El Gobierno podrá saltarse el embargo de armas a Israel por "seguridad nacional"
Dejan una rendija en el real decreto ley aprobado este martes para que el Consejo de Ministros pueda hacer operaciones puntuales. Sumar avanza que se opondrá a cualquier exclusión
El Gobierno da nuevos pasos contra Benjamin Netanyahu, sólo unas horas después de intervenir en la conferencia internacional sobre la solución de los dos Estados celebrada en la ONU, y de que países como Reino Unido, Portugal, Canadá, Reino Unido y Australia hayan avalado el reconocimiento de Palestina. El Ejecutivo de coalición ha aprobado un nuevo paquete de actuaciones, más ambicioso, recogido en un real decreto ley cuyo nombre lo dice todo ( de medidas urgentes contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina). El objetivo, verbalizado por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, es cristalino: "Aumentar la presión en todo lo que podamos".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha convertido la guerra en Gaza y las denuncias por la violencia contra la población civil de Israel en uno de los asuntos de esta legislatura, ya avanzó las medidas hace semanas. Pero el texto final recoge una excepción al embargo total de armas, que además no cuenta con aval de Sumar.
La prohibición legal y permanente de comprar y vender armamento, munición y equipamiento militar a Israel podrá levantarse en circunstancias "excepcionales", que aluden a elementos relacionados con la "política exterior" o la "seguridad nacional". Una disposición adicional permitiría al Gobierno saltarse el embargo, a través de un acuerdo del Consejo de Ministros. Sumar ya ha anunciado su oposición a esta limitación y ha avanzado que se opondrá a cualquier operación. Incluso reclaman la modificación del texto en el Congreso para eliminar esta prerrogativa, una vez que se produzca su convalidación.
La excepción para poder realizar algún contrato puntual, obedece, según explican en el Ejecutivo, a la posibilidad de "imprevistos" en el futuro. No está concebida, aseguran, para aplicarla sobre nada en concreto. Como le sucede a otros países europeos, España tiene una importante dependencia de la industria militar isreaelí. Pero en los últimos meses, fruto del compromiso de no adquirir ni vender armamento a Benjamin Netanyahu (que con el real decreto ley tiene fuerza legal), se ha producido un proceso de desconexión. La posibilidad de que no sea total es lo que ha llevado a la Moncloa a introducir la salvaguarda.
El texto incluye también una disposición transitoria para "revocar" los contratos vigentes y prohibir los que estén pendientes. Al embargo de armas se ha añadido el veto al comercio con territorios ocupados ilegalmente por colonos judíos en Gaza y Cisjordania para "combatir las ocupaciones" y mantener viva la solución de los dos estados. Además, España impedirá hacer escala a los barcos que transporten combustible para el ejército de Israel. Y denegará también su espacio aéreo a los aviones de Estado con material de defensa.
En el plazo de un mes, el real decreto ley debe ser convalidado en el Congreso. El Gobierno ha mantenido contactos con los grupos parlamentarios este fin de semana y sostiene que sus percepciones son buenas. Hasta piensa que podría votarlo el PP, después de que Alberto Núñez Feijóo se mostrara la última semana más implicado con la masacre de Israel en Gaza.
El Gobierno da nuevos pasos contra Benjamin Netanyahu, sólo unas horas después de intervenir en la conferencia internacional sobre la solución de los dos Estados celebrada en la ONU, y de que países como Reino Unido, Portugal, Canadá, Reino Unido y Australia hayan avalado el reconocimiento de Palestina. El Ejecutivo de coalición ha aprobado un nuevo paquete de actuaciones, más ambicioso, recogido en un real decreto ley cuyo nombre lo dice todo ( de medidas urgentes contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina). El objetivo, verbalizado por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, es cristalino: "Aumentar la presión en todo lo que podamos".