La izquierda asume que Yolanda Díaz será la candidata y Sumar la marca: empieza la batalla por las listas
La vicepresidenta aún no lo tiene decidido, pero sabe que es un sentir general. El principal argumento para descartar una colaboración con el PSOE en algunas circunscripciones es que supone regalar todo el espacio a Podemos
Yolanda Díaz, en la Comisión de Trabajo, Economía Social, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. (Europa Press/Eduardo Parra).
El conglomerado de partidos que se agruparon en torno a la marca Sumar en el pasado ciclo electoral asume que la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, seguirá siendo la candidata. Además, la percepción de que se mantendrá la marca es mayoritaria, aunque esto tiene y tendrá matices territoriales en el goteo de elecciones autonómicas que se van a celebrar a partir del próximo 21 de diciembre, cuando Extremadura dé el pistoletazo de salida. Sin embargo, no es así cuando de lo que se habla es de elecciones generales: Díaz como número uno de la lista de Sumar por Madrid, como en 2023.
"Ella es reacia a aceptarlo, ya le sucedió cuando fue designada por Pablo Iglesias sin primarias ni nada, con aquel famoso vídeo. Lo mismo pasó en 2023, a ella le cuesta mucho aceptar una candidatura, por eso todavía no ha tomado la decisión", explican fuentes de su entorno, que, sin embargo, admiten que el sentir general en ese espacio político es que repita. En relación con la marca, reconocen que el debate no está cerrado, pero subrayan que "no está penalizada" y que lo lógico es mantenerla.
Tras los malos resultados cosechados por Sumar en las elecciones vascas, catalanas y europeas entre febrero y junio de 2024, Yolanda Díaz decidió dar un paso atrás y abandonar su responsabilidad como coordinadora general de la formación, lo que abrió un escenario de incertidumbre en el espacio político de la izquierda radical. Desde entonces, los partidos que conviven en ese espacio político han tratado de redefinirse y reorganizarse ante una amenaza de implosión que durante un tiempo pareció inevitable: una decena larga de organizaciones y una marca desgastada electoralmente que se había demostrado incapaz de constituirse como partido político.
Sin implantación territorial, Sumar era un conjunto de formaciones con intereses a veces contrapuestos. Y al margen de ese conglomerado, la amenaza desde su izquierda del nuevo Podemos de Ione Belarra con Pablo Iglesias en la sombra: la posición ortodoxa de la izquierda radical, lejos del PSOE y tratando de empujar a Sumar hacia una seudomarca de los socialistas.
Díaz abandonó las labores orgánicas para centrarse en su función como vicepresidenta y ministra de Trabajo, desde donde ha continuado manteniendo un liderazgo basado en tres elementos: el altavoz que le proporciona el Gobierno —estos días está de gira en California—, el control del presupuesto de cinco ministerios (Trabajo, Cultura, Sanidad, Infancia y Juventud y Derechos Sociales) y la capacidad de colocar decenas de cargos intermedios. Este es el principal pegamento de la estructura de partidos con la que Yolanda Díaz lanzó un proceso de sustitución por absorción del fenómeno que había representado Podemos.
Sin embargo, se quedó a medio camino y ella misma lo asumió cuando tras los escándalos protagonizados por Íñigo Errejón —que acaba de ser enviado a juicio por un presunto caso de agresión sexual— decidió dar un paso atrás en lo orgánico y centrarse en su labor como vicepresidenta y líder de los ministerios de Sumar: Cultura con Ernest Urtasun (En Común Podem), Sanidad con Mónica García (Más Madrid), Infancia y Juventud con Sira Rego (Izquierda Unida) y Derechos Sociales con Pablo Bustinduy.
