El auto del juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente que envía a prisión provisional al exministro José Luis Ábalos justifica su decisión en que “pudiera disponer de recursos económicos” con los que fugarse ahora que sabe que será juzgado y que enfrenta peticiones de pena de hasta 30 años de cárcel. El escrito recuerda que durante años recibió cantidades de dinero en metálico. Además, el magistrado resta validez a que Ábalos quiera ahora colaborar con la Justicia en esta primera parte del llamado caso Koldo, porque sería “poco relevante” dado lo avanzado del procedimiento.
“Ábalos ha podido recibir y manejar importantes cantidades de dinero en metálico, al punto que durante varios años no precisó realizar egreso alguno de sus cuentas bancarias, lo que permite inferir razonablemente que pudiera disponer de recursos económicos bastantes para emprender y sostener la fuga”, dice el auto de 14 folios.
Durante la vistilla mantenida este jueves en el Tribunal Supremo, el abogado del que también fuera secretario de Organización del PSOE trató de desbaratar el riesgo de fuga. Alegó, por ejemplo, que el sueldo de diputado que percibe actualmente es su único modo de vida y por ello no se puede fugar. Pero el juez insiste en la posibilidad de que tenga dinero en metálico o pueda acceder a él. También cita los contactos internacionales del ministro que han aflorado durante las pesquisas.
Añade que el juicio se celebrará previsiblemente en unos meses, por lo que Ábalos también podría fugarse ahora, sabiendo que en poco tiempo podría ser condenado y también perdería el sueldo de diputado. Al ser aforado ante el Tribunal Supremo, la sentencia sería firme. El juez asume otro argumento esgrimido por la Fiscalía, según el cual, si finalmente fuese condenado en el grado más bajo en todos los delitos por los que se le acusa, aun así acumularía una pena superior a los 12 años de prisión.
En las últimas horas, Ábalos mostró una actitud desafiante con el Gobierno que ha agitado el miedo en Moncloa a una cadena de filtraciones contra Moncloa. El abogado del exministro se ha quejado de que las acusaciones buscan el ingreso en prisión de su cliente para forzarle a "una declaración colaborativa". Sin embargo, el juez ha censurado ese supuesto propósito y le ha restado relevancia porque, si ese fuese el caso, la posibilidad de que el acusado quisiera ahora colaborar, ya llegaría tarde.
Contesta el magistrado que, si su plan fuese forzar a Ábalos, “no sería este el momento más adecuado para acordar la prisión provisional, cuando ya, debido al avanzado estado del procedimiento, poco relevante parece que pudiera el acusado aportar en este momento con relación a su objeto”. Ábalos se sentará en el banquillo junto a su asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldamapor adjudicar contratos millonarios a una misma empresa para comprar material sanitario durante la pandemia a cambio del cobro de comisiones y dádivas como un alquiler de una casa para una novia del entonces ministro.
"Incomprensible" que Koldo gestionase el dinero
Respecto a Koldo García, el juez también argumenta que existe prueba suficiente de que puede disponer de fondos de origen desconocido. Asegura que ha podido "recibir y manejar importantes cantidades de dinero en metálico" hasta el punto de que, durante varios años, disminuyó sensiblemente su necesidad de sacar efectivo de sus cuentas bancarias.
También apunta que asumió, "de manera incomprensible y que él mismo no ha explicado", gastos personales que correspondían a Ábalos. Todo esto permite deducir razonablemente "que pudiera disponer de recursos económicos bastantes para emprender y sostener la fuga".
No le sirve tampoco la argumentación del exasesor respecto a sus obligaciones familiares como prueba de su arraigo. Pese a que tiene una hija de cinco años, está casado, tiene hermanos y una madre a la que atiende, el juez considera que sus allegados "podrían desplazarse a su encuentro" si huyera o incluso preferir que lo hiciera solo "con el propósito de eludir el escenario personalmente muy desfavorable" de una larga pena de cárcel.
El auto del juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente que envía a prisión provisional al exministro José Luis Ábalos justifica su decisión en que “pudiera disponer de recursos económicos” con los que fugarse ahora que sabe que será juzgado y que enfrenta peticiones de pena de hasta 30 años de cárcel. El escrito recuerda que durante años recibió cantidades de dinero en metálico. Además, el magistrado resta validez a que Ábalos quiera ahora colaborar con la Justicia en esta primera parte del llamado caso Koldo, porque sería “poco relevante” dado lo avanzado del procedimiento.