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Comienza la temporada de setas: los lugares de España para recogerlas a los que tienes que ir sí o sí
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Bosques, sierras y parques naturales

Comienza la temporada de setas: los lugares de España para recogerlas a los que tienes que ir sí o sí

Bosques, sierras y parques naturales se convierten en escenarios perfectos para combinar el disfrute de la micología con la contemplación de paisajes únicos

Foto: Sierra de Francia, en Salamanca. (Turismo Castilla y León)
Sierra de Francia, en Salamanca. (Turismo Castilla y León)

La temporada de setas ya está en marcha en España y son muchos los rincones del país donde se pueden recolectar especies tan apreciadas como el níscalo, el boletus o el rebozuelo. La recogida debe hacerse de forma responsable, respetando la naturaleza y atendiendo siempre a las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), que avisa: "No recolectes ni aceptes setas si no tienes la seguridad de que son comestibles".

La Aesan recuerda que una identificación incorrecta puede tener consecuencias graves. Por ello, nunca deben recogerse setas sin estar seguros de que son comestibles. En caso de duda, es fundamental recurrir a asociaciones micológicas o a expertos que puedan confirmarlo. Además, conviene separar las especies dudosas en papel de aluminio y mantenerlas apartadas de las demás hasta obtener una opinión autorizada.

Cómo recolectar setas

En cuanto a la recolección, se recomienda cortar el ejemplar por la base con una navaja y transportarlo en cestas de mimbre u otros recipientes con orificios, lo que favorece la aireación y la dispersión de esporas. No deben utilizarse bolsas de plástico, ya que aceleran la descomposición. Tampoco se aconseja recolectar setas muy jóvenes, porque aún no han liberado esporas y pueden confundirse con especies tóxicas. Igualmente, es preferible dejar en el campo los ejemplares demasiado maduros, que resultan indigestos y siguen cumpliendo su función ecológica.

La Aesan también alerta sobre creencias populares erróneas, como pensar que las setas venenosas pierden su toxicidad al cocinarlas o que las que cambian de color al manipularlas son siempre tóxicas. Ninguna de estas afirmaciones es fiable. Incluso especies mortales como la Amanita phalloides no cambian de color ni desprenden un olor desagradable, lo que hace imprescindible la identificación experta.

Foto: madrid-especie-mortal-112-lanza-aviso-buscar-setas

Antes de consumirlas, deben limpiarse con un paño húmedo o bajo un chorro suave de agua fría, evitando sumergirlas, ya que absorben humedad. Es importante cocinarlas siempre, puesto que algunas especies son tóxicas en crudo. También conviene no mezclar especies diferentes en un mismo plato si alguna se consume por primera vez.

Antes de salir al campo conviene conocer la normativa autonómica, ya que en algunas comunidades es necesario contar con permiso o cumplir cuotas de recolección. Más allá del atractivo gastronómico, esta época es también una oportunidad para descubrir lugares maravillosos de la geografía española. Bosques, sierras y parques naturales se convierten en escenarios perfectos para combinar el disfrute de la micología con la contemplación de paisajes únicos. Cada región ofrece un entorno singular donde naturaleza, tradición y gastronomía se dan la mano.

San Leonardo de Yagüe

En la provincia de Soria, San Leonardo de Yagüe se sitúa a las puertas del Parque Natural del Cañón del Río Lobos, un espacio protegido de más de 10.000 hectáreas. Sus pinares jóvenes son ideales para encontrar níscalos, mientras que en los más maduros aparecen distintas variedades de boletus. También se pueden recoger marzuelos en los meses de primavera y rebozuelos en otoño.

Además de su riqueza micológica, el entorno ofrece rutas de senderismo, áreas recreativas y paisajes kársticos de gran atractivo, lo que convierte la visita en una experiencia completa para los aficionados a la naturaleza.

Selva de Oza

La Selva de Oza, en el Pirineo de Huesca (Aragón), destaca por la abundancia de setas como la de cardo, el boletus o la de pie azul. También es un enclave idóneo para buscar trufas. Ubicada en el Valle de Hecho, esta zona combina bosques de hayas con ríos y cascadas, ofreciendo un entorno perfecto para la recolección y las actividades de montaña.

Además de la micología, es un lugar muy valorado para practicar senderismo, escalada o ciclismo, con rutas señalizadas que permiten disfrutar con seguridad del paisaje pirenaico.

Sierra de Ayllón

En los alrededores de Riaza y Ayllón, en Castilla y León, la Sierra de Ayllón ofrece una gran variedad de especies, entre ellas boletus edulis, boletus pinophilus, níscalos, rebozuelos y amanita caesarea. Su diversidad convierte esta sierra en un destino de referencia para los buscadores de setas en otoño.

La combinación de bosques de pinos y robles con paisajes serranos hace que sea una de las zonas más visitadas por quienes buscan unir naturaleza y gastronomía.

La Garrotxa

El Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, en Girona, es otro de los lugares más emblemáticos. Los suelos volcánicos y la humedad constante facilitan el crecimiento de especies muy valoradas como los ceps, la llenega negra o el rebozuelo. Además, el entorno ofrece un paisaje único con coladas de lava y bosques frondosos.

La zona está equipada con rutas micológicas señalizadas que permiten conocer tanto el patrimonio natural como el histórico y cultural de esta comarca catalana.

El Cabaco-Nava de Francia

En Salamanca, el sendero micológico El Cabaco-Nava de Francia recorre casi 14 kilómetros a través del Parque Natural de Las Batuecas – Sierra de Francia. Durante el trayecto se pueden encontrar diferentes especies de hongos, además de disfrutar de un entorno con gran riqueza etnográfica e histórica.

El recorrido atraviesa dehesas, bosques de pinos y valles húmedos, con opciones más cortas adaptadas para escolares y personas con movilidad reducida.

Valle del Alberche

En el valle del Alberche, la ruta de La Lobera en Navaluenga (Ávila) ofrece una excelente variedad micológica. En otoño se encuentran champiñones silvestres como Agaricus campestris y senderuelas, así como boletus de distintas especies. También aparecen níscalos y, en zonas de pinares, russulas y setas coliflor.

Este paraje combina robledales, castaños y nogales, lo que genera un ecosistema muy favorable para la proliferación de setas.

Sanabria y Aliste

La comarca de Sanabria, en Zamora, es conocida por su abundancia de especies como la amanita caesarea, la trompeta de los muertos, el marzuelo o el parasol. En la vecina comarca de Aliste se encuentra el característico boletus jara, conocido popularmente como “zamoranito”.

Ambas zonas son un referente micológico en Castilla y León y cada año atraen a cientos de aficionados que buscan recolectar en sus montes.

Monte Hijedo

El Monte Hijedo, situado entre Burgos y Cantabria, es una de las masas forestales más extensas y mejor conservadas del norte de España. Con más de 1.500 hectáreas de robles, hayas y tejos milenarios, ofrece un entorno único para la recolección de setas en plena naturaleza.

Este bosque atlántico forma parte de la Red Natura 2000 y está catalogado como Lugar de Importancia Comunitaria. Sus rutas señalizadas permiten adentrarse en un entorno de gran valor ecológico, ideal tanto para recolectores como para excursionistas.

La temporada de setas ya está en marcha en España y son muchos los rincones del país donde se pueden recolectar especies tan apreciadas como el níscalo, el boletus o el rebozuelo. La recogida debe hacerse de forma responsable, respetando la naturaleza y atendiendo siempre a las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), que avisa: "No recolectes ni aceptes setas si no tienes la seguridad de que son comestibles".

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