El efecto colateral de la 'fuga' de Rufián: ¿'boutade' para buscar hueco o presión a Podemos?
La idea de la alianza de las izquierdas plurinacionales no recibe demasiados halagos pero sirve para "sacudir el árbol", defienden fuentes de la izquierda. El perfil de Rufián en la izquierda estatal gana enteros pese al portazo de ERC
Gabriel Rufián, en el Congreso de los Diputados. (Europa Press/Jesús Hellín)
Gabriel Rufián desveló públicamente su idea de armar una candidatura de izquierdas plurinacionales el mismo día que se celebraba en el Tour de Francia la decimosexta etapa, con meta en el mítico Mont Ventoux. Seguramente se trate de una coincidencia, pero el político de Santa Coloma ejerció este martes como uno de esos ciclistas que se fugan del pelotón para llegar los primeros, aunque no con demasiado éxito. La idea del portavoz de ERC en el Congreso ha sido recibida con frialdad en la izquierda y con una negativa tajante en su propia formación republicana, pero ha reabierto un debate que parecía enterrado en la izquierda y que está fundado en el convencimiento de que sólo una alianza de este tipo hará competitivos a los socios minoritarios que sostienen al Ejecutivo de Pedro Sánchez —a duras penas— cuando llegue la hora de votar.
"No está mal sacudir el árbol aunque no haya nueces", expresa una fuente de la izquierda estatal, que califica de "boutade" la propuesta lanzada por Rufián y adelantada por el diario El Mundo. La idea del político barcelonés parte de aprovechar la coalición ya ensayada en las elecciones europeas y que juntó en una misma papeleta al BNG, a ERC y a EH Bildu. Su intención es ampliar esta unión a otras marcas regionalistas como Compromís, Más Madrid o Adelante Andalucía y superar así los fracasos de Sumar. En última instancia, IU y Podemos entrarían en la ecuación para evitar el castigo que el sistema electoral español propina a la división de un mismo espacio ideológico. Y es ahí donde se ha puesto el foco tras la fuga de Rufián del pelotón.
La propuesta llega cuando los morados han vuelto a marcar distancias con el Gobierno al rechazar el decreto antiapagón, pero también cuando Pablo Iglesias acaba de enzarzarse con Oriol Junqueras en X a cuenta de las palabras de Ione Belarra sobre los Mossos d'Esquadra. La idea de Rufián interpela a todo el escenario de la izquierda, pero es un dardo directo a Podemos justo en este momento en el que los de Belarra han optado por su versión más crítica con el Gobierno. "Quien crea que le va a ir mejor con un gobierno de PP y Vox, vergüenza le debería dar basar su proyecto en el sufrimiento de la gente", ha publicado el dirigente republicano en sus redes sociales al calor de su iniciativa.
Es, sin duda, un mensaje a Podemos, a quien muchos sitúan ya en una posición de resistencia ante los buenos datos en las encuestas para PP y Vox con el objetivo de sacar cabeza en la competición de las izquierdas. Ese escenario es el que rechaza Rufián y también otras fuerzas como IU, que coinciden en términos estratégicos con Rufián a pesar de que la cúpula de la federación de izquierdas no ha dado una respuesta oficial al republicano. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, no ha rechazado tajantemente la iniciativa, pero sí ha llamado a poner por delante "el trabajo, el programa y el avance político". "Así siempre es mucho más sencillo entenderse independientemente de las diferentes militancias", ha añadido.
IU lleva tiempo trabajando en la construcción de una nueva alianza electoral que sea capaz de dejar atrás el "fracaso" de Sumar y que cuente con Podemos dentro de la ecuación. Los morados no han dado ninguna pista de que vayan a ir por ese camino, más bien todo lo contrario, pero en la federación de izquierdas creen que el movimiento de Rufián puede ser positivo, aunque ellos no lo hayan abrazado públicamente. "Supongo que está buscando su hueco", expresan fuentes de IU, que alaban la capacidad del republicano para "crear conciencia del peligro existente", en alusión a la hipotética coalición de PP y Vox en el Gobierno central.
"Tiene más razón que un santo", abunda esta fuente sobre el tuit del portavoz de ERC, en el que pide "menos pureza y más cabeza" y se pregunta "de qué sirve tener 2 o 3 escaños más" si Miguel Tellado es ministro del Interior o Abascal es vicepresidente. "Todo lo que empuje a ambiente unitario, viene bien", apunta la citada fuente, que celebra que la oferta de Rufián apunte directamente a Podemos. "Y es llamativo ese viraje", zanja. Los morados, al menos en público, no se han dado por aludidos, como explicó la propia Ione Belarra el miércoles en la sala de prensa del Congreso, donde ha negado que les haya llegado ninguna oferta y ha achacado la iniciativa a un plan "personal" de Rufián.
El portavoz de ERC ganó enteros después de la doble comparecencia de Pedro Sánchez en la Cámara baja el pasado 9 de julio. Rufián echó un capote al presidente del Ejecutivo, pero sobre todo fue muy aplaudido por sacar a pasear la cara más izquierdista de los republicanos, dejando atrás el alma independentista. Se entienden así las críticas de Junts a su idea de la candidatura de izquierdas plurinacional y también los mensajes en redes que incluso lo auparon como figura de la izquierda estatal.
Este gesto del político barcelonés ocurre apenas 10 días después de que haya aparecido en el último CIS cuando se pregunta por la preferencia sobre la figura del presidente el Gobierno. Rufián aparece en el sexto lugar y es el preferido para el 1,7% de los encuestados. Es un porcentaje muy pequeño, pero no está lejos del 3,6% que logra Yolanda Díaz. Un nada despreciable 8,4% de quienes votaron por Sumar aluden al dirigente de ERC como mejor opción para ocupar la Moncloa, más que los que citan a Irene Montero (6,3%), Ione Belarra (2,5%) o Pablo Iglesias (2,2%).
El problema de Rufián, más allá de que no cuenta con el aval de la cúpula de su propio partido, es que la conjunción de todas las fuerzas a las que alude, aunque sea sólo en términos electorales, es hoy una quimera. Y no sólo porque Podemos y Sumar sean como el agua y el aceite, sino también por el resto de apéndices. "No hemos hablado con él de candidaturas ni frentes comunes", aseguran en Adelante Andalucía, la formación andalucista de izquierdas fundada por Teresa Rodríguez en 2020 y que se divorció de Podemos e IU poco después. Adelante mantiene buenas relaciones con ERC, BNG y EH Bildu e incluso ha utilizado a estas formaciones para elevar al Congreso algunas de sus iniciativas, pero fuentes del partido descartan una conversación "más allá de las habituales" con fuerzas soberanistas.
Gabriel Rufián desveló públicamente su idea de armar una candidatura de izquierdas plurinacionales el mismo día que se celebraba en el Tour de Francia la decimosexta etapa, con meta en el mítico Mont Ventoux. Seguramente se trate de una coincidencia, pero el político de Santa Coloma ejerció este martes como uno de esos ciclistas que se fugan del pelotón para llegar los primeros, aunque no con demasiado éxito. La idea del portavoz de ERC en el Congreso ha sido recibida con frialdad en la izquierda y con una negativa tajante en su propia formación republicana, pero ha reabierto un debate que parecía enterrado en la izquierda y que está fundado en el convencimiento de que sólo una alianza de este tipo hará competitivos a los socios minoritarios que sostienen al Ejecutivo de Pedro Sánchez —a duras penas— cuando llegue la hora de votar.