Es noticia
El Mar Menor agoniza (otra vez): la falta de oxígeno en el agua tras la dana Alice podría matar a miles de peces
  1. España
Informe del IEO-CSIC

El Mar Menor agoniza (otra vez): la falta de oxígeno en el agua tras la dana Alice podría matar a miles de peces

La laguna murciana registra "valores propios del estado de anoxia", según los científicos. Las lluvias de octubre han propiciado el fenómeno, pero los expertos sostienen que el problema de fondo es el exceso de nutrientes por la agricultura

Foto: Peces muertos aparecen en las orillas de las playas del Mar Menor en 2021. (EFE/Juan Carlos Caval)
Peces muertos aparecen en las orillas de las playas del Mar Menor en 2021. (EFE/Juan Carlos Caval)

Hasta 2016, el Mar Menor era una laguna muy distinta a las demás: sus aguas, hipersalinas y cristalinas, favorecían la vida de miles de especies. Sin embargo, a partir de ese año las condiciones del mar comenzaron a cambiar. Era el principio del fin. El exceso de nutrientes en el agua provocó una proliferación de microalgas y la laguna se enturbió. Un fenómeno conocido como "sopa verde". La luz dejó de llegar al fondo. Y con ella, el oxígeno. Las imágenes de peces muertos se multiplicaron. Fue la primera vez que el Mar Menor experimentaba el fenómeno de la anoxia. Es decir, la falta del oxígeno necesario para que se den condiciones de vida. Esta semana, las alarmas se han vuelto a encender en Murcia.

El último informe del Instituto Español de Oceanografía (IEO), un organismo perteneciente al CSIC, ha analizado la situación de la laguna tras el paso de la dana Alice por la región entre el 10 y el 14 de octubre. Los científicos avisan: "Ha vuelto a causar el descenso del oxígeno de la capa profunda de la zona sur hasta valores propios del estado de hipoxia, y en la actualidad ya ha alcanzado valores propios del estado de anoxia".

La falta de oxígeno comenzó hace unos diez días y se extiende hasta hoy. Esa prolongación en el tiempo es la principal preocupación de los expertos. "La duración de esta situación los próximos días puede ser crítica, ya que, como se ha constatado en eventos anteriores, estas bajas concentraciones de oxígeno son tóxicas para la fauna y la vegetación de la laguna. El factor clave para que se desencadene o no un nuevo episodio de mortalidad es el tiempo de exposición a las bajas concentraciones de oxígeno actuales", señalan en el documento.

La falta de oxígeno no solo provoca la muerte de las especies que viven en el fondo. Al descomponerse estas, aumentan los niveles de toxicidad de toda la laguna. Y así comienzan a morir miles de peces que habitan las distintas capas. Los episodios de mortandad marina y de toxicidad se repitieron en los años 2019 y 2021. Distintos equipos científicos, entre los que figura el CSIC, se encuentran ahora "en modo gabinete de crisis para evaluar en continuo el proceso y sus efectos en el ecosistema".

placeholder El Mar Menor en Santiago de la Ribera, Murcia, tras el paso de la dana Alice por la región (EFE/ Marcial Guillén)
El Mar Menor en Santiago de la Ribera, Murcia, tras el paso de la dana Alice por la región (EFE/ Marcial Guillén)

Las danas, en el foco

Las lluvias torrenciales han existido siempre, y se han dado con frecuencia, especialmente en el Mediterráneo. Pero, ¿por qué afectan tanto en los últimos años? "Desde que en 2016 el Mar Menor colapsó es mucho más vulnerable y estos episodios son casi inevitables", sostiene Juan Manuel Ruiz, investigador del IEO y coordinador del proyecto Belich, donde se monitoriza y estudia la evolución de la laguna murciana. El penúltimo informe del IEO, publicado en septiembre, ya alertaba de algún episodio concreto de anoxia este verano, motivado por una ola de calor que duró 49 días y la turbidez de la laguna.

Las trombas de agua intensas provocan esta situación porque el agua dulce entra de golpe en la laguna y se queda en la parte alta de esta, como si flotase, al tener menor salinidad. De esta forma, se produce la estratificación del agua. Es decir, las diferentes aguas crean barreras y hacen que el oxígeno no llegue a las partes bajas. Así, toda la fauna y flora del fondo muere. "El principal problema que hay ahora es la estabilidad atmosférica. Al no haber viento ni corrientes, no se llegan a mezclar esas dos aguas", detalla Juan Manuel Ruiz. Sin embargo, este es solo uno de los motivos que explican que se den episodios relativamente frecuentes de anoxia en el Mar Menor.

Foto: mar-menor-murcia-cartagena-peces-muertos

Tanto los científicos como los ecologistas coinciden en que las técnicas agrícolas de la comarca del Campo de Cartagena, así como el cambio de uso de suelos urbanos, han propiciado al actual estado de la laguna. "No hay una causa-efecto científica, pero se puede decir que la agricultura ha desestructurado los suelos y ha favorecido que esto pase", señala Juan Manuel Ruiz.

"El cambio del secano al regadío en esta comarca entre los años 70 y 80, junto a cambios que se han producido en el suelo por el turismo de sol y playa, han facilitado que el agua llegue con sedimentos y muchos nutrientes a la laguna", explica, por su parte, Pedro Luengo, biólogo y miembro de Ecologistas en Acción de la Región de Murcia. La gran cantidad de abono que se utiliza en la agricultura intensiva acaba en la laguna. Además, la vegetación de los humedales próximos a los campos, antaño frenaba y absorbía parte de esos nutrientes, pero ahora ha desaparecido. Así, toda el agua que llega al Mar Menor lo hace repleta de nutrientes de la agricultura.

Una situación que se agrava por factores climáticos, especialmente por las danas. "Las lluvias arrastran todos esos nutrientes, son el vector. Con las torrenciales pasa con mucha más fuerza. Pero lo más importante es identificar qué nutrientes entran y poner soluciones", aclara Luengo. Desde la organización ambiental reclaman un Plan de Ordenación del Territorio, que ya prevé la Ley del Mar Menor, aprobada por el Gobierno autonómico en julio de 2020."Hay que crear una arquitectura agrícola que sea capaz de retener en el campo todos esos nutrientes. Recuperar esos humedales es también parte de la solución", concluye el biólogo.

Hasta 2016, el Mar Menor era una laguna muy distinta a las demás: sus aguas, hipersalinas y cristalinas, favorecían la vida de miles de especies. Sin embargo, a partir de ese año las condiciones del mar comenzaron a cambiar. Era el principio del fin. El exceso de nutrientes en el agua provocó una proliferación de microalgas y la laguna se enturbió. Un fenómeno conocido como "sopa verde". La luz dejó de llegar al fondo. Y con ella, el oxígeno. Las imágenes de peces muertos se multiplicaron. Fue la primera vez que el Mar Menor experimentaba el fenómeno de la anoxia. Es decir, la falta del oxígeno necesario para que se den condiciones de vida. Esta semana, las alarmas se han vuelto a encender en Murcia.

Murcia Noticias de Murcia
El redactor recomienda