Cerco a una red de comercios chinos acusada de financiar en España a narcos albaneses
Un matrimonio se encargaba de recolectar dinero en metálico con el que surtir a las organizaciones de narcotráfico. La trama tenía su epicentro en un polígono industrial de Málaga y era capaz de mover 50 millones en un año
Imágenes de la operación policial contra la red de lavado de dinero. (EC)
Armas, amenazas, plantaciones de marihuana y una red de negocios chinos por toda España que se organizaba por medio de chats cifrados para recolectar cantidades ingentes de dinero con el que financiar al narcotráfico albanés. Estos son los ingredientes de una investigación de la Policía Nacional sobre una trama a la que acusa de mover cerca de 50 millones en un año. Todo empezó con los seguimientos a un matrimonio chino que recorría los negocios de sus compatriotas en Málaga para hacer acopio de bolsas con billetes. Esta es una historia de crimen organizado en el que las mafias chinas y albanesas se dieron la mano.
El caso partió de un oficio que en 2022 redactó la Fiscalía de Málaga. Daba cuenta de una presunta organización criminal dedicada, de entrada, al blanqueo de capitales en el polígono malagueño de Guadalhorce. El ministerio público puso el foco entonces en un establecimiento regentado por ciudadanos chinos e intervino las comunicaciones de sus responsables.
Así es como empezó el caso judicial que se apoyó en la información suministrada por la UDEF de la Policía Nacional y Europol sobre el uso de una aplicación llamada Sky Ecc. Es una plataforma usada en el pasado por grupos de crimen organizado en todo el mundo. Su descubrimiento en 2021 permitió la apertura de multitud de investigaciones.
En este caso, los sospechosos intercambiaban mensajes encriptados en los que ciudadanos albaneses contactaban con los chinos de Málaga. Cuando se analizaron los mensajes, aparecieron referencias, fotos, coches y otras evidencias vinculadas presuntamente a una actividad propia del tráfico de drogas.
La Policía les acusa de blanquear el dinero del negocio de la droga por el método de la Hawala. Consiste en mandar dinero de un lugar a otro sin moverlo físicamente ni usar transferencias bancarias, que dejan rastro. El narco que necesita dinero se lo pide a la organización de blanqueo que cuenta con contactos repartidos por todo el mundo y cantidades en efectivo disponibles.
El Juzgado de Instrucción número 14 de Málaga describió esta operativa en un auto dictado en abril del año pasado: "En esta compleja y hermética estructura, los ciudadanos de origen chino entregarían grandes sumas de dinero en efectivo a traficantes de drogas a cambio de que esta cantidad les sea compensada en otro lugar, con el fin último de que ese dinero se haga llegar a China sin ser objeto del pertinente control legal o formal en España". "Por otra parte, los traficantes también, como si de una entidad bancaria se tratara, logran el 'traslado' y la ocultación de grandes cantidades de dinero procedentes de la venta de droga y además consiguen la refinanciación de nuevas operaciones", explica la resolución.
Imágenes del dinero recolectado por los chinos para los narcos albaneses. (EC)
La Policía ubica en la cúspide de la pirámide a un albanés con residencia en Dubai cuya labor es financiar a las organizaciones de narcotráfico a cambio de una comisión. En esta actividad todos se llevaban una parte de las ganancias de las operaciones del narcotráfico. A este individuo se le llama ‘broker’ y tenía a su servicio a una contable en Madrid. Era una mujer que en este caso, además, es la madre de sus dos hijos.
La organización necesitaba tener disponibilidad de dinero en efectivo en diversos puntos del mundo para poder dar servicio a las organizaciones criminales solicitantes. En España, esta red se apoyaba principalmente en dos coordinadores de nacionalidad china que acumulaban contactos con negocios asiáticos. Esta pareja es el matrimonio chino que tenía un negocio en el polígono de Málaga donde empezó esta investigación.
"Un 'catálogo' de establecimientos chinos"
Según el sumario del caso al que ha tenido acceso El Confidencial, “con el transcurso de la investigación, se ha detectado que los coordinadores disponen de un ‘catálogo’ generalmente de establecimientos chinos, repartidos por todo el territorio nacional, dando cobertura a las necesidades de estas organizaciones de tráfico de drogas”. Los informes policiales señalan como “especialmente relevante” las coberturas en la zona de Barcelona, Valencia y Alicante, Madrid (el polígono de Cobo Calleja en Fuenlabrada) y Sevilla, además de Málaga.
El gran excedente de dinero en efectivo que manejan este tipo de establecimientos era el abastecimiento de la red y estos dos coordinadores conocían a la perfección cuánto dinero había en cada provincia de España. Si un narco necesitaba una cantidad de dinero, la red le decía dónde tenía que ir a recogerlo. El matrimonio chino se encargaba de recolectarlo personalmente o facilitaba ubicaciones en España, pero también Italia, Reino Unido, Francia, Croacia, Portugal, Australia, Panamá y Colombia.
Una mujer contando billetes en uno de los establecimientos de la red. (EC)
Un escalón por debajo estaban los recolectores. Era habitual que este papel lo desempeñasen los encargados de regentar esos establecimientos asiáticos. También usaban pisos francos donde poder contar el dinero sin problema.
