Letur, la dana silenciada sin bronca política (de momento): "Hubo absoluta negligencia"
La localidad avanza en la reconstrucción mientras un juzgado investiga la presunta responsabilidad de las administraciones públicas en las seis muertes que dejó la riada, tras la denuncia de algunos familiares
Reconstrucción de la zona afectada por la dana de 2024, Letur. (Europa Press)
Letur, en el corazón de la sierra del Segura, vivió su propia tragedia el 29 de octubre de 2024. La riada arrasó el centro histórico del pueblo, de menos de mil habitantes, y dejó seis muertos. Familiares de los fallecidos han interpuesto una querella por homicidio imprudente, pero la causa por la dana en Albacete no ha tenido el alcance mediático del proceso en Valencia. Los afectados apuntan a las Administraciones públicas, aunque no existe ni atisbo de bronca política. Y las víctimas insisten: “Las negligencias que más han trascendido han sido, sin duda, las de la Generalitat de la Comunidad Valenciana. Sin embargo, Castilla-La Mancha no se queda atrás”. La reconstrucción no es la única preocupación.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Hellín investiga lo ocurrido mientras Letur mira al frente entre excavadoras. Es martes, a una semana del aniversario de la catástrofe, y la calma abraza la localidad. Las huellas de la dana están por todas partes. En las obras y en una especie de mural en el único acceso al centro del pueblo, la zona cero del desastre. El arroyo que se desbordó hace un año baja al mínimo y los obreros trabajan para ensanchar el cauce y reforzar los taludes que no sirvieron para nada. "Hay una recuperación material y otra anímica. Ha sido un año muy duro", relata a este periódico el alcalde, Sergio Marín.
Los vecinos comparten la idea de que ninguna Administración les ha olvidado, ni el ayuntamiento, ni la Junta de Castilla-La Mancha, ni el Gobierno central. Las ayudas llegan y la actividad avanza poco a poco. "Hay que ser paciente, se está trabajando correctamente para que esto no vuelva a pasar", apunta Carlos, que regentaba un estanco que desapareció con la riada. Pero el día de la tragedia es muy distinto.
Familiares de cuatro de los seis fallecidos han llevado el caso a los tribunales por una actuación "absolutamente negligente" de las autoridades. La querella, interpuesta a través de la asociación SOS Desaparecidos, que también representa a víctimas de la dana en Valencia, apunta a todas las administraciones con competencias en materia de emergencias y a los cargos que "ostentan una responsabilidad por culpa in vigilando". El escrito señala al Ministerio de Interior, la Junta de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Letur, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y la Confederación Hidrográfica del Segura.
Los nombres de la tragedia en Letur son seis. Mónica y Jonathan, un matrimonio de 37 y 38 años con dos hijos que durante la riada estaban en el colegio; los operarios municipales Juan y Manuel, de 31 y 43 años, que fueron sorprendidos mientras intentaban comprobar qué pasaba en la parte alta del arroyo; y las vecinas Antonia (71) y Dolores (92), atrapadas en plena calle en mitad de la gigantesca tromba de agua.
Ignacio S. Calleja. Letur (Albacete)Gráficos: Unidad de DatosInfografía: EC Diseño
El paralelismo con Valencia es inevitable. En el caso de Letur no es que la alerta llegara tarde, como se reprocha a la Generalitat que preside el popular Carlos Mazón, es que ni siquiera hubo. Los denunciantes inciden en que en ningún momento se declaró el nivel rojo. Todas las previsiones fallaron. "Nadie avisó a la población, nadie acudió con antelación para garantizar la movilidad de las personas a zonas seguras", dice el escrito presentado en el juzgado y ya admitido a trámite.
La jueza que instruye las diligencias, según las fuentes consultadas, ha comenzado a solicitar información a todas las administraciones sobre lo ocurrido el fatídico 29 de octubre. A la Junta, por ejemplo, le pregunta sobre cómo tuvo conocimiento de los hechos y las medidas que adoptaron, mientras que a la Confederación del Segura le solicita información sobre las medidas adoptadas cuando se desbordó el arroyo de Letur.
"Nadie avisó a la población", dice la querella por homicidio imprudente interpuesta por los familiares, admitida a trámite por la juez
Respecto al papel de Interior, la magistrada quiere saber por qué no elevó la situación operativa de emergencia a nivel 3. Los familiares sostienen que todos ya sabían lo que estaba pasando, pero nadie hizo nada. “La AEMET ya había alertado de las consecuencias que podría tener este fenómeno meteorológico de la DANA en la provincia de Albacete, no adoptaron ninguna medida de seguridad, ni preventiva”, añade la querella.
