Feijóo pide a su equipo activar el 'modo electoral' y preparar ya la llegada a Moncloa
El líder del PP inicia el curso en Aranjuez y encarga ya a su cúpula "papeles" para los primeros 100 días de Gobierno, con medidas que van desde la regeneración institucional a la reforma del sistema de financiación
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo (EP/Jesús Hellín)
"Va a haber un cambio de Gobierno sí o sí, y tenemos que estar preparados". La reflexión la pronuncia un miembro de la dirección nacional del PP, aunque refleja en realidad el ambiente que se respira en todo el puente de mando del Partido Popular. Alberto Núñez Feijóo y su equipo arrancan el nuevo curso con la convicción de que puede ser el último en que Pedro Sánchez ocupe la Moncloa. Las elecciones generales pueden activarse "en cualquier momento". Y la "obsesión", como lo definen en la cúpula, del presidente del PP es llegar a ese momento con los deberes hechos, el partido engrasado y las prioridades claras.
Antes de que el país se entregase al dolce far niente de agosto, Feijóo pidió a los suyos "extremar la vigilancia" sobre Moncloa. No bajar la guardia ni en lo político, ni en lo programático, y comenzar a trabajar en el listado de medidas que el gallego quiere poner en marcha en los primeros 100 días de Gobierno. Un plan de acción completo que el líder popular desgranó en la clausura del cónclave de julio, y que ahora deben dotar de mecanismos y de contenido. "Al menos en Génova, las vacaciones sí están sobrevaloradas", ironiza un dirigente del partido.
El reto de Feijóo es conjugar ese trabajo para preparar la llegada a la Moncloa con el riesgo de caer en la frustración por la falta de certezas respecto a cuándo se abrirán las urnas y si, esta vez, la aritmética sí le sonreirá. La victoria pírrica de 2023 ha sido una losa demasiado pesada para el partido durante mucho tiempo, y las encuestas, aunque actualmente son muy positivas para sus intereses, ya le jugaron una mala pasada hace dos años. Aun así, las filas del partido rezuman optimismo. El cierre de filas con su candidato es total, y el mensaje unánime es que sólo es cuestión de tiempo que Feijóo cumpla con el cometido de volver a llevar al PP al Gobierno.
Los populares asumen que no será un curso fácil. La guerra sin cuartel en la que ellos también participarán dejará sin espacio a los consensos. La nota diferencial que tratarán de exhibir es que, más allá de la bronca, también hay proyecto. Entre los "papeles" que Feijóo ha encomendado elaborar a los suyos destaca el listado de leyes del "sanchismo" que derogarán nada más poner un pie en la Moncloa, y que formarán parte del Plan de Regeneración Institucional cuya titular es la ex secretaria general Cuca Gamarra. Pese a sustituirla en el cargo por Miguel Tellado, el líder del PP ya ha proyectado a la dirigente como posible ministrable.
"No entraré en la Moncloa sin llevar debajo del brazo las propuestas normativas para desarrollar desde el primer día un plan de regeneración en nuestro país. Es lo más urgente", prometió Feijóo ante el plenario del congreso nacional del partido el pasado mes de julio. La ley de amnistía; la de memoria democrática; la de vivienda; la ley trans; la reforma del Código Penal para recuperar el delito de sedición y endurecer el de malversación; o la prohibición de los indultos por corrupción formará parte de ese documento, en el que también introducirá el compromiso de deshacer el cupo separatista si llega a buen puerto esta legislatura.
El ámbito económico tendrá un papel absolutamente protagonista. La batería de propuestas para los primeros 100 días incluye asuntos de calado como un plan de vivienda o una profunda reforma fiscal, a lo que fuentes del partido añaden el melón de la reforma del sistema de financiación autonómica. El ex secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal, será el titular que llevará todas estas iniciativas al papel desde la vicesecretaría de Economía junto al 'hombre fuerte' de Feijóo en Hacienda, Juan Bravo.
El PP también trabaja en un plan de inmigración, en el desarrollo de un plan nacional del agua o en una ley de lenguas. Todos los proyectos los coordina la que a partir de ahora ejercerá a todos los efectos como nueva número tres del partido, la eurodiputada Alma Ezcurra, ungida como nueva 'ideóloga' de Génova tras haber trabajado en la trastienda de los ejecutivos de Aznar y Rajoy.
En lo político y en lo orgánico, las riendas las llevará Miguel Tellado. El nuevo secretario general del PP tiene el encargo de "electoralizar" al partido y será responsable de la estrategia de 'mano dura' con el Gobierno hasta que éste active el contador electoral. En julio, el dirigente mantuvo diversas reuniones y encuentros privados con cargos autonómicos y provinciales para incentivar la movilización del partido a todos los niveles bajo la misma premisa: si Sánchez sorprende y adelanta elecciones, todas las estructuras territoriales del PP —especialmente Cataluña— deben estar preparadas.
Como adelantó El Confidencial, Feijóo ha decidido arrancar el curso alejándose del centro de Madrid y llevándose a su cúpula a una especie de retiro de trabajo en Aranjuez, donde perfilarán durante horas la hoja de ruta para el nuevo curso. La corrupción del Gobierno, la debilidad de Sánchez ante sus socios y la consecuente estrategia de desgaste del primer partido de la oposición ocupará el primer lugar en la lista de prioridades del PP, que activa desde ya el 'modo electoral' ante una legislatura que ven "agotada".
"Va a haber un cambio de Gobierno sí o sí, y tenemos que estar preparados". La reflexión la pronuncia un miembro de la dirección nacional del PP, aunque refleja en realidad el ambiente que se respira en todo el puente de mando del Partido Popular. Alberto Núñez Feijóo y su equipo arrancan el nuevo curso con la convicción de que puede ser el último en que Pedro Sánchez ocupe la Moncloa. Las elecciones generales pueden activarse "en cualquier momento". Y la "obsesión", como lo definen en la cúpula, del presidente del PP es llegar a ese momento con los deberes hechos, el partido engrasado y las prioridades claras.