Un 21% de españoles cree hoy que la dictadura de Franco fue "muy buena o buena": ¿quiénes son?
Los menores de 24 años son los que más piensan que la democracia actual es igual o peor que el franquismo, mientras que los mayores de 75 son los que más consideran que los años de dictadura fueron buenos
Pancarta de Revuelta en el Valle de Cuelgamuros. (EFE)
Españoles, Franco ha muerto… pero no del todo. Dos leyes de memoria y cincuenta años después de que Carlos Arias Navarro anunciase su muerte por televisión, el dictador sigue teniendo adeptos entre los españoles. Uno de cada cinco considera que la dictadura del general Francisco Franco fue “buena” o “muy buena”, según traslada el penúltimo barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). El mismo porcentaje de españoles, el 21%, cree que el sistema democrático actual es “igual”, “peor” o “mucho peor” que la dictadura franquista. ¿Ha resucitado Franco? ¿Sacarle del Valle de los Caídos lo ha devuelto al mundo de los vivos? ¿Quiénes son los franquistas del siglo XXI?
Los datos del CIS señalan a dos grupos sociales separados por medio siglo. Por un lado, los menores de 24 años, que han crecido a lomos de la democracia y del entorno digital. Aquellos para los que Adolfo Suárezes un tema de segundo de bachillerato que nunca cae en selectividad y “Franco un meme”, como apunta Narciso Michavila, presidente de GAD3. Uno de cada cinco jóvenes de entre 18 y 24 años cree que el régimen de Franco fue "bueno" o "muy bueno". Además, en esta franja de edad se encuentra el mayor porcentaje de población que considera el sistema democrático igual o peor que la dictadura franquista: el 24,9%, uno de cada cuatro jóvenes.
El otro grupo social que mira con mejores ojos a la dictadura son los mayores de 75 años, que pasaron su juventud y buena parte de la edad adulta en el régimen de Franco. Hasta el 25,8% de los españoles nacidos antes de 1950 califica de "buenos" o "muy buenos" los años de la dictadura franquista. Este sector de la población es el que porcentualmente tiene una mejor visión del régimen de Franco, aunque en la comparación entre democracia y dictadura los mayores de 75 valoran más las urnas que los más jóvenes.
La bandera preconstitucional en una manifestación contra el PSOE en Ferraz, Madrid, este verano. (Sergio Beleña)
La explicación de este fenómeno, en el caso de los jóvenes, tiene múltiples razones, como explica Enrique Javier Díez Gutiérrez, catedrático de Educación de la Universidad de León. "La primera razón es que somos una anomalía respecto a la mayor parte de Europa. Mientras la gran mayoría de las democracias europeas (Francia, Italia y Alemania) se construyeron desde el antifascismo (por la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial), en España se construyó desde la superación del pasado, desde el olvido", señala.
La segunda razón, apunta este catedrático, tiene que ver con el ámbito educativo. "Una de las asignaturas pendientes es la inclusión de la memoria histórica democrática desde los 6 a los 16 años. Es el período por el que pasa toda la población española por la educación obligatoria, y, por tanto, el único contacto de muchas personas con el conocimiento científico". Díez recuerda la tesis de Hannah Arendt sobre la "banalidad del mal", y cree que, como consecuencia de ese desconocimiento, la juventud banaliza la época franquista. "No es extraño encontrarse alumnos hablando entre risas de 'Franco, ese bro', o repitiendo la consigna de que 'con Franco se vivía mejor'. En algunos colegios hay jóvenes que cantan el 'cara al sol' de memoria en el recreo. No ha habido voluntad para incluir la etapa franquista en el sistema educativo y estas son las consecuencias".
José Antonio Alcoceba, profesor titular de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, coincide con este catedrático en que los jóvenes son víctimas de una "política educativa errática en la que el franquismo no se ha contado nunca desde un punto de vista histórico", pero añade el factor de la "desinformación de las redes sociales". "Construyen visiones muy reducidas de la realidad. Los discursos simples en redes sociales calan mucho. Hay influencers como el Xokas y otros similares que aunque no hagan contenido de temática política, sí dan sus opiniones y generan un caldo de cultivo determinado que favorece la polarización", añade. Desde su experiencia en la universidad ha percibido que en los últimos años se ha trasladado la polarización social a las aulas, y que debates que antes eran posibles desde posiciones distintas ahora derivan en "violencia verbal".
Franquistas en la Plaza de Oriente en 2022. (Getty/Pablo Blazquez Dominguez)
Díez añade un tercer factor: "Lo refleja la filósofa Victoria Camps en ' La sociedad de la desconfianza', lo que ven los jóvenes es una sociedad que no les ofrece un futuro de esperanza. Oxfam muestra que el 1% más rico tiene más riqueza que el 95% de la población en su conjunto, el futuro parece peor, la desigualdad aumenta... El desasosiego por el futuro te lleva a fascinar un pasado idealizado. Lo decía Antonio Gramscitambién: el viejo mundo se muere, el nuevo tarda en aparecer y en ese intermedio surgen los monstruos".
