El PP trata de contener el 'choque' con Ayuso por el sistema de primarias: "Es un error"
Tanto en la dirección nacional como en otros sectores del partido piden a la dirigente madrileña no airear discusiones orgánicas para evitar dar "oxígeno" al Gobierno: "No tiene sentido marcar diferencias en estos momentos"
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE/Javier Lizón)
Que la presidenta de la Comunidad de Madrid daría la batalla en el congreso nacional del PP para defender su criterio respecto al sistema de primarias del partido era un secreto a voces. El problema es que ese debate ha llegado antes de lo esperado porque Isabel Díaz Ayuso ya ha dejado claro públicamente que peleará por el modelo de "un militante, un voto", en contra del criterio de Alberto Núñez Feijóo y de los dirigentes a los que éste ha encargado elaborar la ponencia estatutaria. "Con toda la que le está cayendo al Gobierno, es un error entrar en esto ahora", lamentan fuentes de Génova.
El paso adelante dado por la dirigente madrileña ha despertado importantes recelos en el PP, donde tratan de contener el 'choque' interno a un mes del cónclave para no dar "oxígeno" a Sánchez. En primera instancia, y como publicó El Confidencial, el PP de Madrid evitó un enfrentamiento prematuro con la dirección nacional por esta cuestión y apuntó a que esperaría a que la nueva ponencia estatutaria estuviera lista —está previsto que se publique el 18 de junio— para analizar el texto y plantear sus enmiendas.
No ha sido así. Las aguas se han removido antes de tiempo. Ayuso ha abandonado el perfil bajo y apuntó en una entrevista para ABC publicada el pasado domingo —el mismo día en que se celebró la manifestación contra el Gobierno en la Plaza de España— que peleará por mantener el peso de la militancia en la elección del candidato a la presidencia del partido. El anuncio corrió como la pólvora entre los cargos del partido. Génova evitó rebatir públicamente a la mandataria madrileña, aunque a la interna sí generó malestar. En privado, se pide a la dirigente lavar los trapos orgánicos "de puertas para adentro" para "no desviar el foco" de su oposición al Ejecutivo.
"No tiene ningún sentido marcar diferencias en estos momentos. Ni siquiera le aporta nada a ella. Es una metedura de pata", anota un dirigente de la confianza del presidente nacional, en línea con el sentir de distintos sectores en el partido. Las fuentes consultadas niegan "preocupación" en la cúpula nacional y creen que finalmente se llegará a un acuerdo que evitará que la sangre llegue al río en un congreso pensado precisamente para cohesionar al partido en torno al liderazgo de Alberto Núñez Feijóo. Pero sí perciben cierto "enfado" del líder nacional por la apertura de un debate que "no toca en estos momentos".
En contra del criterio de Ayuso, Feijóo es proclive a eliminar el sistema de doble vuelta que instauró Mariano Rajoy en 2017, en el que votan de forma directa y en primer lugar los militantes y, después, los compromisarios. El líder del PP siempre ha sido partidario de devolver todo el peso a los delegados, escenario del que recelan en el PP de Madrid y que apoyan en otras estructuras territoriales de peso, como la que dirige el andaluz Juanma Moreno. La modificación que termine aprobándose en julio estará vigente en el próximo congreso nacional, donde podría abrirse la batalla sucesoria en el hipotético caso de que Feijóo no lograse su objetivo de llegar a la Moncloa.
Fuentes del equipo designado por Feijóo para elaborar la ponencia estatutaria aseguran que el modelo en que se esté trabajando es una suerte de primarias indirectas, en que los afiliados eligen a los compromisarios y estos, a su vez, al candidato a la presidencia del partido. Y afirman que se trata de un sistema que, pese a que pueda rebatirse por la delegación madrileña, apoya de forma mayoritaria el resto de la organización popular. No obstante, algunos sectores de la formación abogan por explorar "fórmulas intermedias" negociadas para evitar la fractura con el PP de Ayuso.
En cualquier caso, la tesis oficial de la dirección nacional es la de dar vía libre a que las distintas sensibilidades de la formación presenten sus enmiendas, tanto a nivel estatutario como programático, pero sin airear, al menos por ahora, ninguna discusión orgánica para centrar todos los esfuerzos en la "corrupción" del Gobierno y en la "alternativa" a Sánchez. El Gobierno ha inaugurado otra semana horribilis y, tras el escándalo del caso Leire destapado por El Confidencial, ha seguido el procesamiento del fiscal general del Estado o los avances en las pesquisas que afectan de forma directa al exministro José Luis Ábalos.
Más allá del debate sobre el modelo de primarias, lo cierto es que no hay nadie en el PP que ponga en duda el liderazgo de Feijóo para enfrentar a Sánchez en la batalla final por la Moncloa, haya o no elecciones en el corto o medio plazo. "Todos remamos en la misma dirección", aportan voces de los populares madrileños.
Feijóo defendió públicamente la acción de la dirigente madrileña y, como otros portavoces del partido, criticó el uso de pinganillos en la cumbre con Sánchez. Pero, en privado, no se oculta el malestar por el "exagerado protagonismo" de la dirigente, que opacó el frente común que Génova había pactado con sus barones.
Que la presidenta de la Comunidad de Madrid daría la batalla en el congreso nacional del PP para defender su criterio respecto al sistema de primarias del partido era un secreto a voces. El problema es que ese debate ha llegado antes de lo esperado porque Isabel Díaz Ayuso ya ha dejado claro públicamente que peleará por el modelo de "un militante, un voto", en contra del criterio de Alberto Núñez Feijóo y de los dirigentes a los que éste ha encargado elaborar la ponencia estatutaria. "Con toda la que le está cayendo al Gobierno, es un error entrar en esto ahora", lamentan fuentes de Génova.