El PP exprimirá la comisión del Senado y apunta a Cerdán pese a su estancia en prisión
El PP alargará la investigación en la Cámara Alta hasta el fin de la legislatura, y contempla solicitar la salida del exdirigente de Soto del Real para que dé explicaciones en sede parlamentaria, a la espera del avance de las pesquisas
El Partido Popular volverá a situar la "corrupción" del Gobierno en la primera página de sus prioridades políticas a partir de septiembre. Los de Feijóo aprovechan la mayoría absoluta con la que cuentan en el Senado para convertir esta Cámara en una especie de penitencia para el Ejecutivo. La herramienta estrella es la comisión de investigación por el 'caso Koldo' y sus ramificaciones que activaron hace año y medio, cuyos trabajos planean extender hasta el final de la legislatura.
Tras el paréntesis de agosto, el PP volverá a la carga con la citación de Leire Díez, la 'fontanera' del PSOE que canalizó la "guerra sucia" de Ferraz contra fiscales y contra la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil con el fin de intentar torpedear las investigaciones abiertas que afectan al presidente del Gobierno y a la propia estructura socialista. El caso de las cloacas que afecta a la exmilitante socialista amenaza también con complicar el horizonte judicial de Santos Cerdán —en prisión desde el 30 de junio acusado de ser el cabecilla de una organización criminal en el cobro de mordidas— por su presunta implicación también en esta segunda trama.
El PP sabe que las posibles explicaciones del exsecretario de Organización del PSOE en el Senado pueden reabrir un importante foco de presión sobre el Ejecutivo, sobre todo si la onda expansiva de la trama de Leire Díez continúa escalando. Y el hecho de que Santos continúe en prisión provisional no resulta un impedimento. Fuentes parlamentarias aseguran que la posibilidad de hacerle salir de Soto del Real para que comparezca en la Cámara Alta está encima de la mesa.
Las voces consultadas agregan que su comparecencia sería de obligado cumplimiento por el "mandato constitucional" de las comisiones de investigación, aunque es el juez el que debería "intervenir" y dictaminar, por ejemplo, si el llamamiento se desarrolla de forma presencial o telemática. Existe, de hecho, un precedente reciente. El pasado mes de febrero, acudió al Congreso un yihadista para declarar en la comisión que investiga los atentados del 17-A a petición de Junts, que vio en esta comparecencia una oportunidad para alimentar la teoría de que el CNI tuvo implicación en la masacre para perjudicar al separatismo.
Mohamed Houli Chemlal, condenado a 43 años de cárcel por sus vínculos con los atentados de Barcelona y Cambrils, acudió a la Cámara Baja esposado y bajo un fuerte dispositivo de seguridad para sorpresa de muchas de sus señorías, que pensaban que el recluso testificaría de manera telemática desde la prisión de Córdoba en la que cumple condena.
La imagen de Santos Cerdán reapareciendo en la Cámara Alta para dar explicaciones tras su encarcelamiento resulta tentadora para el PP, aunque éstos aseguran que no darán pasos en falso. Su nombre figura en la lista de comparecientes que el partido de Feijóo registró en el Senado en el mes de junio —justo antes de que el exnúmero tres del PSOE ingresase en prisión— junto al de Leire Díez, el empresario Javier Pérez Dolset o el abogado Jacobo Teijelo —colaboradores de la fontanera socialista en la trama de las cloacas del PSOE— y otra decena de cargos.
Por ahora, el PP sólo ha puesto fecha de forma urgente a la exmilitante del PSOE, que inaugurará el 8 de septiembre un curso que se prevé de alta tensión para el Gobierno. Esa misma semana, en la que también arranca la actividad ordinaria en el Congreso, se prevé difícil para el Ejecutivo, porque el foco volverá, de nuevo, a los escándalos judiciales. El 9 de septiembre tendrá lugar una reunión del Consejo de Europa para abordar la corrupción en España; el miércoles 10 declara ante el juez Peinado la asesora de Begoña Gómez, Cristina Álvarez; y, al día siguiente, está citada la propia mujer de Sánchez, imputada por un nuevo delito de malversación de fondos públicos.
La semana que viene volverá a reunirse la mesa de la comisión de investigación en el Senado para completar el calendario de comparecencias de septiembre, aunque no avanzan, por ahora, si Cerdán estará ya en ese listado o se guardarán esa baza a la espera de que las pesquisas avancen. Al que tampoco se plantean llamar en el corto plazo es a Pedro Sánchez, cuya cita aplazarán hasta tener todas las cartas de los casos que le rodean encima de la mesa.
El Partido Popular volverá a situar la "corrupción" del Gobierno en la primera página de sus prioridades políticas a partir de septiembre. Los de Feijóo aprovechan la mayoría absoluta con la que cuentan en el Senado para convertir esta Cámara en una especie de penitencia para el Ejecutivo. La herramienta estrella es la comisión de investigación por el 'caso Koldo' y sus ramificaciones que activaron hace año y medio, cuyos trabajos planean extender hasta el final de la legislatura.