El Gobierno sostiene que estará en la solución para Ucrania, pero no confirma el envío de tropas
La posibilidad de mandar militares puede suponer un nuevo punto de fricción con los socios de izquierda. Moncloa justifica su silencio en que ve lejos un acuerdo de paz. Sumar anticipa que deberá ser una misión de la ONU
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. (EFE/Daniel González)
El Ejecutivo quiso este jueves ser deliberadamente ambiguo y no confirmar sus planes, después de la reunión en París de la llamada 'coalición de voluntarios', que agrupa a una treintena de países comprometidos con Ucrania y, en principio, dispuestos a ayudar en el proceso de paz con el envío de tropas. El grupo, impulsado por Francia y Reino Unido, mantuvo un encuentro que se ha saldado con el anuncio de Emmanuel Macron de que 26 países han pactado ya garantizar "por tierra, mar y aire" la seguridad de Ucrania, tras un posible alto el fuego con Rusia. Una avería en su avión limitó la presencia de Pedro Sánchez a una conexión telemática.
Por ahora, el Gobierno no ratifica si forma parte del bloque que desplegará soldados o se encuentra entre los nueve que han esquivado este compromiso concreto y contribuirán con otras fórmulas. La Moncloa no ha querido aclararlo y tampoco lo hizo el ministro de Exteriores, José Manuel Albares que, en una entrevista en RNE, únicamente apuntó que España está "sólidamente en la coalición de voluntarios", donde, dijo, "hemos estado desde el principio, ahora y en el futuro, junto a Ucrania, todo el tiempo que sea necesario".
Exteriores no da por sentado aún el fin del conflicto y para el ministro es prematuro hablar de paz por "culpa de Rusia" que, dijo, "quiere mantener su guerra de agresión". "En estos momentos la verdadera garantía de seguridad es seguir apoyando al ejército ucraniano para que defienda la soberanía y la integridad de Ucrania", defendió, básicamente con armamento.
A pesar de que se le preguntó de manera explícita por el envío de militares, que requeriría una autorización previa del Congreso, Albares esquivó dar una respuesta clara. "Nosotros vamos a estar también en el futuro en las garantías de seguridad de Ucrania", repitió, para a continuación sostener que hay que ser "muy realistas". "Entrar en hipótesis es hacer lo que quiere Putin", a quien atribuyó la apuesta por una "táctica dilatoria" para alargar la guerra en mejores condiciones. "Él no quiere una paz duradera, ni siquiera un alto el fuego en condiciones". "Desgraciadamente, nada indica que en el corto y medio plazo esto vaya a cambiar. La guerra de agresión va a continuar y por eso tenemos que seguir ayudando a Ucrania", mantuvo.
En esta línea indefinida se sitúa el Gobierno. En la Moncloa explican que están "donde estábamos en marzo", cuando Macron y Keir Starmer lanzaron la idea de la 'coalición de voluntarios', pero son partidarios de ir paso a paso. Primero, el acuerdo de paz. A partir de entonces, habrá que analizar las "posibles necesidades".
Lo cierto es que las cuestiones militares han dado muchos quebraderos a la Moncloa. Una de las peores crisis del actual Ejecutivo de coalición se produjo por el aumento del gasto en Defensa para alcanzar ya el 2% del PIB, que aprobó el Consejo de Ministros en abril, con objeciones de los ministros de Sumar y la promesa de Pedro Sánchez de que no se votaría en la Cámara para no comprometerlos.
Un total de 26 países europeos desplegarían tropas en Ucrania en caso de un alto el fuego
Pero el envío de tropas de paz sí requiere el visto bueno del Parlamento y el PSOE podría tener muy complicado contar con el respaldo de sus socios. Fuentes de Sumar anticipan que las garantías de seguridad sobre el territorio ucraniano que reclama la coalición de voluntarios "sólo pueden darse mediante una fuerza de paz bajo mandato de Naciones Unidas". En todo caso, subrayan con la misma prevención que muestran los socialistas, que "la guerra continúa". "Hasta que Rusia no frene la invasión criminal de Ucrania es difícil imaginarse que eso pueda ocurrir".
Si las fuerzas de su mayoría parlamentaria no le acompañan, sólo el voto favorable del PP podría permitir a Sánchez lograr la autorización del Congreso. Aunque hay coincidencias en la posición sobre Ucrania, las relaciones entre la Moncloa y Génova están absolutamente rotas y la posición de los populares es impredecible en cada votación. No obstante, en la Moncloa no descartan esta opción aunque la alejan en el tiempo. Ahora, señalan, es todo "ficción". La sensación que impera en el Gobierno es que para la paz en Ucrania "quedan años".
El Ejecutivo quiso este jueves ser deliberadamente ambiguo y no confirmar sus planes, después de la reunión en París de la llamada 'coalición de voluntarios', que agrupa a una treintena de países comprometidos con Ucrania y, en principio, dispuestos a ayudar en el proceso de paz con el envío de tropas. El grupo, impulsado por Francia y Reino Unido, mantuvo un encuentro que se ha saldado con el anuncio de Emmanuel Macron de que 26 países han pactado ya garantizar "por tierra, mar y aire" la seguridad de Ucrania, tras un posible alto el fuego con Rusia. Una avería en su avión limitó la presencia de Pedro Sánchez a una conexión telemática.