El PSOE se pone de perfil con el ERE de Telefónica y Yolanda Díaz asume sola el papel crítico
La elección de Marc Murtra, muy vinculado al PSC, como sustituto de Pallete condiciona la respuesta a los despidos en la compañía. Los socialistas se escudan en que no tienen fuerza con su 10% en la SEPI
El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en Telefónica, que puede alcanzar a 6.000 trabajadores, un 24% de la plantilla, ni ocupa ni preocupa en el Gobierno. Al menos a una parte. El bloque socialista del Ejecutivo se ha puesto de perfil ante estos abultadísimos despidos y sólo la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha alzado la voz.
En el PSOE se escudan en que la representación pública, su 10% a través de la SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales), es insuficiente para influir en la gestión de la compañía. Pero el Gobierno es el mayor accionista de Telefónica y este porcentaje sí resultó decisivo para situar a Marc Murtra en la presidencia, en sustitución de José María Álvarez-Pallete.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se ha limitado a señalar la importancia de que el proceso avance "de la mano de la negociación con los sindicatos" para que se respete la voluntad de acogerse al ERE o mejoren las condiciones. "Vamos a estar, por supuesto, encima", declaró. En cambio, la responsable de Trabajo lo ha tildado de "indecente" y ha asegurado que "el dinero público no está para despedir a nadie, por muy buenas que sean las condiciones".
Díaz, que ha remitido una carta a la presidenta de la SEPI para mostrar su rechazo al ERE y espera reunirse con ella, considera "gravísimo" un "despido colectivo que afecta a más de 5.000 personas, en una empresa que tiene beneficios y que además está participada con el dinero de los españoles".
La brecha en el Ejecutivo sobre este asunto ha resultado evidente. A la tibieza de Cuerpo se han sumado la discrepancia pública de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, con sus socios de coalición. "Telefónica es una empresa privada que está participada en un 10% por la SEPI, es decir, que su capital es mayoritariamente privado", ha apuntado. "No es una empresa pública. El Gobierno siempre intenta minimizar los despidos en todos los entornos en los que le corresponden a él y también en el resto. Pero dejemos trabajar a los sindicatos, están ahora mismo en el diálogo y, por tanto, llegando al mejor acuerdo posible", destacó.
La postura oficial es que ese 10% de participación, adquirido para frenar la entrada del grupo saudí STC, no les permite hacer más. La Moncloa ha tratado estos días de pasar de puntillas con el ERE de Telefónica que, con más o menos capital público, no es una empresa cualquiera.
Al frente de la compañía se encuentra un directivo de la órbita del PSC, con una relación muy cercana al presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Como informó este periódico, Murtra fue el candidato propuesto por la Moncloa para poner fin a la etapa de Pallete. Presidente de Indra hasta ese momento y de la confianza también del máximo responsable de la Caixa, Isidro Fainé, los socialistas tienen ahora dificultades obvias para criticar un ERE en Telefónica con él en la dirección.
Una dependencia que no afecta a Yolanda Díaz, muy volcada en marcar una posición propia. Aunque los socialistas cuentan a su favor que la maraña de temas de estos días, desde la resaca por la condena al fiscal general, hasta las amenazas de José Luis Ábalos al Gobierno del que formó parte, facilita que su silencio pase más desapercibido.
El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en Telefónica, que puede alcanzar a 6.000 trabajadores, un 24% de la plantilla, ni ocupa ni preocupa en el Gobierno. Al menos a una parte. El bloque socialista del Ejecutivo se ha puesto de perfil ante estos abultadísimos despidos y sólo la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha alzado la voz.