Cómo ha conseguido Ibiza liderar la guerra contra la oferta turística ilegal: el fin de los anuncios
Este jueves ha finalizado el primer proceso de un acuerdo entre Airbnb y el Consell. Se han eliminado todos las plazas irregulares (14.000) que figuraban en el portal. Supone un trasvase diario de 4.900 visitantes a alojamientos reglados
Ibiza da un paso más para controlar el turismo irregular en la isla. El pasado jueves, el Consell puso el broche de oro a más de seis años de conversaciones y acuerdos con la plataforma Airbnb para poder atajar la proliferación de pisos turísticos ilegales: una de las consecuencias directas del turismo de masas que más ha agitado a la población autóctona. En 2019, ante un creciente número de alojamientos que no cumplían las normas -como las tiendas de campaña y caravanas, que ni siquiera tienen célula de habitabilidad y se multiplicaban cada día en las zonas costeras- y un evidente problema de los isleños para acceder a una vivienda, la administración insular dio los primeros pasos y decidió entonces constituir la Oficina para la Lucha contra el Intrusismo.
El primer acuerdo firmado entre Airbnb -quien acapara el 90% de la oferta de la isla- y el Consell para la eliminación de los anuncios de pisos no autorizados culminó el jueves. Así, se han eliminado por primera vez en todo el territorio nacional todas las plazas turísticas irregulares, unas 14.000, que suponen 4.900 clientes al día, que ahora tendrán que acudir a alojamientos con licencia. "Luchar contra el alquiler turístico ilegal, y así lo corroboran los datos, supone defender la oferta legal de la isla, un modelo turístico de calidad, controlar flujos y luchar contra la sensación de masificación que se padece en los meses de temporada alta", explicó este jueves el presidente del Consell, Vicente Marí.
El primer paso se dio en 2019, con un primer compromiso de la empresa de alquiler turística para facilitar datos de los anfitriones al Consell. Así y a través de un Sistema de Inteligencia Turística, la administración pública ha podido cruzar los datos de todos los alojamientos con las licencias otorgadas. Unas labores que adquirieron más fuerza a partir de febrero de este año, cuando ambas entidades firmaron un documento calificado de "histórico" y que después replicarían el resto de islas y otras comunidades autónomas como la Región de Murcia. Además del programa informático, los técnicos del Consell también han cotejado los datos uno a uno atendiendo a información facilitada por la plataforma: ubicación aproximada, fotos o características de la vivienda.
La administración insular se comprometió a identificar los anuncios que no coincidían con una licencia en vigor y trasladar esa información a Airbnb, quien, tras revisarlos, procedía entonces a eliminarlos. El acuerdo obliga desde este verano a Airbnb a exigir a sus clientes el número de licencia para poder colgar en la web el alojamiento. Además, a los apartamentos que ya figuraban en la página, pero no tenían concretada la licencia, la plataforma les ha dado varios avisos para que completen la información.
Después de ocho meses de trabajo, este jueves ha culminado el proyecto. "Todos los que no han especificado su número, se han quitado automáticamente. Hoy no hay ninguno irregular. Pero eso no quiere decir que en unas semanas no vaya a haber, pero sí que ya no miramos a ciegas. Nuestra búsqueda continuará", explican fuentes del Consell a El Confidencial.
En total, en julio de 2024 se detectaron solo en Ibiza 2.831 anuncios irregulares frente a 1.493 que sí aportaban número de registro. El pasado jueves, último día que se reportaron cifras, en Airbnb había colgados 2.051 anuncios, todos ellos con su correspondiente identificativo. "Los anuncios que se han dado de baja ya no podrán volver a subirse", detallan fuentes de la administración insular. Desde el Sistema de Inteligencia Turística señalan que este año se alojaron en oferta legal un 70% de viajeros que optaron por viviendas irregulares el año pasado, unas 4.800 personas cada día. Además, también han detectado que un 30% de quienes eligieron espacios ilegales en 2024, han dejado de ir hasta la mayor de las Pitiusas en 2025.
El resto de islas de Baleares tomarán el relevo de Ibiza y se librarán de todos los anuncios irregulares el próximo 15 de octubre. De momento llevan a cabo acciones para tratar de frenar la proliferación. En Formentera, por ejemplo, se ha puesto en marcha un canal de denuncias anónimas que ya registra más de 50 entradas. Este Consell, como el de Menorca y Mallorca, también han llegado a distintos acuerdos en los últimos meses para restringir y vigilar la vivienda turística ilegal.
Ibiza da un paso más para controlar el turismo irregular en la isla. El pasado jueves, el Consell puso el broche de oro a más de seis años de conversaciones y acuerdos con la plataforma Airbnb para poder atajar la proliferación de pisos turísticos ilegales: una de las consecuencias directas del turismo de masas que más ha agitado a la población autóctona. En 2019, ante un creciente número de alojamientos que no cumplían las normas -como las tiendas de campaña y caravanas, que ni siquiera tienen célula de habitabilidad y se multiplicaban cada día en las zonas costeras- y un evidente problema de los isleños para acceder a una vivienda, la administración insular dio los primeros pasos y decidió entonces constituir la Oficina para la Lucha contra el Intrusismo.