El aplaudido monólogo de Alsina sobre Sánchez: "Ha empleado recursos de la presidencia para objetivos que no pertenecen al Gobierno"
El presentador ha vuelto a cargar contra el presidente del Gobierno y su entorno al cuestionar la frontera entre lo público y lo privado, señalando los correos de Begoña Gómez
Carlos Alsina ha dedicado su editorial de este martes a analizar el caso judicial que ha afectado a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, y la polémica sobre la utilización de recursos de Moncloa para fines personales. Con tono crítico y apelando a los correos electrónicos aportados por la Guardia Civil, el periodista ha puesto el foco en la delgada línea que ha separado lo institucional de lo particular en torno a la actividad profesional de Gómez.
Alsina ha recordado que el tribunal que eventualmente juzgue a Gómez tendrá que enfrentarse a la lectura de 121 correos electrónicos recopilados por la Unidad Central Operativa (UCO). Esos mensajes, ha explicado, han mostrado cómo la asistente personal de la esposa del presidente en Moncloa, Cristina Álvarez, ha asumido tareas que poco han tenido que ver con el protocolo institucional y mucho con la vida profesional de Gómez.
Según el locutor, estos documentos han evidenciado que Álvarez se ha dedicado a “gestiones que nada han tenido que ver con la Moncloa y todo con la actividad privada de Gómez”. Un detalle clave, según Alsina, ha sido que no se ha tratado de favores ocasionales, sino de un trabajo “sistemático”, que ha convertido a la asistente en algo más parecido a una encargada que a una amiga dispuesta a ayudar.
El periodista ha subrayado que Begoña Gómez ha continuado con su actividad profesional tras la llegada de Sánchez a la presidencia, en concreto con su cátedra en la Universidad Complutense y la búsqueda de financiación para sostenerla. Esa labor, tal y como ha sostenido Alsina, ha podido chocar con la posición de su marido, puesto que muchos patrocinadores han dependido de la buena relación con el Gobierno.
“La actividad profesional de Begoña Gómez nada ha tenido que ver –o nada debería haber tenido que ver– con su condición de esposa de presidente”, ha señalado el periodista, quien ha remarcado que la clave ha estado en si se han empleado medios públicos para fines privados. “Si Gómez le hubiera abonado de su bolsillo esas tareas, hoy podría alegar que la ayuda que necesitaba para sacar adelante su cátedra se la ha pagado ella”, ha añadido.
Alejandro RequeijoPablo GabilondoGráficos: Emma Esser
Más allá de la posible tipificación penal, Alsina ha apuntado directamente a la falta de escrúpulo de Gómez al no haber separado con claridad su condición de pareja del presidente y su carrera profesional. “Si esta actividad ha dado para considerar probada una malversación de recursos públicos, será el tribunal quien lo establezca. Pero que le ha faltado escrúpulo para separar exquisita y quirúrgicamente su condición de pareja del presidente de su forma de ganarse la vida en la Complutense sí ha parecido fuera de duda”, ha expresado.
En este punto, el periodista ha puesto de relieve que el propio Gobierno ha tratado de quitar hierro a la polémica, repitiendo que “no hay nada” en el caso. Sin embargo, ha señalado que este tipo de defensa ha resultado difícil de sostener cuando se han acumulado pruebas sobre la confusión de ámbitos.
Alsina ha dado un paso más al vincular la actuación de Begoña Gómez con la forma de actuar de su marido en la presidencia. Ha recordado que Pedro Sánchez ha hecho un uso reiterado de los recursos de Moncloa para fines partidistas, algo que, en su opinión, ha convertido en previsible la conducta de su esposa. “El presidente ha sido el primero que ha empleado repetidamente los recursos de la presidencia para objetivos que no han pertenecido al ámbito del gobierno sino al ámbito de su partido”, ha señalado.
Carlos Alsina ha dedicado su editorial de este martes a analizar el caso judicial que ha afectado a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, y la polémica sobre la utilización de recursos de Moncloa para fines personales. Con tono crítico y apelando a los correos electrónicos aportados por la Guardia Civil, el periodista ha puesto el foco en la delgada línea que ha separado lo institucional de lo particular en torno a la actividad profesional de Gómez.