El nexo del PSOE con PNV y Bildu se alía con Cerdán y niega que fuera su socio en la constructora
Antxon Alonso también niega el pago de comisiones, pero reconoce haber realizado la transferencia a la fundación de José Luis Ábalos que ha localizado la Guardia Civil
El administrador de Servinabar, Antxon Alonso, se alió este lunes en el Tribunal Supremo con Santos Cerdán y repitió ante el juez Leopoldo Puente la misma versión que el exsecretario de Organización del PSOE. Según aseguran fuentes presentes en la declaración, mantuvo que el contrato privado que ambos firmaron para traspasar a Cerdán el 45% de las acciones de la constructora no tiene validez: "Siempre he sido socio único", afirmó. Además, negó el pago de comisiones, aunque admitió haber realizado una transferencia a la fundación del exministro José Luis Ábalos.
Respecto al contrato privado, respaldó la versión de Cerdán. Dijo que los resultados del PSOE en 2015 en Navarra fueron muy malos y Cerdán pensó en dejar la política. Él le propuso, como solución, que entrara en su empresa. Elaboraron el documento como un "borrador de escritura". "No fue para adelante y él continuó con la política", explicó. Aunque Cerdán "rompió" su copia, Antxon la conservó. "Me gusta guardar mis papeles", indicó. "Servinabar siempre ha sido unipersonal", aseguró de forma rotunda.
También explicó que conoció a Cerdán durante la presentación de un grupo vasco de inversión a la que asistió. Aquel proyecto quedó en nada y el inversor quebró, pero Alonso relató después que volvieron a coincidir en un salón inmobiliario. Se intercambiaron el teléfono y desde entonces han tenido "una relación personal, pero respetuosa con la profesión de uno".
Alonso decidió contestar solo a las preguntas de su abogado. Respecto a sus alianzas con Acciona en UTE para tratar de llevarse diversas adjudicaciones, explicó que siempre se produjeron a instancias de esa compañía y quitó peso al hecho de que su empresa fuera menor: "La fórmula UTE es cómoda. Y empresa grande con empresa pequeña es una fórmula muy utilizada hoy".
La Unidad Central Operativa (UCO) también ha hallado indicios de pagos de Acciona a la trama a cambio de obras, pero Alonso intentó negar este lunes cualquier irregularidad. Detalló varios proyectos en los que se asoció con esta compañía y apuntó a que Servinabar se encargaba "de la prevención de riesgos laborales". Según su versión, concurrió con Acciona en más de 20 ocasiones para tratar de llevarse adjudicaciones públicas, y lo consiguió en cinco o seis de ellas.
En respuesta a su abogado, Antxon se quejó además del daño que le está provocando el caso. "Vivo en un pueblo pequeño. El tema mediático es muy complicado", dijo. Tampoco se "reconoce" en el alias que aparece en el informe de la Guardia Civil, donde se le relaciona con el mote "Guipuchi". "Llevo 30 años viviendo en Vizcaya", defendió. El empresario puso además en valor también su supuesta cooperación con la Guardia Civil. "Estuvieron en mi casa, trastero, coche, clonaron dispositivos, se han llevado muchísima documentación".
Contratos millonarios
Con las declaraciones de este lunes, el magistrado cierra los interrogatorios centrados en los presuntos 'pagadores' de comisiones. A la cabeza de todos ellos se encuentra el administrador de Servinabar, con quien Cerdán mantenía una estrecha relación de amistad e incluso compartió piso en Madrid. Su constructora se benefició de contratos millonarios desde el Gobierno de Navarra: primero con Uxue Barkos, de Geroa Bai, y después con María Chivite, del PSN. Tras escucharles, el juez les ha impuesto comparecencias quincenales y prohibición de abandonar el territorio nacional.
El foco está además puesto en la sospecha de que Cerdán poseía un 45% de participaciones de la compañía, como figura en un contrato privado hallado en los registros efectuados en el domicilio de Alonso. Durante su interrogatorio, el exsecretario de Organización del PSOE admitió haber firmado este documento en 2016, pero aseguró que, tras hacerlo, se arrepintió y nunca llegó a abonar el precio pactado. En concreto, 6.000 euros por 1.350 participaciones. Su defensa insiste además en que se trata de "un mero contrato privado que no se llegó a elevar a público" y, por tanto, "no tuvo ni ha tenido efecto jurídico alguno".
Alonso siguió la misma línea este lunes. Según trató de defender, solo guardaba este contrato de compraventa en su trastero porque es allí donde almacena todo aquello que ya no necesita: "La UCO ha visto que guardo documentos de 20 años", afirmó.
Cerdán explicó durante su declaración del pasado 30 de junio que Alonso facilitó además al PSOE los contactos con el PNV y con Bildu de cara a la moción de censura que desalojó del Gobierno a Mariano Rajoy. Relató que el empresario es una persona "que viene del mundo nacionalista, simpatizante o del entorno del PNV", y agregó que fue "fundamental" en esas conversaciones. Las mismas fuentes apuntan a que el abogado del empresario no entró en esta cuestión durante el interrogatorio.
Merino y Acciona
El juez Leopoldo Puente escuchó también este lunes Fernando Merino, exdirectivo de Acciona en Navarra y pieza fundamental en la atribución de contratos a esta empresa. En concreto, el Supremo ha puesto el foco en cinco obras públicas de las que resultó adjudicataria Acciona Construcción por importe global de 537 millones de euros: dos en Murcia, una en Logroño (La Rioja), una en Sevilla (Andalucía) y una en Sant Feliú de Llobregat (Cataluña). Como ya han hecho el resto de empresarios imputados, Merino negó el pago de comisiones.
Cerdán también admitió conocerle y dijo que se presentó en su despacho de Pamplona "como delegado de Acciona en Navarra". Mantuvieron el contacto mientras permaneció allí, entre 2014 y 2017, y le perdió la pista cuando se trasladó a Madrid para asumir sus nuevas responsabilidades. Estas declaraciones se producen después de que, este viernes, comparecieran José Ruz y los hermanos Daniel y Antonio Fernández Menéndez. El magistrado fijó en su caso como medida cautelar comparecencias quincenales en los juzgados más cercanos a su domicilio.
La versión de Merino también coincidió con la de Alonso. Sobre su alianza con Servinabar, explicó que tanto en Navarra como en el País Vasco, una empresa de corte nacional "no tiene opciones". "Esto no está escrito en ningún sitio, pero se suele coger un socio local para obras públicas y privadas", dijo. Según afirmó, escogió la pequeña compañía vinculada a Cerdán porque ya estaban colaborando en otros proyectos.
El administrador de Servinabar, Antxon Alonso, se alió este lunes en el Tribunal Supremo con Santos Cerdán y repitió ante el juez Leopoldo Puente la misma versión que el exsecretario de Organización del PSOE. Según aseguran fuentes presentes en la declaración, mantuvo que el contrato privado que ambos firmaron para traspasar a Cerdán el 45% de las acciones de la constructora no tiene validez: "Siempre he sido socio único", afirmó. Además, negó el pago de comisiones, aunque admitió haber realizado una transferencia a la fundación del exministro José Luis Ábalos.