Sánchez ignora al Senado: sólo ha acudido una vez en más de dos años de legislatura
El Grupo Popular en el Senado envía una carta al presidente del Gobierno para forzarle a asistir y recordarle que tras la última reforma del Reglamento de la Cámara Alta su asistencia es obligatoria al menos una vez al mes
El Senado se ha convertido en la gran atalaya de oposición del Partido Popular. Gracias a la mayoría absoluta que consiguió en las últimas elecciones generales, el PP ha impulsado a lo largo de los dos últimos años múltiples comisiones de investigación, peticiones de comparecencia o la aprobación de multitud de iniciativas. Pero a esa estrategia le falla la fiscalización directa del presidente del Gobierno. Porque Sánchez sólo ha acudido una sola vez a las sesiones de control de la Cámara Alta en más de dos años de legiatura.
La última vez que el jefe del Ejecutivo se dejó ver en su escaño del hemiciclo del Senado fue el 12 de marzo de 2024. Los populares recuerdan que lo habitual es acudir una vez al mes por "cortesía" parlamentaria, pero las reiteradas ausencias de Sánchez llevaron a los de Feijóo a actuar y a reformar el Reglamento de la Cámara Alta para convertir la recomendación en una obligación. La modificación entró en vigor hace ya unos meses, pero el dirigente socialista ha mantenido desde entonces ese incumplimiento.
El Ejecutivo tampoco ha corregido esa disfunción en el nuevo período de sesiones. Sánchez no ha acudido al Senado en todo el mes. Y la Moncloa comunicó esta semana que tampoco estará presente el próximo martes, cuando se celebrará la última sesión de control de septiembre. Según fuentes de la dirección popular, los socialistas no han trasladado "ninguna justificación" que explique esa falta.
El PP ha dicho "basta". Y este mismo viernes ha remitido una misiva dirigida al presidente del Gobierno para que cumpla con su "deber constitucional" y con la "ley" que rige el funcionamiento de la Cámara Alta. "Los líderes dan la cara, y Sánchez huye", criticó la portavoz de los populares, Alicia García, en una comparecencia ante los medios de comunicación.
En su misiva, los populares recuerdan que la citada reforma del Reglamento tiene "rango de ley" y, por tanto "es de obligado cumplimiento para todos, empezando por quien ostenta la más alta representación del Ejecutivo". "Es una anomalía que su Gobierno haya hecho de la excepcionalidad costumbre, y que ahora pretenda hacer lo mismo con una norma explícitamente reformada para garantizar el respeto al Parlamento".
El primer partido de la oposición eleva el tono y recuerda que los Reglamentos de las Cámaras "no son meras guías de buenas intenciones". "La única vía para eximirse de una obligación legal de este calado es, sin duda, desprenderse de la alta responsabilidad que conlleva la Presidencia del Gobierno y retornar a la condición de ciudadano de pleno derecho".
Durante su intervención ante los medios, Alicia García ha recordado además que la ministra de Igualdad, Ana Redondo, comparecerá el próximo miércoles a petición del PP por la crisis política con los errores en las pulseras antimaltrato. Y anunció nuevas citaciones en el marco de la comisión de investigación del 'caso Koldo'. La portavoz anunció que el próximo 9 de octubre comparecerá Claudia Montes, la 'Miss Asturias' vinculada a José Luis Ábalos; y a Enriqueta Chicano, presidenta del Tribunal de Cuentas, que volverá por segunda vez a la Cámara Alta.
El Senado se ha convertido en la gran atalaya de oposición del Partido Popular. Gracias a la mayoría absoluta que consiguió en las últimas elecciones generales, el PP ha impulsado a lo largo de los dos últimos años múltiples comisiones de investigación, peticiones de comparecencia o la aprobación de multitud de iniciativas. Pero a esa estrategia le falla la fiscalización directa del presidente del Gobierno. Porque Sánchez sólo ha acudido una sola vez a las sesiones de control de la Cámara Alta en más de dos años de legiatura.