Redondo anuncia una "investigación interna" por los fallos en las pulseras antimaltrato
El Ministerio de Igualdad impulsa una revisión interna y nuevas medidas tras detectar deficiencias en el control de agresores. El PP reclama su dimisión por desoír los avisos y poner en riesgo a multitud de víctimas
La ministra de igualdad, Ana Redondo. (EFE/Javier Lizón)
La ministra de Igualdad trata de salir del paso en la polémica de los fallos de las pulseras antimaltrato, pero la oposición mantiene la presión para reclamar su dimisión. Este miércoles, Ana Redondo compareció en el Senado a petición del PP. Y lo hizo en solitario, sin que la acompañase en el pleno ningún miembro del Gobierno. Desde la tribuna de oradores, la dirigente socialista anunció que su departamento abrirá una investigación interna sobre los errores en el funcionamiento de los dispositivos que puso en situación de riesgo a víctimas de violencia machista y depurará, si es necesario, responsabilidades en la empresa adjudicataria.
Pese a la presión de la oposición y de algunos grupos aliados del Ejecutivo, Redondo defendió el funcionamiento del sistema Cometa, e insistió en que "no se han registrado incidencias ni en 2024 ni en 2025" y que, por tanto, el sistema funciona con "normalidad". La ministra quiso iniciar su intervención pidiendo disculpas a las víctimas, y pidió perdón "por el ruido generado" en torno a la seguridad de los dispositivos, una "alarma" que "sólo añade más inquietud y miedo a una situación que ya es lo suficientemente dura a diario".
A raíz de la polémica, el Gobierno implementó un plan para el "seguimiento exhaustivo" de posibles incidencias a futuros, con el objetivo de asegurar la máxima seguridad a las víctimas. Dicha hoja de ruta, según la ministra, se ha llevado a cabo a través de reuniones de "alto nivel" con responsables de compañías como Vodafone, Securitas y la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, un trabajo desarrollado con "discreción" con el fin de proteger a las víctimas.
"Frente a las acusaciones de opacidad o falta de transparencia, quiero aclarar que todo este trabajo se ha realizado con la discreción que merecen las víctimas para preservar su seguridad y tranquilidad", aseguró. Las explicaciones de la ministra, sin embargo, no convenció al PP. El malestar en las filas de los conservadores se disparó después de que Redondo les acusase también de "utilizar a las víctimas" de violencia de género de manera "miserable" e "indecente" por un interés electoralista.
El Confidencial publicó en exclusiva que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), a través del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, alertó a la ministra de Igualdad en enero de 2024 sobre los riesgos que entrañaban las nuevas pulseras antimaltrato. Su entonces presidenta, María Ángeles Carmona, denunció que pese a conocer los errores, el Ejecutivo no actuó. También se avisó por escrito al ministro de Presidencia, Félix Bolaños, y los presidentes de las audiencias provinciales también dieron la voz de alarma.
Ana Redondo se ha enfrentado al pleno del Senado en una posición de debilidad. Porque hace apenas una semana, el Congreso aprobó su reprobación. Socios como ERC o Junts avalaron la propuesta del PP y asestaron un nuevo varapalo parlamentario al Ejecutivo. Este miércoles, el Senado aprobará gracias a la mayoría absoluta del PP una moción similar.
La ministra de Igualdad trató de desmontar las críticas de la oposición, y negó en reiteradas ocasiones el "bulo inaceptable" de que se haya producido el asesinato de alguna mujer por los fallos de los dispositivos. "No minimizamos el problema, pero es necesario enmarcarlo correctamente para que deje de trasladarse a las víctimas una situación que no se corresponde con la realidad", aseveró Redondo, que defendió que su ministerio "nunca ha mirado para otro lado".
La dirigente resaltó los trabajos de su departamento con la sala Cometa, la elaboración de informes semanales y mensajes o la creación de comisiones de seguimiento mensuales entre la empresa adjudicataria y la Delegación del Gobierno. Ratificó, además, el compromiso del Ejecutivo para reforzar el servicio en períodos de especial riesgo, como verano, Semana Santa y Navidad. Los nuevos dispositivos, anunció, incorporarán algunas novedades como la posibilidad de poder configurar el idioma de manera individual; la inclusión de un módulo específico para la gestión de quejas; o el refuerzo del equipo especializado como psicólogos o asesores jurídicos.
Mientras el PSOE cerró filas con la ministra, el PP trató de elevar la presión. La portavoz, Nidia Arévalo, le acusó de "tomar el pelo" a las víctimas y exigió su salida inmediata. "Ha superado a su predecesora, Irene Montero, y se ha convertido en la peor ministra de Igualdad de la historia de la democracia", lanzó.
La ministra de Igualdad trata de salir del paso en la polémica de los fallos de las pulseras antimaltrato, pero la oposición mantiene la presión para reclamar su dimisión. Este miércoles, Ana Redondo compareció en el Senado a petición del PP. Y lo hizo en solitario, sin que la acompañase en el pleno ningún miembro del Gobierno. Desde la tribuna de oradores, la dirigente socialista anunció que su departamento abrirá una investigación interna sobre los errores en el funcionamiento de los dispositivos que puso en situación de riesgo a víctimas de violencia machista y depurará, si es necesario, responsabilidades en la empresa adjudicataria.