La pregunta que sobrevuela el juicio: ¿cuándo se enteró tu madre del secreto del novio de Ayuso?
El núcleo del delito de revelación impondrá determinar qué acto concreto provocó que la estrategia de defensa del novio de Ayuso quedara desvelada sin margen de duda ante la opinión pública
Hay una frase que se les repite con frecuencia a los periodistas de tribunales que empiezan en el oficio. "Explícalo para que lo entienda tu madre". Es decir, utiliza un lenguaje comprensible para los que no son juristas, pero que mantenga el completo rigor. Todos en el gremio pensamos en nuestras madres cuando redactamos una noticia. Se lo contamos a ellas sin desmerecerlas. Y en estos días, en la sala de vistas del Tribunal Supremo en la que Álvaro García Ortiz asiste al desarrollo del juicio en su contra, hay una pregunta no pronunciada que sobrevuela todas las sesiones. ¿Cuándo se enteró tu madre del secreto del novio de Ayuso?
Dicho de otra forma. ¿Qué acto en concreto provocó que la revelación de la que se acusa al fiscal general calara por completo, hasta alcanzar a toda la opinión pública? En la cuarta sesión del juicio ha habido declaraciones encontradas sobre este extremo en particular, fundamental para determinar si el delito que se le atribuye al jefe máximo de la Fiscalía tiene o no tiene razón de ser. De la respuesta dependerá el futuro de García Ortiz.
Declaró el decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid, Eugenio Ribón, que dejó más que claro que, en su opinión y en el de la Junta del organismo, el acto fundamental de la revelación fue la publicación de la nota de prensa cuya elaboración lideró García Ortiz. También lo hicieron varios periodistas que situaron la filtración antes de ese momento cuando, a través de fuentes que no concretaron del todo, supieron de la iniciativa del pacto y lo contaron más rápido o más despacio en sus respectivos medios de comunicación.
El delito del que se acusa al fiscal general se recoge en el artículo 417 del Código Penal y castiga a la autoridad o funcionario público que revelare secretos o informaciones de los que tenga conocimiento por razón de su oficio o cargo y que no deban ser divulgados. Si se tratara de secretos de un particular, las penas se elevan hasta poner al máximo dirigente de la Fiscalía en la situación en la que se encuentra actualmente, con acusaciones que reclaman hasta seis años de prisión.
Para que el delito se produzca debe existir una premisa obligada. Que haya algo secreto y que deje de serlo. En ese tira y afloja andan ahora defensas y acusaciones. Las primeras tratan de demostrar que el fiscal general no solo no filtró el correo clave en el que Alberto González Amador se mostraba dispuesto a autoinculparse, sino que además, para cuando el comunicado de prensa se difundió, la búsqueda de ese pacto ya era de dominio público. Las acusaciones, todo lo contrario. Argumentan no solo que el fiscal general filtró personalmente el email que perseguía la conformidad, sino que además no dejó resquicio alguno de duda al promover una nota de prensa oficial que desguazaba cada paso de su defensa para buscar el acuerdo.
Algo secreto que deja de serlo
La batalla de argumentos se hizo carne en los testigos de la última sesión. En la forma en la que lo describió Ribón y en la presencia de seis profesionales de la cadena Ser, El País y El Plural. El decano del ICAM dijo que había formas de desmentir a El Mundo -que había publicado que el que buscaba pactar era el fiscal y no el acusado vinculado sentimentalmente a Ayuso- sin necesidad de detallar punto por punto el contenido de su oferta de confesión.
Es más, dijo que para el Colegio de la Abogacía, lo que apareciera en los medios era tan secundario que ni llegó a valorarse. "¿Le consta si el correo del 12 de marzo apareció en los medios?", ha preguntado el abogado José Ignacio Ocio, en referencia al 'e-mail' en el que el fiscal Salto avisó al abogado de González Amador de que no había obstáculo para llegar a un acuerdo de conformidad. Ribón, sin embargo, ha insistido en que el ICAM no entró a valorar las publicaciones en los medios de comunicación, sino únicamente la nota de prensa de la Fiscalía. Lo grave -destacó- era que se aireara desde una "institución". Y la Fiscalía es eso, no un periódico o una radio.
De la declaración de los periodistas es relevante, sobre todo, la forma en la que preguntaron las defensas con plena intención de demostrar que medio universo conocía el correo del pacto antes que el fiscal general mismo. O sea, que ya no había secreto en el asunto ni nada remotamente parecido para cuando el fiscal general accedió al original de la oferta de acuerdo del abogado Carlos Neira.
El compañero de la Ser, el primero en publicar párrafos textuales de ese e-mail, dijo que lo leyó y tomó notas a las tres de la tarde, casi seis horas antes de que García Ortiz lo recibiera en su correo personal. Reservó su fuente, pero negó que fuera el fiscal general. El que fuera subdirector de El País, José Manuel Romero, no habló del famoso email, sino de la intención de pacto que conoció cuando se lo contó una fuente de su completa confianza vinculada a la Fiscalía de la Comunidad de Madrid. Nada que ver, tampoco, con el fiscal general.
De vuelta a la pregunta original. Entonces... ¿Cuándo se enteró tu madre del secreto del novio de Ayuso? ¿Cuándo tuvo la certeza de que había ofrecido reconocer el fraude fiscal? ¿Fue cuando lo escuchó en una radio o cuando lo relató algún periodista citando fuentes indeterminadas o cuando lo dieron todos los medios citando una nota oficial de la Fiscalía que reflejó cada paso dado por el acusado para tratar de pactar? La pregunta continúa sobrevolando.
Hay una frase que se les repite con frecuencia a los periodistas de tribunales que empiezan en el oficio. "Explícalo para que lo entienda tu madre". Es decir, utiliza un lenguaje comprensible para los que no son juristas, pero que mantenga el completo rigor. Todos en el gremio pensamos en nuestras madres cuando redactamos una noticia. Se lo contamos a ellas sin desmerecerlas. Y en estos días, en la sala de vistas del Tribunal Supremo en la que Álvaro García Ortiz asiste al desarrollo del juicio en su contra, hay una pregunta no pronunciada que sobrevuela todas las sesiones. ¿Cuándo se enteró tu madre del secreto del novio de Ayuso?