La inmigración a España por el Mediterráneo se vuelve argelina: suma más que todas las demás
Los éxitos de Italia en la lucha contra la emigración así como algunas turbulencias internas, la negligencia de las fuerzas de seguridad y el desasosiego de la juventud explican el auge de la emigración por mar de Argelia a España
Inmigrantes llegados en patera a Palma el pasado 13 de agosto. (EFE/Cati Cladera)
La inmigración a España a través del Mediterráneo se ha vuelto abrumadoramente argelina. En el primer semestre de 2025 el número de argelinos llegados a la Península y a Baleares supera a la suma de todas las demás nacionalidades. Los argelinos multiplican por siete a los marroquíes, que años atrás estuvieron con frecuencia a la cabeza.
El Ministerio del Interior español no desglosa en su web las llegadas por nacionalidades por razones políticas, para no incomodar a los países del Magreb de donde proceden muchos migrantes. Un documento reservado de Frontex, la agencia europea de control de fronteras, sobre la ruta del Mediterráneo Occidental sí segrega el flujo migratorio por países de origen.
De enero a julio han llegado a la Península y, sobre todo, a Baleares 4.099 argelinos. Son de lejos los más numerosos, seguidos, curiosamente, por los somalíes (1.190), un país que está en la otra punta de África. En España han desembarcado este año cuatro veces más argelinos que en Italia (1.014). En tercer lugar de la clasificación figuran los marroquíes (593) y a continuación los malienses (474). En la corriente migratoria se cuelan nacionalidades atípicas como bangladesíes (48) y paquistaníes (18).
La estadística que ofrece Frontex no incluye agosto, un mes en el que se batieron marcas en el archipiélago balear. Hasta el pasado fin de semana han arribado a Mallorca, Ibiza y Formentera 5.503 inmigrantes, en su mayoría argelinos, a bordo de 296 pateras o lanchas, un 70% más que durante el mismo periodo de 2024. Sólo un tercio de los patronos de las embarcaciones (69) han podido ser detenidos.
Cuarenta y cuatro cadáveres de inmigrantes han sido además recuperados y hay al menos 15 desaparecidos, según informó el martes la Delegación del Gobierno a través de la agencia EFE. En todo 2024 desembarcaron en las islas 5.882 “sin papeles”, una marca que será ampliamente rebasada este año porque el otoño suele ser la estación con más intensidad migratoria.
En previsión de la nueva estación, el Ministerio del Interior ha prorrogado hasta finales de octubre los limitados refuerzos de Policía Nacional y Guardia Civil que envió a las islas. El Consejo de Ministros decretó además, a mediados de este mes, la “emergencia migratoria”. Desbloqueó así 6,75 millones de euros para mejorar “la atención humanitaria de las personas migrantes llegadas a la costa balear en situación de vulnerabilidad”.
El Gobierno no accedió, en cambio, a excluir a Baleares de la distribución por comunidades autónomas de los menores no acompañados acogidos en Canarias y en Ceuta. El archipiélago tutela a casi 700 niños y adolescentes extranjeros. El Govern balear ha interpuesto un recurso contra ese reparto ante el Tribunal Supremo que fue admitido a trámite a principios de mes.
Los datos que ofrece Frontex ponen de relieve que Marruecos hace esfuerzos para frenar la emigración irregular hacia España, excepto en Ceuta y Melilla. Los 2.628 inmigrantes que, en su mayoría, alcanzaron a nado las dos ciudades suponen un incremento del 26% con relación a 2024. El contingente más importante es el marroquí, pero el segundo grupo más numeroso es argelino.
Si la emigración de argelinos y también desde las costas de Argelia, desde donde zarpan los somalíes, crece más que todas las demás rutas marítimas que desembocan en Europa, es por múltiples motivos. La geografía de las migraciones y los propios argelinos dan algunas pistas sobre ese auge.
El primer motivo es el relativo éxito del Gobierno de Giorgia Meloni en Italia, que redujo en un 67% (de 132.907 a 49.438) los migrantes que llegaron a sus costas entre los nueve primeros meses de 2023 y el mismo periodo de este año. Aquellos que no pueden zarpar desde Libia y Túnez intentan ahora hacerlo desde Argelia.
El segundo es “la aparición de nuevas redes que se aprovechan de la desorganización en el país asociada a la inestabilidad política”, explica Akram Belkaid, de origen argelino, redactor jefe de la revista francesa Le Monde Diplomatique y autor de varios libros sobre el Magreb.
El último episodio de esas turbulencias fue la huida, la semana pasada, del general Abdelkader Haddad, apodado Nacer el Djinn, jefe de la contrainteligencia que estaba sometido a arresto domiciliario. Los controles policiales para localizarlo paralizaron Argel el pasado fin de semana. Su fuga es un episodio más de la lucha de los clanes que ostentan el poder.
“A esto se añade la falta de un proyecto político, de sociedad”, prosigue Akram Belkaid. “Los jóvenes no vislumbran cambios, lo que les empuja a marcharse” con tanta más razón “que existe toda una mitología con relación a la harraga”, la emigración sin documentación, añade.
Prueba de ello fue el enorme éxito de los vídeos difundidos por siete adolescentes argelinos que, a principios de mes, robaron un barco y en menos de 10 horas se plantaron en una playa de Ibiza. Grabaron su travesía y la convirtieron en trending topic entre la juventud del Magreb. “Observo consternado la influencia de las redes sociales que fomentan la emigración exhibiendo modelos de éxito social y profesional en Europa que no se corresponden con la realidad”, se lamenta un ex alto cargo argelino.
Las autoridades argelinas han guardado silencio sobre el auge de la emigración a España, con la excepción del Ejército. A través de su revistaEl Djeïchdenunció “la exageración mediática” de la huida de los siete adolescentes a Ibiza. La cobertura periodística de este asunto “pone claramente de relieve la existencia de agendas mediáticas maliciosas que buscan debilitar la imagen y la reputación de Argelia (...)”, añadió. Recalcó que se trataba de “un caso aislado”, un comentario que ignora la realidad migratoria de estos últimos meses.
La inmigración a España a través del Mediterráneo se ha vuelto abrumadoramente argelina. En el primer semestre de 2025 el número de argelinos llegados a la Península y a Baleares supera a la suma de todas las demás nacionalidades. Los argelinos multiplican por siete a los marroquíes, que años atrás estuvieron con frecuencia a la cabeza.