“En España, se ha podido observar que las organizaciones criminales suelen recoger dinero y que el lugar de recogida suele ser en una amplia lista de establecimientos asiáticos que a requerimiento o en contacto con el coordinador del ‘broker’ facilitarían ese dinero. Este catálogo de locales abarca a prácticamente todo el territorio nacional”, insisten los investigadores. El sumario incluye imágenes de los locales frente a los que la policía realizó vigilancias.
Inés P. ChávarriAlejandro RequeijoPablo GabilondoEsteban HernándezGráficos: Marta LeyInfografía: Emma Esser
Los albaneses se dedicaban al cultivo de marihuana y los chinos actuaban “como si de una entidad bancaria se tratará”, según la documentación. España se ha convertido en los últimos años en un país de cultivo de este tipo de droga. Las mafias instalan sus plantaciones en zonas de la España vaciada, donde apenas llaman la atención. Este periódico tuvo acceso a datos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que acreditan esta tendencia. Desde la Guardia Civil advierten de la peligrosidad de estas mafias en torno a la marihuana, que ya genera más muertes por ajustes de cuentas que el mercado de la cocaína. La china y la albanesa son dos nacionalidades que se repiten a menudo en sus investigaciones.
Los mensajes con los que se comunicaba la red en chats encriptados. (EC)
En este caso, iniciado en un polígono industrial de Málaga, los implicados eran viejos conocidos de prácticamente todos los cuerpos policiales en España, aunque también operaban internacionalmente. De hecho, una de las primeras medidas fue pedir colaboración a Francia. Era necesario para poder incorporar los mensajes encriptados al procedimiento sin riesgo de futuras nulidades.
De los mensajes se pudo extraer que la red llevaba operando al menos desde 2010. También que en ocasiones el broker de Dubai apremiaba a sus colaboradores a ser más ágiles al reunir el dinero. Les decía, por ejemplo, que había otros chinos capaces de juntar un millón al día en Reino Unido. “Ahora mismo, lo mejor que he conseguido para mañana es 100k. Domingo 100k, lunes 200k y al día siguiente 200k… hermano lo intento rápido, de verdad que lo siento”. Además de los mensajes, la Policía detectó el uso de tablas de excel donde la organización controlaba minuciosamente las entregas de dinero.
“Los miembros de la principal organización criminal investigada no solo se dedicarían al blanqueo de capitales, sino que también tendrían una participación activa en el tráfico de sustancias estupefacientes mediante su financiación”, añaden los informes policiales. También se ha podido detectar a través del análisis de los chats que la “tenencia de armas de fuego para el ejercicio de la violencia o intimidación en el marco de sus actividades delictivas, si fuera necesario, está presente entre los miembros”.
Una de las plantaciones de marihuana vinculada a los investigados. (EC)
En una de las comunicaciones intervenidas se aprecia como dos de los investigados tuvieron una desavenencia sobre la hora y el lugar en el que hacer una entrega de dinero en metálico. En el marco de la discusión, uno le mandó al otro una foto de su pistola a modo de amenaza.
Solo entre mayo de 2020 y marzo de 2021 la red hizo 148 entregas en Cataluña por importe total de 16,2 millones. En la provincia de Málaga se efectuaron 205 entregas de efectivo, por importe total de 22,4 millones de euros. En la zona de Valencia, la Policía ha contabilizado 81 entregas por importe de 9,7 millones euros. “En la zona de Madrid, en Alicante y en Sevilla, la organización también ofrece sus servicios, y ya en menor medida en otras provincias españolas”, apuntan la documentación del caso. Estos datos ofrecen la cifra de alrededor de 50 millones solo en los meses señalados.
El juzgado de Málaga se inhibió en la Audiencia Nacional, que rechazó asumir el caso. Consideró que no estaban suficientemente acreditados los vínculos entre la red de blanqueo y las operaciones de narcotráfico. El Tribunal Supremo falló en favor de la opinión de la Audiencia Nacional y tanto el Juzgado como la Fiscalía de Málaga siguen adelante con sus pesquisas sin que conste que hayan variado su tesis. Tras ser detenidos en 2023, los miembros de la red china se encuentran en libertad a la espera de juicio. Este periódico ha contactado con su abogado, el penalista Juan Gonzalo Ospina, que ha eludido hacer declaraciones. Se ha limitado a confiar en demostrar la inocencia de sus clientes si se sientan en el banquillo.
Armas, amenazas, plantaciones de marihuana y una red de negocios chinos por toda España que se organizaba por medio de chats cifrados para recolectar cantidades ingentes de dinero con el que financiar al narcotráfico albanés. Estos son los ingredientes de una investigación de la Policía Nacional sobre una trama a la que acusa de mover cerca de 50 millones en un año. Todo empezó con los seguimientos a un matrimonio chino que recorría los negocios de sus compatriotas en Málaga para hacer acopio de bolsas con billetes. Esta es una historia de crimen organizado en el que las mafias chinas y albanesas se dieron la mano.