Acciona pagó 1,8 M a la trama por el puente de Sevilla por el trabajo de un peón: el cuñado de Cerdán
La UCO destaca en su informe que la red usaba con Acciona una operativa común por la que Servinabar recibía encargos como consultor en Riesgos Laborales y simulaba prestar servicios de forma ficticia
El informe de la UCO está plagado de datos sobre el reparto de comisiones por obras atribuidas a Acciona y, algunos de ellos, dejan más claros que otros la forma muchas veces burda en la que se disfrazaban pagos realizados a la empresa pantalla de Santos Cerdán que, en realidad, eran prebendas en compensación por la adjudicación. Uno de los ejemplos más claros está en lo sucedido con el Puente del Centenario de Sevilla, donde la trama se llevó una suma total de 1,8 millones de euros por supuestos trabajos de Servinabar que, en realidad, consistieron en el desplazamiento al terreno de un único trabajador. Un peón que, además, era cuñado de Santos Cerdán.
La Guardia Civil dedica varias páginas del informe a analizar la operativa detectada en esta obra. La participación de la empresa relacionada con el exsecretario de Organización del PSOE se dividió en dos fases a lo largo de varios años. Arrancó con una participación en la obra de emergencia destinada a mejorar los accesos al puerto de Sevilla desde la SE-4 y siguió con la obra principal, dedicada a subsanar distintos problemas de los tirantes que sujetan el puente, dotada en este caso con casi 85 millones de euros. En sendos memorándums de entendimiento firmados por las compañías se especificaba que Servinabar cobraría el 2 por ciento neto sobre el importe percibido por Acciona.
La cantidad abonada debía corresponder, sobre el papel, a una prestación de servicios de la compañía navarra que, según sugiere la UCO, en realidad muchas veces fue ficticia. En esta obra concreta, entre la documentación intervenida se hallaron documentos de los que se deduce la contratación de una única persona para la obra del puente, al menos durante el año 2021. Esa persona fue el peón Antonio Muñoz, hermano de Francisca, la mujer de Santos.
El informe detalla para acreditarlo que se ha localizado en los registros un archivo denominado "Estadística subcontratas 01/01/2022.x/s" en el que identifican los trabajos desarrollados al menos durante el periodo de febrero a septiembre del 21, por parte de Muñoz, peón especialista. "De acuerdo con este documento, Servinabar solo habría destinado un trabajador (se entiende que de manera presencial)como consecuencia de su actividad en la sustitución de los tirantes del Puente del Centenario de Sevilla".
José María OlmoAlberto Pérez GiménezAlejandro Requeijo
Han aparecido otras referencias a supuestos trabajos, todas ellas difusas. Se menciona una labor de Servinabar en materia de Prevención, Seguridad y Salud que no se concreta y se han localizado diferentes contratos, algunos firmados y otros no. Como elemento común, la UCO destaca que los trabajos a desarrollar "se especificaban en términos tan genéricos" que resulta imposible, atendiendo a la literalidad del texto, conocer qué hacían en concreto. "Toda referencia a sus obligaciones se sustanciaban como 'ayudas varias obra' y 'ayudas servicios varios obra'" sin que se definiera nada más.
La operativa se reproduce en otras licitaciones que dejan en evidencia que el sistema de mordidas de la trama se fue replicando. Sucedió en Sevilla y también en la obra de la A-68 de Logroño y en la de Sant Feliu del Llobregat para la integración del ferrocarril. La UCO destaca, además, que se han localizado conversaciones de las que se desprende que esta forma de funcionar se podría haber llevado a cabo de forma recurrente durante toda la etapa ministerial de José Luis Ábalos.
La operativa común
El informe apunta que entre la documentación intervenida, tanto en el domicilio de Antxon como en la sede de Servinabar, "se han localizado indicios de una operativa común mediante la cual Acciona Construcción contrataba los servicios de la empresa para ejecutar trabajos dentro de adjudicaciones que procedían del Ministerio de Transportes o de proyectos de interés para el ente público".
Primero venía el memorándum, que se reflejaba el compromiso de colaboración previo a la adjudicación de determinadas obras que serían licitadas en fechas próximas. En el acuerdo se reconocía a Servinabar como una empresa especializada en Prevención de Riesgos Laborales y se establecía que esta actuaría como consultora y Acciona como contratista.
Las actuaciones se dividían en dos. Supuesta asistencia técnica especializada durante la fase de preparación de ofertas para la licitación, primero y, después, subcontratista especializado durante la ejecución del proyecto llegado el caso. "Como pago por estos servicios (...) las partes acordaban directamente que los honorarios a percibir por los servicios ascendiesen al 2% del total adjudicado a la constructora", salvo en algunos casos muy concretos, como el de la obra de la Autovía A-68 en el tramo de Logroño, donde se estipuló una cuantía que suponía el 2,19%.
Una vez que la obra resultaba adjudicada, las dos empresas firmaban contratos específicos por conceptos por los que Servinabar terminaba siendo subcontratada. En todos los casos eran "muy genéricos" o se acompañaban "de una vaga descripción". En resumen, eran falsos.
La UCO cierra el círculo de las comisiones en el informe con el retorno del dinero que Acciona pagaba a Servinabar al bolsillo de Cerdán o de su entorno familiar. Apunta a transferencias destinadas a su mujer, contratos de los que se benefició su hermana Belén, el pago de hasta tres alquileres de viviendas en Madrid y los muebles de esas casas. Además, gastos de más 33.000 euros con una tarjeta de la empresa para comidas, hoteles o viajes.
El informe de la UCO está plagado de datos sobre el reparto de comisiones por obras atribuidas a Acciona y, algunos de ellos, dejan más claros que otros la forma muchas veces burda en la que se disfrazaban pagos realizados a la empresa pantalla de Santos Cerdán que, en realidad, eran prebendas en compensación por la adjudicación. Uno de los ejemplos más claros está en lo sucedido con el Puente del Centenario de Sevilla, donde la trama se llevó una suma total de 1,8 millones de euros por supuestos trabajos de Servinabar que, en realidad, consistieron en el desplazamiento al terreno de un único trabajador. Un peón que, además, era cuñado de Santos Cerdán.