Archivos prueban que el PSOE quería destruir al juez Marchena vinculándolo a Villarejo
Las cloacas de Ferraz prepararon una campaña para desacreditar al magistrado del Tribunal Supremo Manuel Marchena, uno de los 7 miembros del tribunal que juzga en el Supremo al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz
Uno de los dosieres sobre Manuel Marchena elaborados por las cloacas que dirigía Santos Cerdán.
El PSOE pretendía destruir al magistrado Manuel Marchena, expresidente y actual magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, con una campaña de propaganda y desinformación. Los integrantes de las cloacas de Ferraz elaboraron dosieres en los que se afirmaba sin pruebas que el juez había tenido vinculación con el comisario José Manuel Villarejo para arrojar dudas sobre su honradez y cuestionar sus resoluciones.
El magistrado es uno de los 7 miembros del tribunal que juzga estos días al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por un presunto delito de revelación de secretos por la filtración de un correo del abogado del novio de Isabel Díaz Ayuso, aunque Marchena está en el punto de mira del PSOE y de los socios independentistas del Gobierno de Pedro Sánchez desde que presidió el juicio contra los líderes del 1-O en 2019.
Los dosieres contra Marchena fueron redactados por la fontanera de Santos Cerdán, Leire Díez Castro; el empresario Javier Pérez Dolset, y periodistas del entorno de Ferraz, como demuestran los propios archivos, a los que ha tenido acceso El Confidencial. Sus propiedades también indican que se confeccionaron entre la primavera y el verano de 2024, justo después de la imputación de Begoña Gómez en el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid por sus negocios privados.
Las cloacas del PSOE insinuaban en estos documentos que Marchena había mantenido una supuesta vinculación con el exministro de Justicia del PP Rafael Catalá y el fundador de la compañía de servicios jurídicos Legálitas, Alfonso Carrascosa, que habría condicionado sus dictámenes. Además, aseguraban que el juez también había ocultado una presunta amistad con Villarejo.
Guardado en el pendrive
Sin embargo, los informes no incorporaban ningún dato ni elemento para sostener esas acusaciones. Los dosieres se basaban, en realidad, en grabaciones realizadas por el propio comisario de la Policía Nacional en las que este mencionaba a Marchena para tratar de ganar autoridad frente a terceros. Otras teóricas pruebas eran resultado de simples elucubraciones, algunas de ellas, ya deslizadas en el pasado por medios como El Plural, Público, Diario Red y ElNacional.Cat.
El material sobre Marchena estaba guardado en el pendrive que entregó Leire Díez a Ferraz, el pasado 3 de junio, cuando se presentó en la sede central del PSOE para cursar su baja voluntaria como militante, según fuentes próximas a la formación. La fontanera fue recibida aquel día en persona por Cerdán, presunto cabecilla de la trama. El partido anunció luego que había decidido entregar la memoria USB a la Fiscalía.
Marchena sólo era uno de los muchos objetivos que quería derribar el PSOE. El equipo de Cerdán recopiló durante más de un año decenas de documentos y grabaciones con material supuestamente comprometedor de jueces, fiscales, policías, guardias civiles, periodistas, empresarios y otros profesionales considerados hostiles por el Gobierno con la intención de poner en marcha campañas difamatorias contra ellos para involucrarlos en escándalos y desacreditarlos públicamente.
Ayuda en los 5 días clave
Algunas de esas informaciones vieron la luz precisamente en los cinco días de reflexión que se tomó Sánchez en abril de 2024 tras la imputación de su mujer. Leire Díez y otras personas han admitido que se reunieron en Ferraz con Cerdán para proporcionarle los documentos y audios que aparecieron simultáneamente en tres grandes medios de comunicación y que permitieron al PSOE generar el relato, en esas jornadas clave, de que la investigación judicial sobre los negocios de Begoña Gómez respondía a un complot que tenía como único propósito derribar al presidente del Gobierno.
Leire Díez y Pérez Dolset están imputados por esta operación en el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid y tendrán que declarar el próximo 17 de noviembre. Se les atribuye, entre otros delitos, cohecho y tráfico de influencias. Dos fiscales también les acusan de haber intentado sobornarles para sacarles información sobre el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón.
El PSOE pretendía destruir al magistrado Manuel Marchena, expresidente y actual magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, con una campaña de propaganda y desinformación. Los integrantes de las cloacas de Ferraz elaboraron dosieres en los que se afirmaba sin pruebas que el juez había tenido vinculación con el comisario José Manuel Villarejo para arrojar dudas sobre su honradez y cuestionar sus resoluciones.