Descubre la experiencia culinaria de Cantabria que enamora a los viajeros y debes hacer sí o sí en verano: un plan único en el corazón de los Valles Pasiegos
Descubre la experiencia culinaria de Cantabria que enamora a los viajeros y debes hacer sí o sí en verano: un plan único en el corazón de los Valles Pasiegos
En el corazón de Cantabria, entre montañas verdes y praderas infinitas, late una tradición repostera que ha dado identidad a toda una comarca, capaz de conquistar a cualquier viajero
Los sobaos, una de las elaboraciones más tradicionales de la repostería pasiega. (Extraída de X)
Hay placeres que resultan imposibles de evitar, y el sobao pasiego es uno de ellos. Sus altos niveles de azúcares, hidratos de carbono y grasas saturadas hacen que no figure en el manual de los nutricionistas, pero pocos son capaces de resistirse a su textura suave, su intenso sabor a huevo y mantequilla y ese aroma que lo convierte en un auténtico capricho. Un manjar que ha convertido a los Valles Pasiegos en destino obligado para los amantes de la buena mesa.
A lo largo del tiempo, este dulce ha vivido diferentes etapas antes de alcanzar la consolidación con la Indicación Geográfica Protegida (IGP). El sobao original se elaboraba con miga de pan, mantequilla, azúcar y un fermento derivado del propio amasado del pan, una fórmula que permitía aprovechar los excedentes de las panaderías y que marcó el punto de partida de su evolución.
Los sobaos pasiegos no son solo un símbolo de la repostería cántabra, sino también una puerta abierta a la tradición y la historia de losValles Pasiegos. Cada verano, viajeros de toda España buscan un plan diferente que combine gastronomía, cultura y participación activa en una experiencia única. Los participantes amasan, hornean y se llevan a casa sus propios sobaos pasiegos, mientras descubren los secretos de este emblema gastronómico de Cantabria.
Ese plan existe, y tiene nombre propio: Sobaos Joselín. La visita a su taller en Selaya se ha convertido en una de las actividades más recomendadas para quienes desean adentrarse en la esencia de la repostería pasiega. Allí, no solo se degusta este icónico bizcocho, también se conoce de primera mano cómo se elabora, con recetas que han pasado de generación en generación. Una actividad abierta a familias y grupos en la que pequeños y mayores disfrutan de una propuesta experiencial.
La historia de Joselín se remonta a mediados del siglo XX, cuando Antonia García Mazorra comenzó a amasar los primeros sobaos en Vega de Pas, en tiempos de escasez. Con esfuerzo y tradición familiar, el negocio fue creciendo hasta asentarse en Selaya en 1949. Desde entonces, la marca ha preservado la receta original y defendido el uso de la mantequilla como ingrediente esencial.
Hoy, Joselín no solo produce sobaos y quesadas de gran prestigio, sino que ha abierto sus puertas al visitante con un museo dedicado al sobao y con talleres en los que cualquiera puede aprender a elaborarlos. La experiencia va mucho más allá de la simple degustación: es una inmersión en la memoria colectiva de Cantabria.
La visita a las instalaciones de Selaya incluye varias opciones: desde una visita guiada con degustación hasta talleres prácticos de dos horas en los que los participantes elaboran sus propios sobaos—cuatro por persona— con la ayuda de un maestro artesano. Al final de la experiencia, cada visitante se lleva a casa sus creaciones, convertidas en recuerdo y tesoro gastronómico. Todas las reservas se realizan en reservasjoselin.com.
El precio de la experiencia varía según la modalidad: la visita guiada cuesta 3 euros (gratis para menores de seis años), mientras que los talleres (grupos reducidos de máximo 18 personas) tienen un precio de 23 euros para adultos y 16 para niños. Una propuesta pensada para familias, grupos y viajeros que quieren adentrarse en la cultura pasiega.
La empresa ha sabido combinar la tradición con la innovación, defendiendo la Indicación Geográfica Protegida (IGP) del sobao pasiego, reconocida por la Unión Europea en 2004. Además, cuenta con certificaciones de calidad como el sello IFS, que avala la trazabilidad de sus procesos. En 2010, las responsables de la firma fueron reconocidas con el I Premio a la Innovación para Mujeres Rurales, concedido por el Ministerio de Medio Ambiente. Tres años más tarde, en 2013, la empresa volvió a recibir un nuevo respaldo al ser galardonada por la Asociación de Cocineros de Cantabria.
Con la incorporación de la tercera generación familiar, encabezada por Laura Riva Sainz, Joselín ha apostado también por la internacionalización, llevando el sabor pasiego más allá de Cantabria. Todo ello sin perder la esencia de un producto artesanal que sigue elaborándose con mimo y autenticidad. En su obrador se pueden adquirir sobaos pasiegos tradicionales, sobaos gigantes con pepitas de chocolate o arándanos, quesadas y pastón pasiego, además del exclusivosobao de masa madre (agotado en este momento), disponible únicamente el primer fin de semana de cada mes.
La propuesta de Sobaos Joselín se ha consolidado como una de las actividades estrella en los Valles Pasiegos, capaz de atraer tanto a familias que buscan un plan diferente como a viajeros interesados en la gastronomía local. El atractivo reside en la posibilidad de conocer un producto emblemático de Cantabria desde dentro, participando en su elaboración y descubriendo por qué el sobao pasiegose ha convertido en un icono más allá de sus fronteras.
Sobaos Joselín representa la unión entre tradición familiar, reconocimiento empresarial y una oferta turística que acerca al visitante al corazón de las verdes praderas del Cantábrico. Desde la elaboración artesanal de sus dulces hasta los talleres participativos y las distinciones recibidas a lo largo de su trayectoria, la empresa ha sabido mantener vivo un legado que trasciende lo gastronómico para convertirse en parte esencial de la identidad cántabra.
Datos de interés
Ubicación: Obrador de Sobaos Joselín, calle Pola, 3, Selaya (Cantabria)
Duración: 2 horas
Dirigido a: Adultos y niños (grupos reducidos, máximo de 18 personas)
Producción: Cada participante amasa, hornea y se lleva a casa 4 sobaos propios
Precios: Adultos 23 € / Niños menores de 12 años 16 €
Hay placeres que resultan imposibles de evitar, y el sobao pasiego es uno de ellos. Sus altos niveles de azúcares, hidratos de carbono y grasas saturadas hacen que no figure en el manual de los nutricionistas, pero pocos son capaces de resistirse a su textura suave, su intenso sabor a huevo y mantequilla y ese aroma que lo convierte en un auténtico capricho. Un manjar que ha convertido a los Valles Pasiegos en destino obligado para los amantes de la buena mesa.