Ábalos y Koldo García ingresan en la cárcel, donde esperarán el inicio de su juicio
Con la decisión del juez de enviarlos a prisión se confirma la sospecha generalizada que circulaba desde que el departamento que dirige Alejandro Luzón reclamara las vistas para revisar sus medidas cautelares
José Luis Ábalos, esta mañana, a su llegada al Tribunal Supremo. (Europa Press/Eduardo Parra)
Hasta este mismo miércoles José Luis Ábalos se sentaba en su escaño del Congreso de los Diputados. Ahora ingresará en prisión. El juez Leopoldo Puente ha atendido la petición de la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones y ha dictado el ingreso incondicional en la cárcel del exministro y su mano derecha Koldo García para asegurar su presencia en el juicio que se celebrará en su contra por la trama de las mascarillas, que lideraron desde el Ministerio de Transportes. Lo que no ha forzado hasta el momento la contundencia de los indicios en contra de ambos lo ha provocado el riesgo de que huyan tras conocer las elevadas penas a las que se enfrentan ambos. Los dos han ingresado en la prisión de Soto del Real pasadas las seis de la tarde.
Con la decisión se confirma la sospecha generalizada que circulaba desde que el departamento que dirige Alejandro Luzón reclamara las vistas para revisar sus medidas cautelares. Nada, ni siquiera la condición de diputado de Ábalos, ha logrado salvarle de la cárcel anunciada. Él mismo lo sabía y acudió ya al Supremo cargado con una mochila con sus pertenencias. La imagen de su entrada será la última del socialista en mucho tiempo. El magistrado les atribuye la comisión de posibles delitos de integración en organización criminal, cohecho, uso de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación.
Tampoco sus argumentos ante el magistrado Puente han atenuado la dureza de la decisión. Los dos han tratado de defender que no tienen intención de fugarse. Han aludido a su arraigo familiar y a su falta de fondos. Mientras Ábalos ha dicho que no tiene "dónde ir", García ha expuesto que no se plantea marcharse a ningún sitio. Sus defensas, que ejercen Carlos Bautista y Leticia de la Hoz respectivamente, han echado el resto en las vistas. Sin suerte tampoco esta vez. Al diputado no le ha valido tampoco apelar a sus votantes y a los derechos de estos, que quedarían "cercenados".
El instructor señala en sus autos que, de acuerdo con lo expresado por la Fiscalía y la acusación popular, además de existir indicios "más que bastantes de la eventual comisión de graves hechos delictivos", el posible riesgo de que dichos acusados pudieran sustraerse a la acción de la justicia resulta, en este momento, "extremo", por lo que entiende que no puede conjurarse con el simple mantenimiento de las medidas cautelares que pesaban hasta ahora sobre ambos que eran de comparecencias periódicas en el Juzgado y retirada del pasaporte.
Destaca al respecto que existen numerosos indicios racionales de criminalidad frente a ambos, formalizados ya en una resolución judicial de imputación, con relación a la eventual comisión de varios graves delitos; y que, concluida ya la instrucción, se ha interesado por las acusaciones la imposición de muy graves penas privativas de libertad para dichos investigados, ello unido al previsiblemente muy próximo enjuiciamiento.
Al menos 12 años y seis meses
Puente ilustra de forma extensa la gravedad de las penas reclamadas. Dice que es "tan relevante que se comenta por sí sola" hasta el punto de que si el tribunal que le juzgue las atiende "siquiera sustancialmente", la condena sería muy elevada. Eso sucedería "incluso aunque, partiendo de la hipótesis de condena, se impusieran las penas previstas en los diferentes delitos por los que se le acusa en este procedimiento en su mínima extensión legal". En el caso más leve, la pena sería de doce años y seis meses de prisión.
En el auto referido a José Luis Ábalos, el juez acuerda que se ponga en conocimiento de la presidenta del Congreso de los Diputados, del que el investigado es miembro, su resolución, "en cuanto afecta a la situación personal del aforado", de conformidad con lo que se determina en el artículo 14.1 del Reglamento del Congreso de los Diputados. Tras recibir la notificación oficial, la cámara empezará su procedimiento de suspensión.
Puente también destaca que de las actuaciones se puede deducir que dispone "de recursos económicos bastantes para emprender y sostener la fuga" y que, además, cuenta con contactos internacionales "más que evidentes". Rechaza así su alusión a que solo se mantiene con el sueldo de diputado e indica, respecto a este cargo, indica que el encarcelamiento no menoscaba los derechos de las personas que eligieron para tan alta función. "En cualquier caso, los efectos que pueda proyectar la prisión provisional de Ábalos sobre su actividad parlamentaria es decisión que corresponde adoptar al Congreso de los Diputados en aplicación del Reglamento que lo regula", concluye.
Hasta este mismo miércoles José Luis Ábalos se sentaba en su escaño del Congreso de los Diputados. Ahora ingresará en prisión. El juez Leopoldo Puente ha atendido la petición de la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones y ha dictado el ingreso incondicional en la cárcel del exministro y su mano derecha Koldo García para asegurar su presencia en el juicio que se celebrará en su contra por la trama de las mascarillas, que lideraron desde el Ministerio de Transportes. Lo que no ha forzado hasta el momento la contundencia de los indicios en contra de ambos lo ha provocado el riesgo de que huyan tras conocer las elevadas penas a las que se enfrentan ambos. Los dos han ingresado en la prisión de Soto del Real pasadas las seis de la tarde.