La gripe aviar en España en claves: por qué se confinan las granjas y qué sucede con el consumo de huevos
La rápida expansión del H5N1 en Europa y los brotes detectados en varias comunidades han llevado a activar el nivel máximo de prevención mientras crece la inquietud
La alarma por la gripe aviar ha vuelto a sacudir al sector avícola español. El Ministerio de Agricultura ha decidido extender a todo el país el confinamiento de las aves de corral que se crían al aire libre, una medida que ya estaba activa en más de un millar de municipios desde principios de semana. El Gobierno insiste en que es una acción preventiva ante el aumento de focos en Europa y el avance del virus H5N1, que este año ha mostrado una evolución más rápida de lo habitual.
El departamento que dirige Luis Planas ha realizado una actualización del mapa de riesgo y las conclusiones no dejan lugar a dudas: la amenaza ha crecido. Las zonas de alerta, que hace apenas un mes se concentraban en puntos concretos, ahora cubren prácticamente toda la península. A esto se suma la llegada masiva de aves migratorias procedentes del norte de Europa —algunas portadoras del virus— y la bajada de temperaturas, que favorece la supervivencia del patógeno.
Con este escenario, Agricultura sostiene que era necesario pasar “al nivel máximo de control”, lo que implica que todas las explotaciones, incluidas las pequeñas granjas familiares y los animales destinados al autoconsumo, mantengan a sus aves bajo techo. No hay un plazo fijado para levantar la orden, aunque el Ministerio asegura que la situación se revisará cada semana y que la desescalada llegará “cuando el mapa vuelva a ser favorable”.
¿Es una medida inédita?
No. España ya recurrió al confinamiento generalizado en 2022, el peor año de la crisis reciente por la gripe aviar. Otros países europeos también han aplicado restricciones similares: Irlanda, Francia y varios estados federados de Alemania han reforzado sus protocolosen las últimas semanas ante el repunte de focos.
Lo particular en esta ocasión es que la restricción llega mediante una orden ministerial publicada en el BOE, lo que subraya la urgencia con la que el Gobierno ha querido reaccionar tras analizar la evolución de los brotes en el continente.
La normativa europea no deja margen: en cuanto aparece un foco, se activa el llamado “vaciado biológico”, un procedimiento que implica el sacrificio de todas las aves de la explotación, estén o no infectadas, así como la retirada del material biológico vinculado a ellas. Después llega una limpieza exhaustiva con desinfectantes y aerosoles antes de poder retomar cualquier actividad.
Los expertos recuerdan que esta respuesta contundente es la razón por la que el virusapenas ha logrado entrar en la cadena alimentaria en Europa durante los últimos años.
14 focos y 2,5 millones de aves sacrificadas en España
Aunque la imagen general es preocupante, los datos no sitúan a España entre los países más afectados. Alemania y Polonia encabezan la lista de brotes en granjas, mientras que en nuestro país el Ministerio ha contabilizado 14 focos en aves de corral, la mitad en Castilla y León. Todos corresponden a la variante H5N1, conocida por su alta mortalidad en aves.
La cifra más llamativa es el número de animales sacrificados: 2,5 millones de gallinas y pavos desde agosto. Según el Ministerio, este año el virus ha golpeado especialmente a las explotaciones de pavos, mientras que en fauna silvestre se ha detectado principalmente en gaviotas.
Un mensaje de cautela... Y de tranquilidad
Los expertos consultados por Sanidad y Agricultura son contundentes: no. Los productos avícolas comercializados pasan controles estrictos y el virus no se transmite por el consumo de carne o huevos. La situación actual afecta a la producción y a los protocolos en granja, no a la seguridad alimentaria.
Los especialistas recuerdan que la gripe aviar solo se transmite a humanos en circunstancias muy concretas y con un contacto directo e intenso con animales infectados, algo que no forma parte de las actividades cotidianas de la población.
El Ministerio de Agricultura mantiene vigilancia permanente con las comunidades autónomas y ha reforzado la coordinación con Sanidad. La prioridad pasa por contener la enfermedad durante los meses de invierno, un periodo especialmente delicado por el movimiento de aves migratorias y la estabilidad del virus en ambientes fríos.
Aun así, las autoridades subrayan que no se trata de un escenario “catastrófico”. La orden de confinamiento es, según el propio Ministerio, un “toque de atención” que obliga a extremar las medidas de bioseguridad y a actuar con rapidez para evitar que el virus avance.
La alarma por la gripe aviar ha vuelto a sacudir al sector avícola español. El Ministerio de Agricultura ha decidido extender a todo el país el confinamiento de las aves de corral que se crían al aire libre, una medida que ya estaba activa en más de un millar de municipios desde principios de semana. El Gobierno insiste en que es una acción preventiva ante el aumento de focos en Europa y el avance del virus H5N1, que este año ha mostrado una evolución más rápida de lo habitual.