Testigos del franquismo
Cuando murió Francisco Franco, Ramón Tamamesmilitaba entonces en el Partido Comunista de España (PCE). Se encontraba en Berlín, en la Universidad Libre, donde había sido invitado a una conferencia por el socialista Ignacio Sotelo. Su mujer le llamó a las 6 de la mañana para darle la noticia. Recuerda que al día siguiente se descorchó champán y corrió el vino entre los obreros. Él, que había estado cinco veces en los calabozos y dos en la prisión de Carabanchel, recuerda que comentó con Sotelo: "Celebrar una muerte no tiene sentido, ya le pondrá la historia en su sitio".
A Soledad Becerril, primera mujer ministra en la historia de la democracia y que estuvo al frente de la cartera de Cultura en el Gobierno de Adolfo Suárez, le cuesta creer que haya un porcentaje tan alto de españoles que contemplen con buenos ojos el franquismo: "Creo que hay un porcentaje de población muy alto que está satisfecho con la democracia, y que hay un pequeño número de personas que miran al pasado". La exministra pone en duda que, como señala el CIS, uno de cada cuatro jóvenes considere la democracia igual o peor que la dictadura.
Souvenirs de Franco en un acto conmemorativo al dictador el año pasado en Madrid. (Getty/LightRocket/SOPA/Luis Soto)
"Pueden estar disconformes con la situación actual, con su situación profesional, con la falta de vivienda, están disgustados… Eso sí lo entiendo, y hay que trabajar para que los jóvenes participen del sistema para que no tengan que añorar un pasado que no conocieron y que no es equiparable a la democracia. En la dictadura no había ni limpieza ni pureza en el juicio de las personas, todo estaba contaminado por la no-libertad. Pasar a un sistema democrático fue una gran cosa. Eso de que 'con Franco se vivía mejor', para nada", sentencia.
Para el filósofo Fernando Savater, en el franquismo "hubo cosas buenas" y cita algunas como las "becas", "no entrar en la Segunda Guerra Mundial" y el desarrollo económico a partir de 1959. Sin embargo, "pagabas un precio político muy elevado" por estos avances. Respecto a la postura de los jóvenes, opina que "puede que lo piensen porque solo han conocido la democracia o los defectos de ella. Si yo solo hubiera conocido los años del sanchismo no tendría muy buena opinión de la democracia. Los que hemos conocido la dictadura tenemos una opinión distinta, claro está, aunque la época actual se parece más a la época de Franco que a cualquier otra cosa".
Jóvenes con banderas de la Cruz de Borgoña en una concentración de Vito Quiles en la facultad de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid, la semana pasada. (Sergio Beleña)
Savater atribuye a la ley de memoria histórica la "fabricación de nuevos franquistas", ya que parte de la población la considera una imposición y se ha rebelado contra la misma. Es una línea a la que apunta también el demóscopo Narciso Michavila: "Los jóvenes no están respondiendo sobre Franco en las encuestas, sino sobre la utilización que hace el Gobierno sobre Franco. Para ellos, el franquismo queda tan lejos como para sus abuelos la Guerra de Cuba. Cualquier cosa relativa a apoyar a Franco es más por llevar la contraria a los que están ahora que otra cosa".
Esta tesis de la contestación al poder establecido la comparte también Díez. "Ser malote hoy en el instituto ya no es vestir con chupa de cuero o cresta punki, ahora es ser de Vox. Esto es provocativo y al profesorado le pone en una incomodidad. Ser antisistema para ellos es ser de Vox. La rebeldía ha cambiado de bando. Antes era el 15-M y ahora se ha dado la vuelta", explica.
La activista neonazi Isabel Peralta durante un acto del grupo Núcleo Nacional en Vicálvaro, el pasado octubre. (Sergio Beleña)
La activista neonazi de 23 años Isabel Peralta es uno de esos jóvenes que ve con buenos ojos el franquismo, aunque manteniendo una gran distancia con Francisco Franco por su mayor filiación con José Antonio Primo de Rivera. "Estamos acostumbrados a que desde una etapa temprana se nos hable de Franco como el hombre del saco que viene a por nosotros. Mi generación no ha vivido el franquismo y mis padres tampoco. Mostrar tanto interés en que desde el sistema educativo se genere una visión de Franco en la juventud termina viniéndose en contra", explica. Cree que ha ocurrido "igual que con la ideología de género, que se toma como una parodia de la biología".
Savater cree que la ley de memoria histórica ha sido una "fábrica de nuevos franquistas", y Michavila que "los jóvenes están respondiendo sobre la utilización del Gobierno sobre Franco"
Los entresijos del CIS apuntan a que el 61,7% de los votantes de Vox cree que la dictadura de Franco fue "buena" o "muy buena", mientras que en el caso de votantes del PP este porcentaje es del 41,6%. El partido de Santiago Abascal ha declinado su participación en el acto conmemorativo por el aniversario de la coronación de Juan Carlos I en las Cortes Generales. Uno de sus integrantes apunta a este periódico sobre los resultados del CIS: "Los nietos suelen hacer caso de lo que dicen sus abuelos, que son gente sensata".
