Así destapamos el 'caso Leire Díez': saunas, audios y fontaneros que hablaban demasiado
El Confidencial empezó a reunir pruebas en el verano de 2024 de la existencia de una célula de Ferraz que recopilaba datos de jueces, fiscales y periodistas incómodos para el Gobierno para destruirlos con campañas de propaganda
"El propio Sánchez estableció los ejes de esta estrategia el pasado 24 de abril cuando anunció que se tomaba cinco días de reflexión por la apertura de las diligencias contra su mujer y atribuyó las pesquisas a una máquina de fango que pretendía hacerlo 'desfallecer en lo político y en lo personal'. Dos días después, se produjo un ensayo general de esta operación. Medios próximos al Gobierno difundieron simultáneamente una grabación de Villarejo, de agosto del año 2014, en la que el propio policía contaba al entonces secretario de Estado de Seguridad de Mariano Rajoy, Francisco Martínez, que el padre de Begoña Gómez, Sabiniano Gómez Serrano, había regentado saunas gays en Madrid".
El párrafo anterior pertenece a la primera exclusiva que publicó El Confidencial sobre las cloacas del PSOE, el 16 de septiembre de 2024. Nueve meses después, casi todos los protagonistas de esta operación clandestina han reconocido su implicación —Ferraz no habla pero tampoco desmiente las reuniones clave— y los fines que perseguían: conseguir material sensible de jueces, fiscales, periodistas, policías, guardias civiles y políticos de la oposición para cuestionar su honorabilidad y contrarrestar los escándalos de corrupción que afectan al Gobierno de Pedro Sánchez.
Las cloacas comenzaron a gestarse antes de que este diario revelara que Begoña Gómez había acudido a la sede de Air Europa en mitad del rescate de la aerolínea con fondos públicos; que había recomendado a la empresa de un amigo, Juan Carlos Barrabés, en dos concursos públicos del Gobierno que acabó ganando; y que se había apropiado de un software desarrollado gratuitamente por Google, Indra y Telefónica para la Universidad Complutense. Pero las cloacas no se habrían creado sin estas noticias ni las urgencias de Moncloa por taparlas.
El precursor original de esta operación fue Javier Pérez Dolset, un empresario detenido en junio de 2017 por la UDEF de la Policía Nacional en una operación de la Audiencia Nacional liderada por el fiscal anticorrupción José Grinda y que fue enviado a prisión provisional tres semanas por un presunto fraude millonario de subvenciones públicas y blanqueo de capitales. Pérez Dolset está procesado y tendrá que sentarse en el banquillo, pero, desde su arresto, libra una batalla psicodélica para tratar de demostrar que, en realidad, es víctima de una conspiración de su antiguo socio (Grupo Planeta), el comisario José Manuel Villarejo, el fiscal Grinda, policías fuera de servicio corruptos, el Partido Popular y cualquier otro que encaje en su relato.
En su particular guerra, Pérez Dolset encontró algunos aliados, como el expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell, que pasó dos años en prisión provisional antes de ser exonerado de responsabilidad por la Audiencia Nacional tras concluir que las comisiones que había cobrado de la Federación Brasileña de Fútbol tenían que ser perseguidas por la justicia de Brasil, donde no existía el delito de corrupción entre particulares que se le atribuía en España. Rosell también cree que su caso fue orquestado por el FBI, la Policía, la Guardia Civil, Villarejo y el Gobierno de Mariano Rajoy.
Pero Pérez Dolset encontró un apoyo más suculento en los hermanos Cierco, dueños de la antigua Banca Privada de Andorra, intervenida por el Principado de Andorra en mayo de 2015 después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos (FinCen) abriera una investigación contra la entidad por permitir el blanqueo de mafias chinas, grupos criminales rusos y jerarcas del régimen chavista de Venezuela. Los hermanos Cierco comenzaron una batalla judicial en Andorra y España para tratar de demostrar que el Gobierno de Mariano Rajoy promovió la actuación de Washington como represalia por la negativa de BPA a colaborar con la entrega de datos de las cuentas secretas de la familia Pujol en el Principado.
Pérez Dolset convenció a su entorno de que, si ayudaban a los Cierco a demostrar que habían sido víctimas de las cloacas del PP, España tendría que indemnizarlos con 1.000 millones de euros y todos los perjudicados por la supuesta mafia política-mediática-judicial recibirían parte de ese botín. Para ello, tenían que reunir todas las pruebas que pudieran sobre la trastienda del Gobierno de Mariano Rajoy y el resto de villanos que habían arruinado sus vidas.
