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¿Quiere Sánchez invadir Israel con un patrullero? Una misión confusa, urgente y con pistolas y subfusiles a bordo
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¿Quiere Sánchez invadir Israel con un patrullero? Una misión confusa, urgente y con pistolas y subfusiles a bordo

El Gobierno moviliza un buque de 93 metros de eslora para proteger al medio centenar de barcos de la flotilla humanitaria con destino a Gaza, aunque sin instrucciones para su tripulación en caso de enfrentamiento con la marina israelí

Foto: Patrullero Furor de la Armada.
Patrullero Furor de la Armada.
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Pedro Sánchez anunció este miércoles por sorpresa desde Nueva York que enviará un buque al otro extremo del Mediterráneo para “proteger” a la flotilla de barcos que zarpó de Barcelona hace tres semanas con ayuda humanitaria para Gaza. La noticia pilló por sorpresa a la Armada, que trabaja contrarreloj para alistar el patrullero Furor (P-46), el buque elegido para efectuar una misión inédita en la historia de España. El Gobierno quiere que salga a navegar este mismo jueves, aunque sus órdenes no son claras.

De hecho, parecen intencionadamente confusas, según fuentes consultadas por El Confidencial. El jefe del Ejecutivo habló de “proteger” a la flotilla. En términos militares, esa orden implica que el patrullero actúe como escudo de los barcos civiles ante una agresión de las Fuerzas Armadas israelíes. Sánchez negó que se contemple el uso de la fuerza, pero la palabra que utilizó puede provocar un escenario de enfrentamiento. Otro concepto, como “defender” a la flotilla, implicaría tomar medidas más contundentes para anticipar una agresión, aunque esta nunca llegue a producirse.

Sobre el papel, se trata de una misión de asistencia. Pero, a los 46 oficiales, suboficiales y marinos que componen su tripulación, se sumará casi una decena de facultativos sanitarios y, sobre todo, un grupo de los Equipos Operativos de Seguridad (EOS), una sección de Infantería de Marina entrenadas para la defensa de personas que navegará equipado con armas cortas (pistolas) y subfusiles, explican las fuentes consultadas. El Gobierno ha omitido este importante detalle, que evidencia el riesgo de enfrentamiento.

Foto: sanchez-responde-jurado-popular-gaza-buque-flotilla

En realidad, el Gobierno no ha resuelto la principal disyuntiva. Italia comunicó horas antes que también enviará una fragata para ayudar a la flotilla, y este jueves por la mañana añadió el envío de una segunda, pero el enfoque de Giorgia Meloni es radicalmente distinto. La primera ministra italiana atacó a los integrantes de la expedición, les acusó de buscar erosionar a su Gobierno y dijo que deben desembarcar la ayuda en Chipre para que sea entregada en Gaza con la mediación de la Iglesia católica.

Sánchez ha usado una retórica distinta que abre un escenario muy diferente. El buque de la Armada no va a recibir autorización de Israel para entrar en sus aguas, por lo que su labor acabará en aguas internacionales. Si le ocurre algo a la flotilla en aguas israelíes, el Furor no puede intervenir, salvo que el Gobierno decida que España invada un país por primera vez desde la Primera Guerra del Rif (1893-1984).

Otro escenario es más probable. Tradicionalmente, el Ejército israelí no espera a que los barcos que considera hostiles lleguen a sus aguas para intentar sabotearlos. La flotilla denunció precisamente la pasada madrugada otro ataque con drones en las proximidades de la isla de Creta y ha sufrido agresiones similares desde que salió de Barcelona.

Expediciones humanitarias similares han sido desviadas directamente de su rumbo por la fuerza. ¿Cómo reaccionará el Gobierno si los barcos de la flotilla son interceptados en aguas internacionales por la marina israelí? Nadie lo sabe, ni siquiera el capitán de corbeta que mandará el Furor.

Lo más razonable es que el navío de la Armada se limite a tener un papel testimonial, escoltando a la flotilla para intervenir únicamente en el caso de que sus tripulantes sufran algún contratiempo. Sánchez apuntó en esa dirección en su comparecencia de este miércoles. Esa función de escolta sería suficiente para provocar la imagen del patrullero español navegando junto al más de medio centenar de barcos que ha cruzado el Mediterráneo ondeando banderas de Palestina. El viaje de vuelta a España ofrecería al Gobierno un espectáculo más duradero.

Ni siquiera están claras las razones de tanta premura, aunque los tiempos coinciden casualmente con el procesamiento del hermano de Sánchez y la notificación de que su mujer, Begoña Gómez, será juzgada por un tribunal popular por malversación de caudales públicos. Algunas embarcaciones están preparadas para alistarse en 24 horas. No es el caso del Furor. Sánchez quiere que zarpe del puerto de Cartagena, donde tiene su base permanente, de forma inmediata. Sin embargo, a última hora de este miércoles, no estaba confirmado que toda su dotación hubiera sido movilizada.

Foto: la-flotilla-denuncia

La embarcación carece de los víveres necesarios y hasta de las cartas náuticas de la zona. La Armada trabaja a toda velocidad para cumplir los deseos del Gobierno. Es posible que el patrullero tenga que hacer escala más adelante en algún puerto para abastecerse de los recursos que no consiga antes de la hora de salida. A una velocidad media de desplazamiento de 15 nudos, el Furor debería llegar a la altura de Creta en unos cuatro días.

Defensa se ha decantado por este buque por varios motivos. Uno tiene que ver con sus dimensiones y equipamiento. Se trata de un buque de medio alcance de 93 metros de eslora, suficiente para llegar a las costas de Oriente Próximo, pero no tan desafiante como una fragata de la clase Álvaro de Bazán de casi 150 metros.

Además, el Furor monta un armamento discreto: un cañón de 76 mm., dos ametralladoras MGS Mk-38 de 25 mm. y otras dos ametralladoras Browning M-2 de 12,7 mm. En cambio, una fragata porta misiles, torpedos y sistemas de lanzamiento vertical. Activar una fragata sería excesivo para la misión que ha ordenado Moncloa y podía ser interpretado por el Gobierno de Benjamin Netanyahu en una clave aún más hostil.

El otro motivo de peso para decantarse por este patrullero en concreto tiene que ver con la escasez actual de embarcaciones. En estos momentos, la Armada tiene tres navíos en Estados Unidos, uno en el Índico, otro en Portugal, uno el Golfo de Guinea y otros tres patrullando aguas nacionales. Otras unidades se encuentran averiadas o en reparación. No había muchas más opciones sobre la mesa.

Pedro Sánchez anunció este miércoles por sorpresa desde Nueva York que enviará un buque al otro extremo del Mediterráneo para “proteger” a la flotilla de barcos que zarpó de Barcelona hace tres semanas con ayuda humanitaria para Gaza. La noticia pilló por sorpresa a la Armada, que trabaja contrarreloj para alistar el patrullero Furor (P-46), el buque elegido para efectuar una misión inédita en la historia de España. El Gobierno quiere que salga a navegar este mismo jueves, aunque sus órdenes no son claras.

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