Del "votación a votación" al "ya saben dónde estamos": Moncloa y Génova, escépticos con Puigdemont
El Gobierno resta impacto a la ruptura de Junts y dice que perseverará para alcanzar acuerdos. Génova insiste en que los independentistas tienen lo que se merecen, pero que si quieren cambiar a Sánchez sólo tienen que llamar
El presidente de Junts, Carles Puigdemont, en su acto desde Perpiñán. (Europa Press/Glòria Sánchez )
En Madrid se ha seguido con atención y escepticismo la rueda de prensa sin preguntas en la que Carles Puigdemont ha anunciado que rompe con el Gobierno, aunque sin descartar hablar de lo que beneficie a Cataluña. Tanto en La Moncloa como en la sede del PP entienden que éste puede ser un órdago más del líder de Junts, de modo que cada uno desde su posición interpreta el movimiento con mucha cautela: el Gobierno, agarrándose a que aún se puede llegar a acuerdos, por lo que seguirán trabajando "como siempre, votación a votación"; y el Partido Popular, trasladando la iniciativa al expresidente de la Generalitat: "Si quieren cambiar de Gobierno, ya saben dónde estamos".
El Ejecutivo insiste en que resistirá sin mucha más inquietud en el 'más difícil todavía' tras el último juego de prestidigitación de Puigdemont. A lo largo de estos días se ha esforzado en no molestar a Junts y mostrar su "mano tendida", y en ese lugar se quieren quedar a vivir los socialistas, después de escuchar la tibia ruptura decretada por el expresident.
La Moncloa persiste en su voluntad de llegar a acuerdos con Junts. Ese fue el mensaje que emitieron el Gobierno y el PSOE antes y después de su comparecencia. Todo aliñado con frases que podrían considerarse incluso cariñosas, en las que distintos dirigentes socialistas han manifestado su "máximo respeto" por los posconvergentes. "Vamos a trabajar como siempre, votación a votación", subrayan en el Ejecutivo. El equipo de Pedro Sánchez ha vivido sin dramas este último giro de guion , muy seguros de que Puigdemont no puede permitirse una moción de censura junto a PP y Vox porque pagaría un alto precio en las siguientes elecciones.
Que no contemplen esta amenaza, no significa que no tomen nota. La prueba más evidente es que el viernes, poco después de que Míriam Nogueras advirtiera en el Congreso de que era la "hora del cambio", el Gobierno español y el alemán anunciaron la apertura de un diálogo para intentar avanzar en la cooficialidad del catalán en la Unión Europea, aunque eso no signifique que Friedrich Merzhaya cambiado de opinión, como reveló El Confidencial.
"No estamos dispuestos a seguir ayudando a un Gobierno que no ayuda a Cataluña"
Un gesto de Pedro Sánchez al que, previsiblemente, seguirán otros para conservar a Junts en su órbita. No será fácil, porque el Ejecutivo ya sufre mucho para sacar adelante sus iniciativas. Eso no cambia. Continuará sufriendo y seguramente más. Pero sin que la continuidad de Sánchez parezca estar en riesgo. El plan de presentar los presupuestos antes de final de año se mantiene intacto.
"Hasta el jueves, prudencia"
En la calle Génova, la lectura de lo que queda de legislatura es, obviamente, la contraria, pero el escepticismo con el movimiento de Puigdemont es similar. En este sentido, no quieren dar ninguna credibilidad "a un proceso de ruptura que aún tiene que someterse a un proceso de votación interna". Por ello, y dado que "no es la primera vez que lo que parece que es una cosa acaba siendo la contraria", en la dirección del PP explican que hasta el jueves prefieren mantenerse prudentes.
Aún así, el equipo de Alberto Núñez Feijóo sí envía un mensaje a Carles Puigdemont: "Si quieren cambiar de Gobierno saben dónde estamos, pero teniendo en cuenta que, como ya le dijo Feijóo en su momento al independentismo, estaban eligiendo a un presidente dócil por encima de uno fiable".
En resumen, en la sede del PP dicen estar preparados para cualquier coyuntura, sobre la base de que "Sánchez tiene lo que se merece, una legislatura que se ha demostrado ingobernable"; y el independentismo tiene "lo que ha cultivado: un presidente que es dócil, pero que no es fiable". Sobre si están abiertos a escuchar los cantos de sirena que llegan desde el independentismo en forma de moción de censura instrumental, en el PP explican que "quedan 20 meses de legislatura y no parece que vaya a aprobarse ninguna ley". "A partir de ahí veremos", concluyen.
En Madrid se ha seguido con atención y escepticismo la rueda de prensa sin preguntas en la que Carles Puigdemont ha anunciado que rompe con el Gobierno, aunque sin descartar hablar de lo que beneficie a Cataluña. Tanto en La Moncloa como en la sede del PP entienden que éste puede ser un órdago más del líder de Junts, de modo que cada uno desde su posición interpreta el movimiento con mucha cautela: el Gobierno, agarrándose a que aún se puede llegar a acuerdos, por lo que seguirán trabajando "como siempre, votación a votación"; y el Partido Popular, trasladando la iniciativa al expresidente de la Generalitat: "Si quieren cambiar de Gobierno, ya saben dónde estamos".