Vox se impone entre los nuevos votantes, pero aún pesca poco en la izquierda
El partido de Abascal se lleva a uno de cada tres jóvenes e inmigrantes, pero a pesar de sus guiños a los trabajadores apenas "roba" apoyos al PSOE (2,8%) y a Sumar (0,7%), aunque sí a ERC (10,3%) y al PACMA (14,1%)
Vox presenta en Vallecas su candidatura a las elecciones de Madrid en 2021. (Sergio Beleña)
Que Vox está subiendo en las encuestas es una evidencia contrastada unánimemente en los últimos análisis, que lo sitúan ya en una media que supera los cincuenta escaños. La pregunta es de dónde viene ese nuevo votante en un contexto político en el que el partido de Santiago Abascal está tratando de ensanchar su espectro lanzando guiños a los votantes de clases trabajadoras y apuntalando un mensaje: aspira a ser un partido transversal.
En este contexto, el valor en alza en el partido es Carlos Hernández Quero, un joven diputado que supone un giro no sólo discursivo, sino también estético. Como nuevo portavoz adjunto en el Congreso, en sustitución del fundador Javier Ortega Smith, Quero está lanzando mensajes que a veces riman con los discursos de la izquierda, sobre todo en materia de vivienda.
Así, en su afán por diferenciarse de las opciones tradicionales, hace dos domingos Abascal aseguró en una entrevista en La Vanguardia que Vox no es "el relevo del PP", sino "una opción nueva para todos los españoles". Es más, explicó que "nos están votando muchos españoles que habían votado al PP, al PSOE y a otras fuerzas de izquierda", así como muchos abstencionistas. No obstante, el análisis de los datos introduce matices y permite concluir que Vox sí es la fuerza mayoritaria entre los nuevos votantes, pero no está consiguiendo arrebatar muchos apoyos a la izquierda.
El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), presidido por José Félix Tezanos, es concluyente: un tercio de las personas que dicen que votarán al partido de Abascal no pudieron hacerlo en las anteriores elecciones, lo que sitúa a Vox como la fuerza preferida de quienes acudirán a las urnas en unas generales por primera vez, ya sean jóvenes o inmigrantes. El 37,1% de los que no tenían derecho a voto y el 31,2% de los que aún no tenían edad para participar en los comicios.
Sin embargo, y aunque Vox tiene un alma "obrerista" que a veces recuerda a los mensajes de la Falange de José Antonio Primo de Rivera o a los mensajes de Marine Le Pen en Francia, los datos no revelan que, al menos de momento, no esté alcanzando un gran respaldo del votante tradicionalmente de izquierdas. Así, Abascal sólo atrae al 2,8% de los votantes del PSOE el 23J y al 0,7% de los que optaron por Yolanda Díaz (Sumar). Llaman la atención, sin embargo, dos datos: el 10,3% de los electores que apoyaron a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se inclinan ahora por Vox, dato que asciende al 14,1% de quienes optaron por los animalistas del PACMA.
Abascal crece, la izquierda se reduce y el PP se mantiene estable porque la base de la izquierda se ha hecho más pequeña, explican en GAD3.
Efectivamente, la directora de Comunicación de GAD3, María Martín, asegura que el volumen de votantes que van de la izquierda a Vox no es aún un fenómeno a considerar. "Aunque parece que Vox está captando votos de la izquierda, el análisis de los datos indica que esto no es real. Lo que sucede es que la izquierda está disminuyendo y la derecha crece". Es decir: la izquierda pierde electores que se van a la abstención y el PP cede algunos de sus apoyos a Vox. Así, el resultado es que Abascal crece, la izquierda se reduce y el PP se mantiene estable porque la base de la izquierda se ha hecho más pequeña.
Es más, la idea de que Vox cala entre los obreros es discutible, porque se trata de "obreros de la derecha, que ya habían votado anteriormente a la derecha. De hecho, explica Martín, el PP ya ha ganado en zonas tradicionalmente de izquierdas en la Comunidad de Madrid, tanto con Esperanza Aguirre como con Isabel Díaz Ayuso. "Ambas han ganado en el cinturón rojo", demostrando que existe un perfil de derechas en esas zonas", subraya la portavoz del instituto demoscópico.
En cuanto a la disputa en la derecha, el pulso entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal es favorable a este último. Del PP a Vox se van el 16,2%, mientras que el camino inverso lo hacen un 4,7%, lo que ofrece un saldo del 11,5% favorable al partido de derecha radical. Entre otras opciones de derecha y centroderecha, el 6,6 de los electores de Coalición Canaria se irían hoy a Vox, y el 18,7 de los de UPN, mientras que es un viaje que no contempla ningún votante de Junts.
Abstencionistas
Vox también es la fuerza favorita entre los abstencionistas del 23 de julio del 2023 que ahora sí se animan a participar. Uno de cada diez (10,6%) optará por la papeleta de Abascal, frente a un 10,1% de Feijóo y un 7,2% de Pedro Sánchez. Aun así, en este colectivo sigue imponiéndose con claridad la opción de quedarse en casa (33,1%), aunque aún hay un 22% de indecisos. Igualmente, es el partido que mantiene una mayor fidelidad de voto, puesto que de las personas que les apoyarían si hoy se abrieran las urnas seguirán haciéndolo el 83,5%. En el PP, sin embargo, esa fidelidad se reduce al 61%, en el PSOE al 68% y en Sumar al 40,4%.
Fuentes de Vox niegan a este periódico que sus mensajes ideológicos hayan cambiado y señalan que sus prioridades siguen siendo la seguridad, la vivienda, la inmigración o los servicios sociales y eso no obedece a táctica electoral alguna. "Cuando sacaron a Franco del Valle de los Caídos nos posicionamos en contra. La gente nos decía que íbamos a perder votos y nosotros respondimos que nos daba igual porque pensábamos que era una exhumación ilegal".
En este sentido, aseguran que las propuestas políticas que ahora está presentando el diputado Figaredo son calcadas a los programas de 2029 y de 2023, con los matices propios de las circunstancias. "Cuando Abascal dice que va a votantes de izquierdas y de derechas es que quiere resolver los problemas de los españoles. Cuando decimos que hay que acabar con el pacto verde lo decimos porque va a acabar con la industria y el sector primario, y eso puede gustar a gente de izquierdas y de derechas".
Que Vox está subiendo en las encuestas es una evidencia contrastada unánimemente en los últimos análisis, que lo sitúan ya en una media que supera los cincuenta escaños. La pregunta es de dónde viene ese nuevo votante en un contexto político en el que el partido de Santiago Abascal está tratando de ensanchar su espectro lanzando guiños a los votantes de clases trabajadoras y apuntalando un mensaje: aspira a ser un partido transversal.