Abuelos con nostalgia del franquismo
Que el 25% de los mayores de 75 años considere la democracia igual o peor que el franquismo tiene un componente vital para Ignacio Varela, analista, consultor político y columnista de El Confidencial. "Si ahora tengo 70 años y cuando murió Franco tenía 20, probablemente el régimen fuese una época feliz para mí. Creo poco en estas preguntas formuladas a pelo porque se mezclan con vivencias personales", apunta. Varela también considera que hay que entender esta reacción popular como la muestra de que hay "un altísimo nivel de malestar y rechazo con la política actual. Cualquier cosa con la que compares la política actual saldrá ganando. La población actual está convencida de que el principal problema de la sociedad española es la política".
Michavila considera que este fenómeno de los mayores que tienen un buen recuerdo del franquismo es equiparable a lo que pasa en la Rusia actual. "Los más mayores tienen mejor opinión del régimen comunista que los que crecieron en los años 90. Para ellos la llegada del capitalismo fue un caos, y añoraban la seguridad de la Unión Soviética. Los más mayores asocian el franquismo a una imagen y valores en los que se han criado".
Un hombre realiza el saludo fascista en La tumba de Franco en el cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, Madrid. (Europa Press)
Tamames, por su parte, cree que quienes conservan una buena visión del franquismo asciende al 30%: "Nadie duda de que con 65.000 fusilados en España después de la Guerra Civil y los 200.000 presos una media de diez años, Franco entraría en la categoría de criminal de guerra. Esa es una cosa, y otra que el franquismo persista en núcleos sociales por una serie de razones que apuntó Amando de Miguel: pleno empleo, pensiones, seguro de enfermedad, la Seguridad Social (anunciada en la Segunda República y puesta en marcha en el franquismo) los jurados de empresa... He estado cinco veces en las mazmorras y dos en la cárcel de Carabanchel. Una cosa es que te metan en la cárcel por criticar el franquismo y otra cosa no conocer las razones por las que persiste una buena opinión entre algunas personas".
En líneas generales, el 6,1% de los españoles califica de "regular" la dictadura, y la mayoría, un 26,4% y un 39,1%, que fue "mala" o "muy mala". Del mismo modo, un 40,8% de los encuestados cree que la democracia actual es "mejor", mientras que el 33,8% cree que es "mucho mejor". En los últimos años, sin embargo, parece que la valoración del franquismo ha mejorado, pese a la ley de memoria histórica y la ley de memoria democrática. En 2008, el CIS realizó un estudio sobre 'Memorias de la guerra civil y el franquismo', donde se apuntaba que solo al 11,2% de los españoles o les daba igual un régimen que otro (5,3%) o preferían un régimen autoritario (5,9%). El 85,5% consideraba que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno, dato superior al actual.
Han pasado 50 años de la muerte de Franco, y es probable que se hable de él ahora más que en los años posteriores a su fallecimiento. El escritor Manuel Vilas es tajante: "Estoy de Franco hasta los cojones, hay que invocar el exabrupto". Vilas cree que "si Franco pudiese regresar se moriría de risa. Imagínate que en 1925, la gente estuviera obsesionada por algo de 1836. Esta es la anomalía que vivimos en España. Esta resurrección del franquismo me produce un enorme aburrimiento. Es metafísicamente aburrido y es todo un revival franquista que nos quita las ganas de modernidad, las ganas de poner la mirada en un país que esté en la élite", añade.
Vilas siempre ha sido un flaneur de sus propios recuerdos, como muestra en sus novelas Ordesa o Alegría. Quizá un nostálgico empedernido que pide mirar hacia el futuro sea el más indicado para cerrar un artículo sobre el resurgir de Franco en algunos sectores de la sociedad. "¿Dónde está el futuro? Que me cuenten cómo va a ser España dentro de 50 años. Me gustaría saber si van a poner España en el G7. Si va a salir de donde siempre ha estado metida, en ese revisionismo histórico recalcitrante que anula la fuerza hacia el futuro. ¿Querer saber si España va a tener un puesto relevante en política internacional es franquista o antifranquista?".
Españoles, Franco ha muerto… pero no del todo. Dos leyes de memoria y cincuenta años después de que Carlos Arias Navarro anunciase su muerte por televisión, el dictador sigue teniendo adeptos entre los españoles. Uno de cada cinco considera que la dictadura del general Francisco Franco fue “buena” o “muy buena”, según traslada el penúltimo barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). El mismo porcentaje de españoles, el 21%, cree que el sistema democrático actual es “igual”, “peor” o “mucho peor” que la dictadura franquista. ¿Ha resucitado Franco? ¿Sacarle del Valle de los Caídos lo ha devuelto al mundo de los vivos? ¿Quiénes son los franquistas del siglo XXI?