Quién es Javier Aureliano García, el presidente de la diputación de Almería y qué estudió antes de ser político
La investigación abierta por presuntas irregularidades en la contratación pública sitúa en primer plano la trayectoria y el recorrido profesional del dirigente almeriense, ahora bajo el foco judicial
La detención del presidente de la Diputación de Almería, Javier Aureliano García, en el marco del conocido caso mascarillas, ha vuelto a colocar su nombre en el foco político y mediático. La operación, desarrollada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ha sacudido la rutina institucional de la provincia y ha abierto nuevas preguntas sobre la trayectoria del dirigente del Partido Popular, una figura clave en la política almeriense de las dos últimas décadas.
Nacido en 1976 en Balanegra, por entonces una pedanía integrada en Berja, Javier Aureliano García estudió Derecho y cursó también Ingeniería Técnica Agrícola en la Universidad de Almería, una combinación que más tarde marcaría parte de su discurso político centrado en el desarrollo del campo almeriense. Antes de dar el salto a responsabilidades de peso, participó activamente en el movimiento juvenil asociativo de la provincia, donde empezó a tejer contactos dentro del Partido Popular.
Su ascenso en el partido fue rápido. Con apenas treinta años ya presidía Nuevas Generaciones del PP en Almería. Después llegó a ocupar la vicesecretaría provincial y, desde 2008, la secretaría general del Partido Popular de Almería, cargo que mantuvo durante trece años. En 2021, con un amplio respaldo interno, fue elegido presidente del PP provincial.
A nivel nacional también tuvo recorrido: formó parte del Comité Ejecutivo de Pablo Casado como secretario nacional de Política Provincial.
Un concejal de larga trayectoria y líder provincial
El desembarco institucional de García comenzó en 2003, cuando asumió su primer acta de concejal en el Ayuntamiento de Almería. Desde entonces ha encadenado responsabilidades: Servicios Urbanos, Tenencia de Alcaldía, áreas vinculadas a la gestión cotidiana del municipio y, más tarde, posiciones de confianza al lado de los sucesivos alcaldes populares.
Pero su gran salto llegó con la Diputación Provincial. Con Gabriel Amat en la presidencia, García se convirtió en su mano derecha entre 2011 y 2019, ocupando la vicepresidencia primera y las áreas de Presidencia, Hacienda, Turismo y Empleo. En enero de 2019, tras la renuncia de Amat, pasó a presidir la institución.
Al frente de la Diputación impulsó proyectos de promoción turística como Costa de Almería y Sabores Almería, así como la rehabilitación del antiguo Hospital Provincial, hoy convertido en sede del Museo del Realismo Español. Su perfil se presentaba como el de un gestor municipalista con fuerte implantación interna en el PP.
En las elecciones generales de abril de 2019 encabezó la lista del PP por Almería y obtuvo escaño en el Congreso, aunque solo durante la breve XIII Legislatura. A pesar de su corto paso por Madrid, participó en diversas comisiones y registró preguntas relacionadas con infraestructuras clave para la provincia, desde mejoras en la A-7 hasta avances del AVE o cuestiones agrícolas.
La mañana de este martes cambió radicalmente el rumbo de su trayectoria. La UCO de la Guardia Civil detuvo al presidente de la Diputación cuando llegaba al Palacio Provincial. También fueron arrestados el vicepresidente Fernando Giménez y el alcalde de Fines, Rodrigo Sánchez, ambos del PP.
La investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de Almería, trata de determinar si hubo comisiones ilegales en la contratación de material sanitario durante la pandemia, contratos valorados en algo más de dos millones de euros. Aunque el caso tuvo su origen en la adquisición de mascarillas, durante los registros de esta semana los agentes han ampliado el foco y solicitan también información sobre contratos de obras públicas.
El procedimiento ya había salpicado meses atrás a Giménez y Sánchez, y el PSOE, personado como acusación popular, había solicitado que García declarara como testigo al ser el máximo responsable institucional y firmante del contrato que originó la investigación.
La detención del presidente de la Diputación de Almería, Javier Aureliano García, en el marco del conocido caso mascarillas, ha vuelto a colocar su nombre en el foco político y mediático. La operación, desarrollada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ha sacudido la rutina institucional de la provincia y ha abierto nuevas preguntas sobre la trayectoria del dirigente del Partido Popular, una figura clave en la política almeriense de las dos últimas décadas.