Un fiscal implica a Sandro Rosell en el plan de las cloacas de Ferraz contra el jefe de Anticorrupción
El fiscal José Grinda sitúa al expresidente del Barça tras el intento de soborno en el que le pidieron información para desacreditar a su jefe y archivar investigaciones judiciales
El acta de la declaración del fiscal José Grinda. (EC)
El fiscal de Anticorrupción José Grinda sitúa al expresidente del Fútbol Club Barcelona Sandro Rosell tras una operación clandestina de las cloacas de Ferraz. Así lo sostuvo el pasado 26 de junio, cuando denunció ante la Fiscalía Provincial de Madrid un intento de soborno: a cambio de revelar información comprometedora sobre el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, las cloacas le ofrecieron un destino en el extranjero y se comprometieron a "liberarle" de una demanda.
El encargado de hacerle llegar la oferta fue el periodista Pere Rusiñol, con el que se reunió el 27 de febrero en Madrid. En aquel momento, Luzón ya llevaba las riendas del caso Koldo en el Tribunal Supremo. "Yo, cuando llego, [Rusiñol] me pone un papel en la mesa, que luego resultan [ser] dos folios de A-4, que él le dijo que tenía que leer esto y que no podía hacer fotografías", recoge el acta de la declaración de Grinda, a la que ha tenido acceso El Confidencial.
El papel indicaba que sabían que estaba buscando "protección", pero Grinda negó este extremo durante su declaración ante la Fiscalía de Madrid. "Yo le dije [a Rusiñol] que había hablado con el fiscal general del Estado y con José Luis Rodríguez Zapatero para conseguir comparecer en la comisión del Congreso", aseguró, en referencia a la comisión del Congreso sobre la llamada operación Cataluña. "Fuera de ahí, en su vida ha pedido favores de esta clase", remarcó.
Rusiñol le dijo que venía "enviado por personas" y Grinda quiso saber a quién se refería. "No puedo decírtelo", le respondió el periodista. Pese a ello, el fiscal tiene claro que el expresidente del Barça estaba involucrado. "Tengo la convicción de que se lo ha dado Sandro Rosell", afirmó en junio. "Yo distingo quién le había dado el papel y quién había elaborado el papel. Mi convicción es que se lo dio Sandro Rosell porque ambos son amigos. Yo he estado comiendo y cenando con ambos", insistió.
De hecho, el propio Rusiñol terminó por mencionar a Rosell. En concreto, cuando señaló a "Leire" como la persona que avalaba el soborno. "Yo pregunté si Leire era la de los artículos de noviembre de El Confidencial y le dijo que sí", recoge el acta de su declaración. Grinda se refería así a las exclusivas que El Confidencial había sacado meses antes, cuando reveló que el PSOE estaba diseñando una campaña de desinformación y acciones judiciales contra magistrados, fiscales y medios de comunicación.
En septiembre de 2024, este diario desveló que el entonces secretario de Organización del partido, Santos Cerdán, estaba supervisando los preparativos con la ayuda de una fontanera del PSOE, María Leire Díez Castro. "Se le pregunta si tiene el Sr. Rusiñol relación con Leire para hablar de ella con tanta seguridad", recoge el acta de la declaración de Grinda. "Contesta que sí, porque le dijo Rusiñol que hace una semana había estado cenando [con] Leire, Sandro Rosell y Javier Pérez Dolset".
El tercero en cuestión, Pérez Dolset, es un empresario procesado en la Audiencia Nacional por fraude a las subvenciones que participó en la mencionada campaña de desinformación del PSOE. Como también desveló este diario el pasado mayo, dicho empresario estuvo presente en una reunión en la que Leire Díez pidió a un imputado en la Audiencia Nacional información comprometedora del teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas, jefe del Departamento de Delincuencia Económica de la Unidad Central Operativa (UCO) y responsable de las pesquisas sobre la mujer y el hermano de Pedro Sánchez; el fiscal general del Estado, y el caso Koldo, entre otros.