"La querrán más, la querrán menos, pero tiene un perfil, la conoce todo el mundo y son elecciones para hacer pocos experimentos"
Como vicepresidenta cuenta con tres argumentos de peso: la presencia en el debate público desde el Gobierno; el manejo de presupuestos de cinco ministerios; y la capacidad de colocar a personas de los distintos partidos políticos que conforman Sumar, lo que le da gran ascendencia en ese espacio político. “Sumar no puede implosionar, porque es imposible. Están todos hipotecados, cada uno en su sitio”, afirman desde dentro, conscientes de que ninguno de los partidarios de abrir un nuevo proceso para reconfigurar la coalición ha tenido fuerza suficiente para doblegar a Díaz. Especialmente la Izquierda Unida de Antonio Maillo, muy centrado en el proceso para concurrir unidos a las elecciones andaluzas, aunque sin Podemos.
Al fin y al cabo, Díaz ha sabido mantener una posición preponderante ante la opinión pública, lo que ha neutralizado el surgimiento de ningún nombre alternativo. “La querrán más, la querrán menos, pero tiene un perfil, la conoce todo el mundo y son elecciones para hacer pocos experimentos”, afirman desde dentro poniendo el foco en sus índices de valoración y popularidad. Según el barómetro de octubre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la vicepresidenta es conocida por el 96,8% de la población, sólo por detrás de Pedro Sánchez (99,8), Santiago Abascal (97,9%) y Alberto Núñez Feijóo (97%). Si se observa la valoración, es la segunda con un 4,24, por detrás de Sánchez (4,44), y por delante de Feijóo (3,46) y de Abascal (2,89).
La batalla de las listas
En un contexto en el que las expectativas de todas estas formaciones son a la baja, el problema está en la elaboración de las listas electorales. A pesar de que Sumar obtuvo 33 escaños en las últimas elecciones, hoy solo mantiene a 26. La media de las encuestas no le da más de 10, lo que anuncia una negociación compleja para elaborar las listas.
A partir de ahí empiezan las especulaciones, que es de lo que se habla en el espacio político de Sumar. "Si la número uno por Madrid será Yolanda, y suponiendo que la candidata a las autonómicas de Madrid será Manuela Bergerot, la número 2 tiene que ser la ministra Mónica García. Teniendo en cuenta que conseguir más de tres será difícil, habrá una disputa en IU entre Maillo y la ministra Sira Rego, lo que dejaría fuera a Enrique Santiago, que es diputado por Córdoba", vaticinan desde la formación.
Al margen de este contexto, a la baja se encuentra Compromís, que sube en las encuestas y está en una situación dulce en la Comunidad Valenciana con el liderazgo de Joan Baldoví. Incluso ha iniciado incluso un proceso de acercamiento a Mónica Oltra para recuperarla a la primera línea de la política. Precisamente por ese motivo pensar en que el líder del partido volviera a la política nacional carece de toda lógica. "Compromís va a lo suyo porque les está yendo muy bien en Valencia y no quieren que el desgaste nacional se cebe en ellos", explican.
"Compromís va a lo suyo porque les está yendo muy bien en Valencia y no quieren que el desgaste nacional se cebe en ellos"
Por otra parte, ha existido el debate sobre si concurrir con el PSOE en algunas circunscripciones, para rentabilizar al máximo los votos. Sin embargo, esta opción pierde fuerza "por dos razones objetivas": la primera es que con Podemos al margen, sería dejarle todo el espacio de la izquierda radical a Podemos. Y la segunda, que "esos experimentos ya los hicieron cuando Podemos e IU forzaron la máquina y perdieron un millón de votos".
"Concurrir junto al PSOE es un suicidio. Además, saben que dentro del PSOE pasarían a ser el último mono. Esa experiencia ya se ha vivido y la conocen, hoy por hoy tienen que intentar salvar los muebles de todas las maneras posibles y la única opción realista es presentar Sumar en todas partes y con una única marca, no con diecisiete", añaden.
El conglomerado de partidos que se agruparon en torno a la marca Sumar en el pasado ciclo electoral asume que la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, seguirá siendo la candidata. Además, la percepción de que se mantendrá la marca es mayoritaria, aunque esto tiene y tendrá matices territoriales en el goteo de elecciones autonómicas que se van a celebrar a partir del próximo 21 de diciembre, cuando Extremadura dé el pistoletazo de salida. Sin embargo, no es así cuando de lo que se habla es de elecciones generales: Díaz como número uno de la lista de Sumar por Madrid, como en 2023.