Vox persiste en la ruptura en Aragón y el PP busca hueco para ir a elecciones en 2026
Azcón abrirá conversaciones con los grupos e intentará reconducir la relación con Vox, pero no alargará la legislatura si no logra aprobar el presupuesto. Los de Abascal enfrían toda opción de acuerdo
El presidente de Aragón, Jorge Azcón (i), junto al líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo. (Europa Press/Ramón Comet)
La sintonía de la que PP y Vox hacen gala en la Comunidad Valenciana —y que podría culminar con la investidura de Juanfran Pérez Llorca este mismo jueves— es casi un oasis en el actual mapa territorial. El enfrentamiento abierto entre las dos grandes formaciones de la derecha llevó a María Guardiola a convocar elecciones anticipadas en Extremadura para el próximo 21 de diciembre. Tampoco hay buen clima en Castilla y León, aunque a Alfonso Fernández Mañueco le corresponde abrir las urnas a más tardar el 15 de marzo. Y los tambores electorales suenan con más fuerza que nunca también en Aragón.
Jorge Azcón evitó seguir el ritmo de su homóloga en Extremadura y alejó toda opción de acelerar los comicios. A diferencia de Guardiola, el presidente regional no ha presentado aún el proyecto de presupuestos en las Cortes de Aragón. Vinculó ese paso a la celebración del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para que el Ministerio de Hacienda fijase los objetivos de déficit, a pesar de que el Gobierno tiene imposible aprobar un techo de gasto en el Congreso. Superado ese trámite —Montero reunió a las comunidades el pasado 17 de noviembre— el reloj ha comenzado a correr también en Aragón.
En el entorno del líder regional ratifican que en cuestión de "días", a más tardar la próxima semana, presentarán el proyecto de presupuestos e iniciarán una ronda de contactos con todos los grupos parlamentarios. El objetivo prioritario del PP es intentar reconducir las conversaciones con Vox, aunque por ahora los de Abascal permanecen cerrados en banda. A finales de octubre, el partido ultraconservador emitió un comunicado en el que no dejó lugar a la duda. "El grupo parlamentario de Vox no va a sentarse a negociar ningún acuerdo presupuestario con el Gobierno de Aragón del Partido Popular para 2026", apuntaron.
El detonante de la ruptura fue el cese de un asesor de Vox en las Cortes de Aragón por comentarios racistas en redes sociales. Azcón amagó con romper con los de Abascal hasta que no le destituyese, aunque según Bambú hacía días que se había comunicado al dirigente su cese, lo que en la dirección de Vox se interpretó como un golpe bajo para dinamitar la relación por orden de Feijóo. "El Partido Popular tendrá que negociar [los presupuestos] con quien esté dispuesto a aceptar órdagos oportunistas y mezquinos", corroboraron.
Fuentes del partido a nivel regional ratifican que esa posición "se mantiene". Por ahora, ni están abiertos a negociar, ni tampoco se plantean prestar su apoyo a unas cuentas regionales que evitaría el test de estrés de las urnas. Sólo un cambio "radical" en las políticas verdes o migratorias o una ruptura taxativa con los "sociatas" de Europa, como puntualizó ayer Abascal, podrían hacer cambiar a la formación de parecer. No servirá en este caso "una mera declaración".
No obstante, en Vox subrayan que Azcón "no tiene ninguna voluntad de alcanzar un acuerdo de presupuestos porque, en ese caso, habrían presentado y buscado negociar un presupuesto para 2025". Recuerdan los de Abascal que su listado de condiciones era idéntico al que se presentó en la Comunidad Valenciana o en la Región de Murcia —donde sí hubo entendimiento—, pero el presidente aragonés las tildó de "irrealizables".
En este punto, desde el partido ultraconservador invitan al mandatario popular a negociar con el PSOE, con el que "tiene más afinidades" por los "guiños" que, a su juicio, ha ido haciendo Azcón. En el PP desmienten la mayor y minimizan las opciones de que los socialistas apoyen los presupuestos autonómicos. "Es imposible que respalden unas cuentas que servirán para quitar el impuesto de sucesiones o iniciar la concertación del bachillerato"; ejemplifican, salvo que al PSOE le interese facilitar el trámite para evitar unas elecciones anticipadas que enviaría a la ministra portavoz, Pilar Alegría, a una prematura candidatura.
Pese a la resistencia inicial, el propio Azcón ha allanado en los últimos días la idea de un anticipo electoral, una salida "coherente" si no logra aprobar los presupuestos, que acumularían la segunda prórroga desde que arrancó la legislatura en 2023. La opción de estirar su mandato sin respaldo parlamentario no es una opción. Tampoco Génova lo ve posible. Feijóo defiende que Sánchez debe convocar elecciones generales ante la falta de Presupuestos Generales del Estado. Y es una tesis que aplican también a sus territorios.
"Ante la amenaza de bloqueo, hay que convocar elecciones", sostuvieron en la dirección nacional del PP cuando María Guardiola anunció que repetiría las elecciones en Extremadura y no esperaría a 2027. "No tenemos miedo a las urnas porque el futuro de ningún dirigente debe estar por encima de los ciudadanos a los que representan (...). Sin presupuestos, no se puede gobernar", zanjaron. Y la receta también aplica a Aragón.
Los populares sostienen que intentarán convencer a Vox u a otras formaciones, pero miran ya el apretado calendario electoral en busca de una fecha para cuadrar unos hipotéticos comicios. Azcón dejó claro este lunes en una entrevista en Onda Cero que "es evidente" que no haría coincidir la fecha de sus elecciones con las de otros compañeros autonómicos. Por lo pronto, Guardiola abrirá las urnas el 21 de diciembre; Mañueco a mediados de marzo; y Juanma Moreno previsiblemente en junio. En el partido comienza a correr la tesis, aún especulativa, de que en Aragón haya elecciones antes que en Castilla y León... siempre y cuando la Comunidad Valenciana no entre en el tablero de juego.
En mitad de este ajetreado contexto, Santiago Abascal aterrizó este lunes en Zaragoza para celebrar un acto público, una suerte de mitin con el que el líder de Vox caldeó aún más el escenario de anticipo electoral. Ante centenares de personas, el líder de Vox enfrió más, si cabe, las opciones de acuerdo. Acusó al presidente regional de intentar "chulear" a su formación y situó como "estafa" al partido de Alberto Núñez Feijóo. "Muchos dicen que tenemos que ceder y que les regalemos los votos. Eso nunca va a pasar" (...). Quieren estar con los sociatas en Bruselas y aquí que Vox haga de coche escoba. No, no y mil veces no".
La sintonía de la que PP y Vox hacen gala en la Comunidad Valenciana —y que podría culminar con la investidura de Juanfran Pérez Llorca este mismo jueves— es casi un oasis en el actual mapa territorial. El enfrentamiento abierto entre las dos grandes formaciones de la derecha llevó a María Guardiola a convocar elecciones anticipadas en Extremadura para el próximo 21 de diciembre. Tampoco hay buen clima en Castilla y León, aunque a Alfonso Fernández Mañueco le corresponde abrir las urnas a más tardar el 15 de marzo. Y los tambores electorales suenan con más fuerza que nunca también en Aragón.