La Seguridad Social defiende su contrato a Huawei para almacenar datos
El Gobierno justifica en un escrito al que ha accedido El Confidencial que el contrato prohíbe el "tratamiento de datos personales" y admite que "no se ha valorado" sustituir sus dispositivos por otros más seguros
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. (Europa Press/Alberto Ortega)
El Gobierno contrató en 2020 a Huawei para almacenar datos de la Seguridad Social, pese a que aquel mismo año la compañía china ya había sido señalada previamente por la Comisión Europea por riesgo de espionaje. La legislación china, además, obliga a las compañías a compartir sus datos con la inteligencia nacional cuando se les requiera. Hoy en día, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue contando con los dispositivos de Huawei para esta área tan crítica, y justifica en un escrito al que ha accedido El Confidencial que el contrato prohíbe el "tratamiento de datos personales" y que "no se ha valorado" sustituir estos productos. La Seguridad Social también alega que "no recibió ninguna instrucción directa de ninguna institución de la Administración" a la hora de adjudicar este contrato a Huawei.
Los lazos entre la compañía china y el Gobierno de Pedro Sánchez se han mantenido pese a las advertencias no solo de Europa, también de Estados Unidos. Este mismo año la Comisión Europea pidió a Moncloa garantías de que España cumplirá con las restricciones que pesan sobre la multinacional china para el desarrollo del 5G, algo que no ha impedido al Ejecutivo firmar un contrato de almacenamiento de escuchas telefónicas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado por 12,3 millones de euros. El Congreso de los Estados Unidos ha pedido revisar los datos que comparte su servicio de inteligencia con nuestro país para evitar filtraciones a China.
El grupo parlamentario popular registró preguntas escritas en el Congreso de los Diputados para que el Gobierno explicase por qué, al margen del contrato con Interior, se sigue contando con dispositivos Huawei para almacenar datos de la Seguridad Social. Como apuntan los populares, el Instituto Nacional de Ciberseguridad advirtió en 2019 sobre una vulnerabilidad crítica en los equipos de almacenamiento Huawei OceanStore, que podían permitir a atacantes acceder y manipular información. Pese a ello, la Seguridad Social incorporó en 2020 estos equipos "para guardar millones de datos confidenciales de los ciudadanos".
En primer lugar, el Gobierno reconoce que la Gerencia de Informática de la Seguridad Social (GISS) realizó la "contratación del suministro e instalación de dos cabinas de almacenamiento para la sustitución de dos cabinas de almacenamiento existentes". "La GISS no recibió ninguna instrucción directa de ninguna institución de la Administración en relación con el uso de tecnología de Huawei", añade el Ejecutivo.
Por otra parte, el Gobierno apunta que Huawei cumplió con los requisitos técnicos precisados y que el contrato contiene una cláusula que certifica la seguridad de los datos de la Seguridad Social: "Se prohíbe expresamente el acceso o cualquier otro tratamiento de datos personales por parte del contratista. Este deberá aplicar las medidas técnicas y organizativas necesarias para garantizar tal fin. Si se produjera una incidencia durante la ejecución del contrato que conllevase un acceso o cualquier otro tratamiento accidental o incidental de datos personales, el contratista deberá ponerlo en conocimiento del responsable del contrato en el plazo de 72 horas". Una cláusula que choca con la legislación del Partido Comunista Chino.
Otro de los argumentos que esgrime Moncloa es que los dispositivos de Huawei de los que dispone la Seguridad Social "solamente se utilizan como sistemas de almacenamiento de tercer nivel. Estos dispositivos se utilizan para almacenar información de escritorios, sistemas virtuales y salvaguarda de los datos de monitorización de los sistemas. En ningún caso estos sistemas de almacenamiento son los repositorios de datos de sistemas críticos de la Seguridad Social. Estos sistemas de almacenamiento no tienen conexión con el exterior y no almacenan datos de los ciudadanos ni empresas".
Finalmente, el Gobierno admite que no se prevé sustituir estos sistemas por los de otra compañía sobre la que no pesen acusaciones de espionaje: "Desde la Seguridad Social no se ha valorado la sustitución de estos dispositivos, puesto que estos sistemas no son críticos para los procesos de la Seguridad Social".
Zapatero, Aldama y los nexos del PSOE con Huawei
Los nexos de la compañía china con el PSOE son numerosos. Su máximo exponente es José Luis Rodríguez Zapatero, que permitió con su llegada a Moncloa en 2004 que se empezase a dotar de su tecnología a la Policía Nacional. Su labor diplomática ha abierto camino a las relaciones de Sánchez con Xi Jinping y cuenta con gente de su confianza en Huawei. Segundo Martínez, comisario jubilado que fue jefe de Seguridad de Moncloa en todo su mandato, fue contratado por la compañía china.
En su función de lobby para el régimen chino, el expresidente fundó el think tank Gate Center con el apoyo de Fangyong Du, un empresario chino investigado por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por sus vínculos con los servicios de espionaje del Gobierno de Xi Jinping. Du también trabajó a sueldo de Huawei, y llegó a recurrir a Víctor de Aldama para acceder al exministro de Transportes, el imputado José Luis Ábalos. Aldama llegó a un acuerdo con Huawei para cobrar 12.100 euros mensuales. La corporación tecnológica china también ha contratado en los últimos años a la consultora de lobby de José Blanco.
El Gobierno contrató en 2020 a Huawei para almacenar datos de la Seguridad Social, pese a que aquel mismo año la compañía china ya había sido señalada previamente por la Comisión Europea por riesgo de espionaje. La legislación china, además, obliga a las compañías a compartir sus datos con la inteligencia nacional cuando se les requiera. Hoy en día, el Gobierno de Pedro Sánchez sigue contando con los dispositivos de Huawei para esta área tan crítica, y justifica en un escrito al que ha accedido El Confidencial que el contrato prohíbe el "tratamiento de datos personales" y que "no se ha valorado" sustituir estos productos. La Seguridad Social también alega que "no recibió ninguna instrucción directa de ninguna institución de la Administración" a la hora de adjudicar este contrato a Huawei.