Caso Cintora en TVE: denuncias por sesgo, manipulación y machismo en 'Malas lenguas'
El sindicato USO pide una auditoría interna por "desequilibrios y falta de neutralidad", tras analizar diez programas. La acción se suma al proceso abierto por el Consejo de Informativos, que también investiga a 'Mañaneros 360'
Jesús Cintora, el director de Malas lenguas, pone nombre y apellidos a la enorme polémica que rodea a TVE por una presunta falta de rigor y pluralidad al servicio de Pedro Sánchez. El presentador, una de las estrellas de la parrilla política en la televisión pública, acumula en menos de un año de emisión un rosario de denuncias por manipulación, sesgo y partidismo, a lo que hay que añadir ahora una acusación de machismo. El caso va más allá de las habituales críticas de la oposición al Gobierno y ya ha cristalizado en una investigación por parte del Consejo de Informativos y en la petición formal de una auditoría por un sindicato.
El clamor interno contra Cintora no para de crecer. Unión Sindical Obrera (USO) ha sido el último en cuestionar el programa, de producción externa. El sindicato emitió esta semana un duro comunicado donde señala los "desequilibrios, machismo y falta de neutralidad" en Malas lenguas. La denuncia se produce tras el análisis de diez emisiones consecutivas, a lo largo de dos semanas. "Se constata una pauta de comportamiento editorial y de tiempos de palabra incompatible con los principios de igualdad, pluralismo y servicio público que deben regir en RTVE", dice.
USO ha examinado la duración de cada intervención en función del género. "El 100% presenta mayor tiempo de palabra acumulado en los tertulianos hombres. En todas las emisiones, el hombre con más intervenciones supera sistemáticamente a cualquier mujer en número y duración. La media de intervención masculina oscila entre 3,5 y 4,2 minutos por turno, frente a los 1,8-2,3 minutos de media femenina", expone.
El sindicato señala directamente a Cintora, acusándole de trato discriminatorio hacia las mujeres y de un comportamiento parcial. "Se documentan interrupciones a tertulianas, uso de tono despectivo y un episodio concreto en el que el presentador chista a una invitada para que calle. Jesús Cintora actúa como un tertuliano más cuando el debate no sigue la línea que le interesa, rompiendo la neutralidad profesional exigida en un medio público", añade USO, que explica que durante la franja inicial del programa, en La 2 y con temas políticos, la cuota femenina es inferior a la emisión en La 1, con cobertura generalista.
USO destaca el "sesgo estructural de género" y la "falta de neutralidad editorial", hasta el punto de que vulnera el manual de estilo de la televisión pública, el convenio colectivo y el estatuto de la Corporación. El sindicato exige una auditoría interna "inmediata" sobre los tiempos de palabra y la representatividad de género, así como una revisión de la dirección editorial de Malas lenguas y formación en igualdad para presentadores y tertulianos externos. "RTVE no puede sostener con fondos públicos un espacio que normaliza el machismo, desequilibra la representación y degrada el debate público. No se trata de percepciones, sino de datos objetivos y comprobables", concluye.
No es una novedad. El Consejo de Informativos, con gran peso en la Corporación pública, hace tiempo que puso pie en pared por la mezcla de información y opinión en el plató de Cintora. El organismo anunció una investigación interna tras las quejas de la propia plantilla, hastiada por el protagonismo que el presidente de RTVE, José Pablo López, da a estos programas en detrimento de los trabajadores de la casa. "Deben separar claramente la información de la opinión y ajustarse a los criterios de rigor, independencia, pluralismo, neutralidad e imparcialidad", subrayó.
El Consejo, que investiga por la misma cuestión a Mañaneros 360, dirigido por Javier Ruiz, también denuncia una presunta vulneración de los estándares mínimos de rigor, pluralidad y servicio público que debe tener la cadena. El ente recuerda que cualquier programa informativo en RTVE debe cumplir con la Ley 17/2006, de la radio y la televisión de titularidad estatal, el Mandato Marco, el Estatuto de la información de RTVE, el Manual de Estilo, la Ley General de Comunicación Audiovisual y la Constitución, pero considera que no está ocurriendo.
Regreso de los 'Viernes negros'
La situación ha llegado a un punto de no retorno. Las denuncias por manipulación en la Corporación pública se suceden mientras José Pablo López blinda los programas de corte político y presume de audiencias en plena ofensiva de Pedro Sánchez contra los "bulos" y los "tabloides digitales". Pero internamente nadie o casi nadie cree ya este discurso. El Consejo de Informativos impulsó una consulta interna entre los trabajadores para decidir si iniciaban movilizaciones y protestas por la deriva en TVE. Y aunque la encuesta aún no se ha celebrado, según los promotores por un boicot de la dirección, el resultado ha sido el mismo.
El organismo informó hace dos semanas de la vuelta de los conocidos como 'Viernes negros' a la cadena, un símbolo contra el sesgo y la falta de rigor informativo durante el Gobierno de Mariano Rajoy, recuperado ahora como un bumerán. "Este Consejo seguirá de negro, cada viernes, hasta que haya encuesta", advirtió el pasado viernes, sin que haya novedad durante los últimos días.
López se afana en cada comisión parlamentaria en defender la parrilla política de TVE, insistiendo en la pluralidad y buen hacer de la entidad, pero los frentes son cada vez son más numerosos y difíciles de tapar.
CCOO también criticó las producciones externas, desde Malas lenguas a Directo al grano, e igualmente censuró la deriva y el daño reputacional en la televisión, con una crítica al fondo y las formas de las nuevas estrellas de la parrilla, como Gonzalo Miró: "En la Corporación RTVE se está convirtiendo en norma mezclar información y opinión. Es un hecho que perjudica a la credibilidad del servicio que debe ofrecer la radiotelevisión pública estatal. Las salidas de tono, las afirmaciones sin fundamento y el lenguaje vulgar con el único objetivo de desacreditar al contrario no deben tener cabida en las antenas de esta empresa".
Jesús Cintora, el director de Malas lenguas, pone nombre y apellidos a la enorme polémica que rodea a TVE por una presunta falta de rigor y pluralidad al servicio de Pedro Sánchez. El presentador, una de las estrellas de la parrilla política en la televisión pública, acumula en menos de un año de emisión un rosario de denuncias por manipulación, sesgo y partidismo, a lo que hay que añadir ahora una acusación de machismo. El caso va más allá de las habituales críticas de la oposición al Gobierno y ya ha cristalizado en una investigación por parte del Consejo de Informativos y en la petición formal de una auditoría por un sindicato.