Feijóo pide a Vox "estar a la altura" en Valencia ante un Comité Ejecutivo sin barones del PP
El líder del PP denuncia la "cacería política y personal" contra Mazón en una reunión interna marcada por la desbandada de la mayoría de presidentes autonómicos en el momento más complicado para Feijóo
Alberto Núñez Feijóo nada a contracorriente para intentar salir de la crisis por el relevo de Carlos Mazón y apela ya a Vox para que "esté a la altura" y permitir el relevo en la Generalitat. Es el mensaje que lanzó el líder del PP en su intervención durante el Comité Ejecutivo Nacional, que se ha celebrado en mitad de la mayor crisis política de su mandato. El presidente de la Generalitat ha confirmado su dimisión, aunque continuará en funciones hasta que las Cortes Valencianas elijan a un nuevo candidato. Al gobernar en minoría, la investidura dependerá del partido de Santiago Abascal. Si no logra su apoyo, la Comunidad Valenciana irá a elecciones.
"Sabemos que la tarea política más urgente sigue siendo la reconstrucción de un pueblo que ha sufrido demasiado". Por eso, "pido a los partidos que sostienen al gobierno autonómico que estén a la altura y faciliten cuanto antes la elección de un nuevo presidente", lanzó Feijóo. La opción de un adelanto electoral inmediato terminó descartándose en las conversaciones que el líder del PP mantuvo con el presidente de la Generalitat a lo largo de este domingo, por el riesgo cierto de perder la Generalitat. Según pudo saber El Confidencial, esos contactos estuvieron marcados por la tensión, a cuenta del choque por el modelo de sucesión.
Pese a la delicada situación, este lunes no se visualizó cierre de filas alguno en el momento más complicado para el liderazgo de Feijóo. La mayoría de presidentes autonómicos se ausentaron del cónclave que debía servir para arropar al líder del PP. Isabel Díaz Ayuso, Jorge Azcón, Marga Prohens, Alfonso Fernández Mañueco, Juanma Moreno o Alfonso Rueda no acudieron al cónclave. Ni siquiera asistió la presidenta de Extremadura, María Guardiola, a pesar de que en primera instancia la cumbre debía servir para apoyar su decisión de convocar elecciones anticipadas en la región e iniciar la carrera electoral.
La mayoría de líderes se excusaron por cuestiones de agenda. La única excepción entre los presidentes con mando en plaza fue el de Murcia, Fernando López Miras, que reivindicó a la entrada de la sede de Génova que Carlos Mazón "ha reconocido errores y ha asumido responsabilidades políticas". Sí asistieron presidentes regionales del PP que no gobierna, como el vasco Javier de Andrés o el líder de Castilla-La Mancha, Paco Núñez.
Feijóo se refirió a la delicada situación en la Comunidad Valenciana al final de su intervención. Quiso referirse en primer lugar a las víctimas de la dana, a las que situó como "primer objetivo de este partido", y a las que prometió "respeto, memoria y reparación". La decisión sobre dejar caer definitivamente a Carlos Mazón un año después de las inundaciones se produjo tras el "punto de inflexión" del funeral de Estado del pasado miércoles, donde Feijóo fue testigo directo de la indignación y los insultos de los familiares de los fallecidos en la tragedia.
Por ahora, el todavía presidente de la Generalitat seguirá en funciones hasta que las Cortes elijan a su sucesor. El perfil mejor posicionado para ocupar la presidencia interina es el del secretario general del PPCV, Juanfran Pérez Llorca, aunque el dirigente valenciano no ha dado detalles en su comparecencia de este lunes. La investidura dependerá de Vox. Si Abascal no apoya al nuevo candidato del PP, la Comunidad Valenciana irá a elecciones.
Alberto Núñez Feijóo nada a contracorriente para intentar salir de la crisis por el relevo de Carlos Mazón y apela ya a Vox para que "esté a la altura" y permitir el relevo en la Generalitat. Es el mensaje que lanzó el líder del PP en su intervención durante el Comité Ejecutivo Nacional, que se ha celebrado en mitad de la mayor crisis política de su mandato. El presidente de la Generalitat ha confirmado su dimisión, aunque continuará en funciones hasta que las Cortes Valencianas elijan a un nuevo candidato. Al gobernar en minoría, la investidura dependerá del partido de Santiago Abascal. Si no logra su apoyo, la Comunidad Valenciana irá a elecciones.