Feijóo anuncia una reforma legal para obligar al Gobierno a convocar elecciones si no tiene Presupuestos
El líder del PP encarga un informe a su equipo jurídico para revisar la Constitución y la Ley General Presupuestaria y forzar la disolución de las Cortes en caso de que un Ejecutivo acumule dos prórrogas de las cuentas públicas
El Partido Popular arranca el curso con una intensa jornada de trabajo en Aranjuez, donde Alberto Núñez Feijóo ha reunido a su comité de dirección al completo para elaborar la estrategia el próximo cuatrimestre, que estará marcado por la "agenda judicial" del Gobierno y la "soledad" del presidente a nivel parlamentario. El jefe de la oposición esbozó una hoja de ruta de mano dura contra el Ejecutivo, pero sin obviar la "alternativa" programática de un líder que aspira a ocupar el Palacio de la Moncloa, sea en el corto plazo o en 2027.
Feijóo tratará de marcar el paso a Sánchez. Lo hizo primero adelantándose al líder socialista con un plan contra los incendios, y lo hace ahora anticipándose a la difícil negociación que le espera al Ejecutivo para tratar de aprobar los Presupuestos Generales del Estado. En este sentido, el líder del PP se compromete a impulsar una reforma legal para forzar la convocatoria de elecciones generales en caso de que un Gobierno sea incapaz de aprobar unas cuentas públicas durante dos años seguidos. Se trata de un cambio que, de aplicarse, afectaría a un Sánchez que se aboca ya a la tercera prórroga presupuestaria, escenario inédito en democracia.
El líder del PP calienta el arranque del curso al incidir en la "obligación" del presidente del Gobierno de reunir los apoyos necesarios para aprobar las cuentas públicas. Si no lo consigue, especificó, "el Gobierno ya no necesita volver al Congreso", sino "dar voz a los españoles" a través de las urnas. Para predicar con el ejemplo, Feijóo dio forma a un compromiso que ya esbozó el pasado mes de julio, y plantea que la ausencia de unas cuentas públicas incapacite a los gobernantes para seguir en el poder y "evitar el absurdo" de que en España pueda haber prórrogas presupuestarias de sucesivos mandatarios. "Vamos a poner coto a este disparate", prometió.
El PP enmarcará este compromiso en un Plan de Regeneración Institucional que irá desgranando en los próximos meses. Cuca Gamarra es la dirigente que pilota un documento que abordará la "limpieza total" de las instituciones una vez finalice el mandato de Sánchez. "No llegará a la Moncloa sin dejar claro cómo vamos a combatir esta degradación, cómo vamos a revertir los atropellos, poner coto a los corruptos y sanear nuestra democracia", especificó Feijóo. El presidente popular cifró en un centenar las leyes del "sanchismo" que derogará o reformará si logra llegar a la Moncloa.
Este plan no será el único eje sobre el que el PP desarrollará su hoja de ruta política en los próximos meses. Feijóo anunció también el impulso de un plan migratorio específico, consciente de que es la bandera sobre la que Vox cosecha el sostenido ascenso de los últimos meses, en parte a costa del PP. En este sentido, el político gallego inauguró el curso endureciendo notablemente el tono contra la inmigración ilegal, que "no puede dar ninguna garantía ni ningún derecho", y vinculó, en línea con el discurso de los ultraconservadores, la llegada de ilegales con la "inseguridad" en las calles.
El tercer eje sobre el que el PP desplegará su estrategia tiene que ver con la "defensa del campo" tras la oleada de incendios que han sacudido con virulencia la mitad oeste del país este mes de agosto. Feijóo se desmarcó nuevamente del pacto de Estado contra la emergencia climática anunciado por Sánchez, al que acusó de "no tener credibilidad" para plantear este tipo de acuerdos. "La soberbia de quienes pretenden pontificar en el campo sin conocerlo es infinita", apuntó. También anunció, de nuevo en respuesta velada a Vox, que pelearán en Bruselas para modificar las "políticas ambientalistas", incluso si ello implica "enfrentarnos a nuestro propio partido".
Durante una declaración ante los medios, Feijóo presentó una enmienda a la totalidad a la gestión de Sánchez, discurso que sirve de preludio a la guerra sin cuartel que marcará los próximos meses. El jefe de la oposición censuró con dureza la "trampa" de la quita de deuda que el Consejo de Ministros aprobará este mismo martes, y criticó también el encuentro que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, mantendrá este martes en Bruselas con Carles Puigdemont, situándole como "sustituto" de Santos Cerdán en la interlocución con el independentismo.
Tensión con Vox
El clima de polarización no sólo afectará a la ya inexistente relación entre Gobierno y PP, sino que recrudecerá también la batalla en la derecha. Este lunes, Santiago Abascal volvió a cargar las tintas contra el Partido Popular, al que considera una "estafa" especialmente en materia migratoria. "No voy a dedicar ni un minuto de mi tiempo más que a hacer oposición al Gobierno actual. No voy a hacer oposición a los señores de Vox por mucho que no comparta muchos de sus postulados y no comparta su inexperiencia en los gobiernos", se defendió el líder popular.
Acto seguido, Feijóo quitó peso al pronunciado ascenso de Vox en las encuestas y apeló, de nuevo, al voto útil cuando se abran las urnas. "Habrá muchos votantes de Vox que, en ese momento, decidan coger una papeleta azul que garantice un cambio de Gobierno y no cojan la papeleta verde", zanjó.
El Partido Popular arranca el curso con una intensa jornada de trabajo en Aranjuez, donde Alberto Núñez Feijóo ha reunido a su comité de dirección al completo para elaborar la estrategia el próximo cuatrimestre, que estará marcado por la "agenda judicial" del Gobierno y la "soledad" del presidente a nivel parlamentario. El jefe de la oposición esbozó una hoja de ruta de mano dura contra el Ejecutivo, pero sin obviar la "alternativa" programática de un líder que aspira a ocupar el Palacio de la Moncloa, sea en el corto plazo o en 2027.