técnica específica para suscribir dichos pliegos. Esto tiene que ver con el presunto delito de intrusismo, otro de los cinco por los que el juez investiga a Begoña Gómez. La última en declarar ha sido la codirectora del Máster de Formación Permanente Sostenibilidad ESG, quien ha relatado que ella tiene inscrito el dominio del citado máster a su nombre, siendo también personal ajeno a la UCM.
Cuatro testigos vinculados a la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han declarado este viernes ante el juez que investiga a la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. Una de ellas ha admitido al magistrado que la asistente de la esposa de Sánchez, Cristina Álvarez, era su “interlocutora” para las gestiones de dar de alta el software ligado a la cátedra universitaria de Begoña.