El aplaudido monólogo de Alsina sobre la intercepción de la Flotilla: "Siempre fue una misión abocada a quedar incumplida"
El locutor ha afirmado que el fracaso de la flotilla formaba parte de su propio propósito, ya que al no poder completarse ha servido para denunciar que Israel impide la llegada de ayuda humanitaria a Gaza
Carlos Alsina ha vuelto a situarse en el centro del debate político tras haber dedicado su monólogo a la flotilla internacional que ha intentado llegar a Gaza. El periodista ha relatado con ironía y con un tono crítico las contradicciones del Gobierno español y ha señalado que la expedición, más allá de su desenlace, ha cumplido el propósito de visibilizar la situación en la Franja.
El presentador ha comenzado su relato recordando la historia de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, que tras haber abandonado la política institucional ha regresado al activismo y se ha embarcado en la llamada Global Sumud Flotilla. Esta expedición ha reunido a participantes de más de cincuenta países y ha tenido como propósito denunciar el bloqueo de Israel sobre Gaza. El periodista ha remarcado que no se ha tratado de una aventura personal ni de un gesto turístico, como han afirmado algunos críticos, sino de un intento colectivo por abrir un corredor humanitario que permita la llegada de bienes de primera necesidad.
? Monólogo de Alsina: "A esto iban"
? "Y la flotilla terminó como la flotilla sabía que terminaba. Detenida por el gobierno de Israel, pero habiendo evidenciado que, en efecto, el supuesto derecho que protege la navegación con ayuda humanitaria es una aspiración que se sigue… pic.twitter.com/RAGsdk9Fdw
El comunicador ha insistido en que los organizadores siempre han sabido que su objetivo era prácticamente imposible. Israel no iba a permitir que las embarcaciones fondearan en Gaza y, tal y como afirma, “siempre ha sido una misión abocada a quedar incumplida”. Sin embargo, Alsina ha defendido que el fracaso estaba en el corazón mismo de la iniciativa: al no poder completarse, se ha convertido en una denuncia efectiva de la imposibilidad de que organizaciones humanitarias operen libremente en la zona.
Durante su intervención, Alsina ha recordado cómo Italia primero y España después han anunciado el envío de buques de la Armada para acompañar a la flotilla. Esa decisión ha sido celebrada por los activistas, que han interpretado el gesto como un respaldo político y simbólico a su causa. Pero el relato ha subrayado la contradicción española: el mismo Gobierno que ha dado el paso de enviar el Furor ha pedido después a los tripulantes que desistieran en el momento decisivo, cuando tocaba entrar en la zona de exclusión decretada por Israel. “Si es a eso a lo que iban”, ha ironizado Alsina.
El periodista ha criticado con dureza la postura de Patxi López, que ha advertido sobre la falta de seguridad en esas aguas y ha llamado a la prudencia. Alsina se ha preguntado si era el mismo dirigente que había respaldado la expedición desde el principio y ha puesto en evidencia la incoherencia de un Gobierno que ha querido estar en los dos lados a la vez: apoyar la causa humanitaria y a la vez desentenderse cuando aparecía el riesgo real.
La vicepresidenta Yolanda Díaz tampoco se ha librado de sus comentarios. Alsina ha recordado que ella ha avalado el envío del buque Furor y ha ironizado sobre el nombre de la nave, subrayando que su papel real no ha sido el de un respaldo militar, sino el de un acompañamiento simbólico. Ha llegado a comparar el barco con un “coche escoba de la vuelta ciclista”, encargado de dar sensación de seguridad, pero sin capacidad real de modificar el desenlace.
El relato ha culminado con la constatación de lo que todos sabían: la flotilla no ha podido llegar a Gaza y ha sido neutralizada por Israel. No obstante, el fracaso operativo se ha transformado en un éxito político y moral, porque ha servido para mostrar que el supuesto derecho internacional que protege la navegación con ayuda humanitaria sigue sin cumplirse. Y en este sentido, Alsina ha remarcado que la misión, aunque no haya alcanzado su meta, ha conseguido poner en el centro del debate público el bloqueo y sus consecuencias.
Carlos Alsina ha vuelto a situarse en el centro del debate político tras haber dedicado su monólogo a la flotilla internacional que ha intentado llegar a Gaza. El periodista ha relatado con ironía y con un tono crítico las contradicciones del Gobierno español y ha señalado que la expedición, más allá de su desenlace, ha cumplido el propósito de visibilizar la situación en la Franja.