Feijóo reorienta el timón a la economía y promete "revisar" 97 subidas de impuestos de Sánchez
El líder del PP se propone combatir la "cultura del desánimo" por la "impunidad" y la "corrupción" que fomenta el Gobierno y pide acabar con la burocracia: "Menos BOE y más PIB"
El 'sablazo' del Gobierno a los autónomos, ya rectificado por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, dio gasolina a Alberto Núñez Feijóo para volver a ondear la bandera de la "gestión" con la que el Partido Popular quiere combatir tanto al PSOE por su "abandono" a las clases medias, como a Vox por su inexperiencia en la administración pública. El líder del PP no descuidará su discurso de oposición al Gobierno por la "corrupción" que le rodea, pero también ha vuelto a reorientar el timón del PP hacia la economía, estrategia que le reclamaban desde las baronías populares de corte más moderado.
En los últimos días, Feijóo se ha volcado en la defensa de los autónomos tras el plan de subida de las cotizaciones que el Ejecutivo anunció la semana pasada. Tras protagonizar un encuentro sectorial en Soria el fin de semana con emprendedores y representantes de las pequeñas y medianas empresas, este lunes ha cancelado la habitual reunión del comité de dirección en Génova para trasladarse al Congreso Nacional de Empresa Familiar que se celebra en Burgos, y que ha sido inaugurado por el Rey.
Desde allí, y tras anunciar el fin de semana un decálogo de ayudas para autónomos, el líder del PP se ha comprometido a "revisar" las 97 subidas de impuestos que se han ejecutado desde la llegada de Sánchez a la Moncloa. "No hay discurso de progreso que justifique asfixiar al que produce", lanzó el jefe de la oposición, en presencia de multitud de empresarios y representantes de grandes compañías, como Santander o Telefónica.
Feijóo se propuso a combatir lo que denominó como la "cultura del desánimo" y la "desafección" especialmente de las clases medias con la política. A su juicio, el Gobierno promueve un "sistema corrosivo" en el que "parece no haber diferencias entre trabajar y no trabajar", y reivindicó la necesidad de limitar las ayudas económicas. "El subsidio no puede convertirse en un modelo de vida. Un país subsidiado no es un país igualitario, sino un país sin futuro", defendió.
El dirigente enumeró los seis motivos que, a su juicio, explican el hartazgo de la clase trabajadora con sus dirigentes. Al margen de la mencionada presión fiscal, Feijóo denunció la "frustración" que provoca que, pese a "pagar más" al Estado, la gente "vive peor"; la "impunidad" que fomenta el Gobierno por sus casos de "corrupción", bajo el mantra de que "no hay mayor inmoralidad en política que castigar al que cumple y beneficiar al que abusa"; o la "desconfianza" que el Ejecutivo promueve frente al empresario, "como si el éxito fuera una amenaza".
El líder del PP cuestionó también "el laberinto de la burocracia", que se compromete a atajar. "Por cada nueva norma, eliminaremos tres", afirmó. "Menos BOE y más PIB, menos trámite y más proyecto, menos papeles y mejor empleo", sintetizó. Por último, Feijóo ratificó su intención de "defender la libertad de empresa" frente al excesivo "intervencionismo" del Gobierno.
El 'sablazo' del Gobierno a los autónomos, ya rectificado por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, dio gasolina a Alberto Núñez Feijóo para volver a ondear la bandera de la "gestión" con la que el Partido Popular quiere combatir tanto al PSOE por su "abandono" a las clases medias, como a Vox por su inexperiencia en la administración pública. El líder del PP no descuidará su discurso de oposición al Gobierno por la "corrupción" que le rodea, pero también ha vuelto a reorientar el timón del PP hacia la economía, estrategia que le reclamaban desde las baronías populares de corte más moderado.