Nuevo revés judicial para el profesor de la Policía al que sancionaron por negar el Holocausto
La Justicia rechaza su querella contra el otro profesor que le denunció por efectuar "proselitismo de ideología nazi y de odio a homosexuales y judíos"
Imagen de archivo de varios agentes de la Policía Nacional.
Por
Pablo Gabilondo
La Audiencia Provincial de Ávila ha rechazado la querella de un inspector jefe y profesor de la Escuela Nacional de Policía de Ávila, Ignacio B. Ch., contra otro profesor que denunció que "efectuaba proselitismo de ideología nazi y de odio a homosexuales y judíos". Ignacio B. Ch. acusó a este compañero de calumnias y falso testimonio, pero, en un auto al que ha tenido acceso El Confidencial, la Audiencia tumba sus argumentos.
"Debe ponerse de manifiesto que el escrito que sería el origen del delito de calumnia se realiza como una denuncia de naturaleza administrativa en el ámbito de defenderse los valores constitucionales que todo funcionario público debe defender, especialmente aquellos que intervienen como formadores de otros funcionarios o aspirantes a ello, como son los alumnos de la academia de Policía Nacional de Ávila en que sucedieron los hechos", concluyen los magistrados.
La Audiencia Provincial de Ávila sigue así una línea similar al Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), que el pasado diciembre también rechazó otro recurso de Ignacio B. Ch. y confirmó la sanción que le había impuesto la Dirección General de la Policía Nacional. Según advirtieron los magistrados en aquella ocasión, este inspector jefe había aprovechado sus clases del curso de 2020-2021 para explicar "teorías alternativas" y no había respetado "los principios de absoluta neutralidad política e imparcialidad".
Dos batallas paralelas
Los comentarios que Ignacio B. Ch. realizaba a los alumnos de la Escuela Nacional de Policía llegaron al fiscal delegado contra los delitos de odio y discriminación de Ávila en 2021. La Fiscalía presentó una denuncia en la que advertía "sobre la potencialidad de los hechos y la posible naturaleza delictiva de los mismos", pero, en septiembre de 2022, el juzgado ordenó el sobreseimiento ante "la falta de acreditación del hecho investigado".
Este archivo por la vía penal provocó dos batallas paralelas. La primera en la Dirección General de la Policía Nacional, que activó unas "actuaciones disciplinarias" contra Ignacio B. Ch. y terminó por sancionarle con 25 días de suspensión de funciones por dos faltas graves. Entre otras cuestiones, por considerar probado que había negado el Holocausto y lo había llamarlo "holocuento", así como por decir que "la mujer del actual presidente de España, Begoña Gómez, era un hombre".
Al mismo tiempo, el propio Ignacio B. Ch. se agarró a ese mismo archivo de la vía penal para pasar al ataque y querellarse contra el profesor que le había denunciado a nivel administrativo. Esa es la pelea que ha resuelto la Audiencia Provincial de Ávila, que ha concluido que en ningún caso se puede apreciar que el otro profesor incurriera en un delito de calumnias ni de falso testimonio por advertir a sus superiores sobre estos hechos.
El archivo de la Audiencia
Entre los argumentos que Ignacio B. Ch. esgrimía contra su compañero, destacaba el de haber realizado "declaraciones palmariamente falsas a sabiendas". Según afirmaba, el otro profesor basaba sus acusaciones en que "los alumnos le habían manifestado que él efectuaba proselitismo de ideología nazi", pero esos mismos "alumnos desmintieron que lo hubieran dicho".
Frente a este razonamiento, la Audiencia explica que "no puede extraerse el falso testimonio de la mera negativa de los alumnos de haber dicho lo que dijo que le dijeron, contradicción esta que puede basarse en múltiple causas, como una diferencia entre lo que se dice y lo que se quiere decir, o lo que se dice y lo que se entiende o cree entenderse".
Los magistrados recuerdan además que "el Tribunal Supremo ha indicado que no basta la contradicción entre las declaraciones del mismo testigo" para imputar falso testimonio, por lo que, "con mayor razón", no puede basarse esa misma acusación "en la contradicción o en la apreciación distinta por varios testigos de un mismo hecho". Según señala la Audiencia Provincial de Ávila, esa clase de contradicción "es muy común en el ser humano".
En cuanto al delito de calumnias, el tribunal apunta a que el otro profesor no "interpuso denuncia penal alguna" y se limitó a advertir sobre su supuesto "proselitismo" de forma interna. "No hay imputación alguna de un delito concreto y determinado, ni de odio ni de hechos concretos y determinados que pudieran ser calificados como tal (...) y no se dan los requisitos para el delito de calumnia denunciado, no debiendo olvidarse que la denuncia penal se realizó por el Ministerio Fiscal", concluye la resolución.
La postura es similar a la del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que el pasado diciembre ya rechazó los argumentos de Ignacio B. Ch. y remarcó que "la resolución que puso fin al procedimiento [contra él] no declaró que los hechos no existieran, sino que no se había probado el hecho del delito de odio". De esta manera, la sanción que le impuso la Dirección General de la Policía Nacional sigue estando justificada y, al mismo tiempo, su querella contra el otro profesor carece de recorrido.
Además de sus referencias al Holocausto y Begoña Gómez, la sentencia del TSJM apuntaba a que el inspector utilizó su asignatura para transmitir las siguientes ideas durante el curso de 2020-2021: "Que las elecciones de los Estados Unidos estaban amañadas"; "que la mujer del expresidente de los Estados Unidos Michelle Obama era un hombre y que el actual presidente de ese país Joe Biden era un pedófilo, llegando a llamar a este último pedoyayo"; "que las elecciones en España estaban también amañadas y que desde Correos se podía coadyuvar a eso"; "que detrás de los CDR se encontraba Rusia, llegando a encargarles a sus alumnos trabajos en los que tenían que demostrar ese punto de vista", y "que la pandemia del coronavirus era una invención".
La Audiencia Provincial de Ávila ha rechazado la querella de un inspector jefe y profesor de la Escuela Nacional de Policía de Ávila, Ignacio B. Ch., contra otro profesor que denunció que "efectuaba proselitismo de ideología nazi y de odio a homosexuales y judíos". Ignacio B. Ch. acusó a este compañero de calumnias y falso testimonio, pero, en un auto al que ha tenido acceso El Confidencial, la Audiencia tumba sus argumentos.