La denuncia de Grinda le vincula ahora con esta nueva operación contra el jefe de Anticorrupción y señala a los otros tres personajes clave: Pere Rusiñol, que aprovechó su relación con el fiscal para hacerle llegar la oferta; Sandro Rosell, que habría entregado el papel al periodista, y la propia Leire Díez, que se encargaría de avalar el acuerdo. Lo que no esperaba ninguno de ellos era que el mismo 27 de febrero, apenas una hora después de reunirse con Rusiñol, Grinda alertara a Luzón.
"Creo que al principio del documento se decía también que este acuerdo estaría avalado por las más altas instituciones o personas del Estado y como conclusión decía que este acuerdo lo avalaba una alta instancia del Estado", avisó Grinda en esa primera denuncia de febrero que recayó en la Fiscalía Provincial de Madrid.
"El presidente había dado orden de limpiar"
La Fiscalía Provincial de Madrid abrió una investigación en marzo, pero, tras intentar contactar a Rusiñol sin éxito, archivó las diligencias. Sin embargo, las exclusivas de El Confidencial y otros diarios provocaron la reapertura del caso en mayo. De esta manera, terminaron por tomar declaración al propio Grinda.
"Escrito en ordenador, [el papel entregado por Rusiñol] decía que 'G', refiriéndose a mí, había pedido protección (si no recuerdo mal estaba en mayúsculas el término 'protección') y se decía que se estaba en condiciones de proporcionarme un destino en el extranjero (en concreto, tres opciones) y que se comprometía a "liberarme" de una demanda contra mí, pagando a la demandante (...) el triple de lo que me pedía en un procedimiento judicial", recogía Grinda en su denuncia.
A cambio, el fiscal debía cumplir tres aspectos: en primer lugar, revelar los supuestos "secretos de actuaciones delictivas de mi jefe"; en segundo lugar, archivar una serie procedimientos y, por último, "explicar el origen de la investigación de Sandro Rosell". En cuanto a las causas que debía cerrar, el fiscal apuntó a las siguientes: "Caso Pujol Draco y otros relacionados; caso 3%, Sumarroca y otros; Aguas de Girona; ZED, Banca Privada de Andorra, Banco Madrid y relacionados (Duro Felguera) y Caranjuez”.
Tras reabrir la investigación en junio, la Fiscalía Provincial de Madrid también le preguntó por la referencia del papel a las "altas instituciones o personas del Estado" y por las relaciones de la fontanera de Ferraz. "Mi convicción en ese momento es que Leire tenía que actuar por su cuenta y riesgo, si es que es verdad lo que le decía el Sr. Rusiñol, porque entiendo que ni el PSOE ni el Gobierno podían avalar tal barbaridad, ni siquiera conocer", afirmó el fiscal de Anticorrupción.
Sin embargo, la segunda denuncia de otro fiscal, Ignacio Stampa, apunta a que no solo el PSOE conocía "tal barbaridad", sino que el propio Pedro Sánchez había dado la orden. Al igual que Grinda, Stampa también se reunió con Leire Díez y Pérez Dolset y estos le pidieron datos comprometedores del fiscal jefe de Anticorrupción. Stampa quiso por qué le estaban solicitando dicha información y la respuesta de Pérez Dolset fue tajante. "Cuanto salió la imputación de Begoña, Leire llamó porque el presidente había dado orden de limpiar, sin límite", respondió el empresario. "La situación hay que revertirla, caiga quien caiga, y eso es lo que ha dicho el presidente", añadió.
El fiscal de Anticorrupción José Grinda sitúa al expresidente del Fútbol Club Barcelona Sandro Rosell tras una operación clandestina de las cloacas de Ferraz. Así lo sostuvo el pasado 26 de junio, cuando denunció ante la Fiscalía Provincial de Madrid un intento de soborno: a cambio de revelar información comprometedora sobre el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, las cloacas le ofrecieron un destino en el extranjero y se comprometieron a "liberarle" de una demanda.