Feijóo trata de marcar el paso a Sánchez y abrirá su plan contra incendios a los socios del Gobierno
Génova negociará posibles enmiendas de los grupos políticos en el Congreso ante el previsible bloqueo del PSOE. Sánchez no descuelga el teléfono y el PP mantiene las distancias con su oferta de pacto de Estado
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante su comparecencia en la sede de Génova. (EFE/Mariscal)
El Congreso de los Diputados aún no ha arrancado los trabajos ordinarios del nuevo curso, pero la batalla política entre PSOE y PP a cuenta de los incendios que han asolado a buena parte del país amenaza con marcar los primeros compases del año parlamentario. Alberto Núñez Feijóo no quiso esperar a que Pedro Sánchez concretase las líneas maestras de su pacto de Estado contra el cambio climático, ni a que el Consejo de Ministros apruebe las primeras medidas de respuesta. Este lunes, recién incorporado del parón veraniego, el jefe de la oposición anunció 50 medidas que Génova fija como base para cualquier tipo de entendimiento con el PSOE.
La dirección del PP registrará en las próximas horas su plan contra incendios en las Cortes, pero no enviarán una copia al Palacio de la Moncloa como antaño hicieron con otros planes económicos o energéticos. La desconfianza sigue en máximos. Feijóo no se plantea volver a estrechar la mano a Sánchez, y en el entorno del líder popular insisten en poner distancia con el pacto de Estado esbozado por el Gobierno, una apuesta "ideológica" de la que "no conocemos ni una línea". Pese a las continuas apelaciones al "consenso" y a la "lealtad institucional", el jefe del Ejecutivo tampoco ha descolgado el teléfono en todo el mes de agosto para conversar con Feijóo.
Feijóo acusa al Gobierno de estar "paralizado y ausente" ante la crisis de los incendios
Génova sí hará llegar el texto a las direcciones de los grupos parlamentarios, pero ven difícil que, en este contexto de bronca permanente, los socialistas estén dispuestos a asumir parte del contenido o a avalar sus propuestas en el Congreso. "La esperanza de que puede cambiar algo con ellos la hemos perdido", sintetizan. Las fuentes consultadas subrayan que "lo importante es que las medidas se implementen", independientemente del logo político. "Si quieren hacerlo ellos, pues bien. La cosa es que se haga", inciden.
Si había alguna duda, el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, las despejó todas a las puertas de la Diputación Permanente. El dirigente socialista calificó de "ocurrencia" el plan anunciado por Núñez Feijóo, y volvió a cargar las tintas contra los presidentes autonómicos del PP por haber "abandonado sus responsabilidades" en la gestión de los incendios. "¿Por qué el Partido Popular no aplicó antes las medidas que proponen para prevenir y combatir los fuegos?", cuestionó.
Ante el previsible bloqueo del PSOE, en la dirección del PP advierten que su plan de prevención, ayuda y respuesta contra los incendios tiene posibilidades de salir adelante y que, por tanto, Sánchez podría asomarse a su enésima derrota parlamentaria. Desde Génova aseguran que, ante una situación tan crítica como la que se ha vivido en las dos últimas semanas, existe una alta "voluntad" de negociación y tantearán a todos los grupos de la Cámara Baja, con la única excepción de EH Bildu, para articular una respuesta.
El PP intenta de este modo marcar el paso al Gobierno, y se abren incluso a discutir posibles enmiendas que sugieran otros partidos, con la vista puesta en las fuerzas del ala conservadora del hemiciclo, desde Vox a Junts. La mayoría de investidura no ha soltado amarras con Sánchez, aunque las dudas exhibidas por los posconvergentes o las condiciones imposibles de otras fuerzas mantienen a los de Feijóo alerta. La intención pasa por mantener este nuevo curso un hilo de comunicación abierto tanto con el PNV como con el partido de Puigdemont, aunque limitado al Congreso y sin desempolvar, por ahora, la idea de una moción de censura.
Feijóo propone un registro de pirómanos, más coordinación y exenciones fiscales
El plan que Feijóo presentó en primera persona este lunes incluye medidas, según el PP, susceptibles de concitar consensos. La propuesta estrella es la creación de un registro de pirómanos con pulseras telemáticas geolocalizadoras, para evitar que los condenados en sentencia firme por provocar fuegos puedan reincidir. Pero también incorporan una serie de ayudas económicas y exenciones fiscales a los damnificados con las que acelerar las tareas de reconstrucción y de prevención.
El presidente del PP encargó la confección del plan a Alma Ezcurra, convertida en la nueva 'ideóloga' del PP y entendida a la interna como la número tres del partido, sólo por debajo en el organigrama de Miguel Tellado y del propio Feijóo. La vicesecretaria de Coordinación Sectorial ha trabajado el documento en coordinación con los presidentes autonómicos, con expertos y con los responsables del partido en materia forestal y de emergencia, bajo la coordinación del andaluz Antonio Sanz. El líder del PP también contactó personalmente con el socialista Adrián Barbón para interesarse por la situación en Asturias.
Pese a revestir de institucionalidad su intervención ante los medios —Feijóo aseguró no querer enzarzarse en "broncas partidistas"—, lo cierto es que la tensión no ha dejado de escalar entre los dos grandes partidos, con reproches e insultos procedentes de ambas partes. Elías Bendodo, vicesecretario nacional del PP, tildó de "pirómana" a la directora de Protección Civil, Virginia Barcones, por la presunta politización de la catástrofe; y el PSOE respondió con un durísimo comunicado en el que calificaba al líder popular como "político sucio" por intentar depositar toda la responsabilidad en el Gobierno.
La bronca amenaza con ir a más, y los acuerdos, a menos. Pese a que en los territorios del PP sí destacan el buen trato con la ministra de Defensa, Margarita Robles, esta se sumó este lunes a la guerra de competencias y acusó a los presidentes populares de no haber "asumido sus obligaciones" en la gestión de la crisis. Esta semana, la dirigente tendrá que comparecer ante el Senado a petición de Génova, al igual que Marlaska, Aagesen y Planas. El PSOE, por su parte, mantiene la presión sobre los barones conservadores, especialmente sobre Alfonso Fernández Mañueco, que abrirá las urnas en Castilla y León a principios de 2026.
El Congreso de los Diputados aún no ha arrancado los trabajos ordinarios del nuevo curso, pero la batalla política entre PSOE y PP a cuenta de los incendios que han asolado a buena parte del país amenaza con marcar los primeros compases del año parlamentario. Alberto Núñez Feijóo no quiso esperar a que Pedro Sánchez concretase las líneas maestras de su pacto de Estado contra el cambio climático, ni a que el Consejo de Ministros apruebe las primeras medidas de respuesta. Este lunes, recién incorporado del parón veraniego, el jefe de la oposición anunció 50 medidas que Génova fija como base para cualquier tipo de entendimiento con el PSOE.