El paso de Letur por los telediarios nacionales se ha limitado hasta la fecha al día de la tragedia, sin polémicas, pero podría cambiar en los próximos meses. La denuncia solicita las comparecencias en calidad de testigos del presidente autonómico, Emiliano García Page; de la delegada del Gobierno en la región, Milagros Tolón; del alcalde del municipio, Sergio Marín; o del presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero, todos del PSOE. También del responsable de Protección Civil, entre otros.
La zona cero de la dana en Letur, tras la riada de 2024. (Europa Press)
Las autoridades implicadas, de momento, evitan profundizar en esta cuestión. Marín, preguntado por este diario, explica que ya han trasladado al juzgado la documentación requerida y defiende que "las cosas se hicieron bien desde el minuto uno". El Ejecutivo autonómico, mucho más escueto, muestra "respeto absoluto" al trabajo de la Justicia.
Recuperación lenta
La reconstrucción de Letur avanza a pequeños pasos. El acceso al casco histórico ya está plenamente operativo, pero el vacío es inmenso. Los jardines árabes que daban la bienvenida han desaparecido, así como varios edificios y viviendas. En total se vieron afectados 85 inmuebles, de los que 14 han sido demolidos total o parcialmente. En la zona ahora hay cerca de un centenar de carteles que recuerdan la ola de solidaridad y todas las actividades celebradas desde la catástrofe para impulsar la recuperación, como el concierto de Rozalén, natural de la localidad: "Vuestra solidaridad nos trajo consuelo y esperanza".
La actividad regresó antes del verano, aunque con limitaciones. El entorno del Mirador de la Molatica, uno de los atractivos del lugar, está todavía en obras e incluso hay que llegar a través de una pasarela de andamios. Allí está el bar Aloha que, pese a todo, recibe clientes, como el resto de establecimientos. "Hay que tener en cuenta que la orografía del pueblo dificulta las cosas, pero estamos cumpliendo los plazos y vamos a seguir trabajando y apostando por el turismo", explica el alcalde de la localidad, que enumera las múltiples ayudas recibidas, desde la subdelegación del Gobierno a Amancio Ortega.
El día de la dana todo el mundo pensaba que el centro, declarado Conjunto Histórico-Artístico, había quedado arrasado. La riada bajó con toda la violencia imaginable, arrastrando a su paso todo lo que encontraba, y el balance de daños materiales era una incógnita. El agua, milagrosamente, no llegó a todos los rincones y en algunas zonas ni siquiera pasó de largo. Es el caso de la calle Albaicín, considerado uno de los mejores ejemplos de la arquitectura islámica de la región. "El pueblo va resurgiendo como el ave Fénix poco a poco. Creo que en esta etapa que viene ahora va a ser más bonito aún", dice Carlos con optimismo.
El denominado Plan Letur 2025-2028 es ambicioso y cuenta con 40 millones de euros, además de las ayudas directas a particulares y comercios y la concesión de créditos. Casi con carácter inmediato se creó un grupo de trabajo, integrado por todas las administraciones competentes, para elaborar un marco de acción y dar una solución hidráulica al municipio para evitar que se repita en el futuro.
Los trabajos son variados. Por un lado, supervisado por la UNESCO, la recuperación del centro histórico. Y, por otro, la limpieza viaria y la estabilización de las infraestructuras dañadas, así como la reparación de las carreteras afectadas. El Gobierno de Castilla-La Mancha señala que la inversión para estas actuaciones asciende a 5,5 millones, aunque hay más. También se trabaja en las pistas forestales y los diques, a cargo de la Administración central, con un presupuesto de otros 1,3 millones. Y hay que sumar otros 10 millones para dependencias municipales.
Letur, en el corazón de la sierra del Segura, vivió su propia tragedia el 29 de octubre de 2024. La riada arrasó el centro histórico del pueblo, de menos de mil habitantes, y dejó seis muertos. Familiares de los fallecidos han interpuesto una querella por homicidio imprudente, pero la causa por la dana en Albacete no ha tenido el alcance mediático del proceso en Valencia. Los afectados apuntan a las Administraciones públicas, aunque no existe ni atisbo de bronca política. Y las víctimas insisten: “Las negligencias que más han trascendido han sido, sin duda, las de la Generalitat de la Comunidad Valenciana. Sin embargo, Castilla-La Mancha no se queda atrás”. La reconstrucción no es la única preocupación.