Contactaron con antiguos dirigentes del PP que también habían sido investigados por corrupción para convencerlos de que ellos también habían sido blanco de oscuras conspiraciones. Llamaron a expolicías y exguardias civiles que estaban deseando vengarse de sus antiguos mandos. Convirtieron a empresarios inmersos en casos de fraude en fuentes fiables de información.
Un medio contra las cloacas
En julio de 2022 se produjo otro hito. Pérez Dolset consolidó una alianza con una periodista de su entorno, Patricia López, experta en Villarejo, para lanzar un medio de comunicación que diera voz a esa coalición de supuestos afectados y pusiera en circulación los audios e informes que iban recolectando. El medio se llamó Crónica Libre y debutó con investigaciones sobre la Operación Cataluña, la presunta trama ilegal del PP de Rajoy para fabricar casos contra el independentismo catalán para frenar el procés.
La coalición de supuestos afectados, con los independestistas ya dentro de la entente, tenía una base cada vez más ancha, pero recibió el espaldarazo definitivo en 2024. El 24 de abril de ese año, tras la detención de Koldo García Izaguirre por el presunto cobro de comisiones ilegales por la adjudicción de material sanitario de la pandemia, y después de las noticias sobre los negocios de Begoña Gómez con fondos públicos, Patricia López y Pérez Dolset telefonearon a una militante del PSOE que tenía una excelente relación con José Luis Ábalos y Santos Cerdán y que había sido colocada por el Gobierno en las empresas públicas Enusa y Correas. Se llamaba María Leire Díez Castro y era muy conocida en los círculos socialistas de la capital.
Pérez Dolset y Patricia López contaron a Leire Díez que tenían audios de Villarejo que demostraban, en su opinión, que el Gobierno del PP había investigado ilegalmente al suegro de Sánchez. En realidad, en el audio sólo se escuchaba al antiguo comisario realizar afirmaciones sin ninguna base, consciente de que él mismo estaba grabando esas palabras, frente al entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez.
En medio de los cinco días de reflexión de Sánchez, con el PSOE convulsionando por las dudas sobre su continuidad, esa grabación podía servir para activar a la militancia socialista en torno a la idea de que la familia del presidente del Gobierno era víctima de una campaña nauseabunda desde hacía una década y que la investigación judicial a Begoña Gómez solo era el último capítulo de una estrategia ilegal de los enemigos del sanchismo.
La guerra sucia contra el presidente
Leire Díez ya conocía a Patricia López y Pérez Dolset, pero el 25 de abril de 2024 los tres se sentaron juntos por primera vez en Ferraz con Santos Cerdán; el director de comunicación del PSOE, Ion Antolín, y el secretario adjunto de Organización del partido, Juan Francisco Serrano, para entregarles los audios de Villarejo sobre las saunas gays del suegro de Sánchez.
Al día siguiente, por la tarde, con una diferencias de segundos, tres periódicos próximos a Moncloa reprodujeron los audios entregados el día anterior por Pérez Dolset, Patricia López y Leire Díez en Ferraz. Las tres noticias incidían en la supuesta vinculación de las nuevas diligencias del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid contra Begoña Gómez con la guerra sucia que teóricamente había sufrido la familia del presidente desde 2014. Los artículos generaron editoriales y columnas de opinión.
La maniobra brindó un relato al PSOE en un momento de máxima zozobra. Ferraz convenció a la militancia de que su líder estaba siendo víctima de una cloaca judicial, política y mediática y que había que salir a las calles para defenderlo.
Pérez Dolset se metió al PSOE en el bolsillo. Y Sánchez era, sin duda, el mejor caballo posible. Si quería tumbar su investigación en la Audiencia Nacional por fraude de subvenciones y blanqueo, no había nadie más capacitado (y con menos escrúpulos) para lograrlo.
Con el beneplácito de Ferraz, el empresario y Leire Díez comenzaron a recorrer España para buscar información con la que alimentar la máquina de propaganda de Moncloa. Cuanto más crecían los problemas del PSOE con la Justicia, cuanto más arreciaban sus escándalos, más necesitaba el Gobierno que sus cloacas le suministraran material para tratar de recuperar la iniciativa y poner contra las cuerdas a los particulares y sectores que amenazaban las aspiraciones de Sánchez.
Leire Díez y Pérez Dolset pidieron ayuda a los primeros aliados del empresario, que disponían de dinero para realizar sus propias investigaciones privadas sobre objetivos de interés. Pero las cloacas del PSOE también empezaron a frecuentar a otros industriales, políticos, abogados y antiguos jueces con dificultades en los tribunales. Su oferta siempre era la misma. Si les proporcionaban documentos y grabaciones útiles para la estrategia del PSOE, harían gestiones ante la Abogacía del Estado, la Fiscalía y el Ministerio del Interior para allanar sus respectivos horizontes judiciales.
Una misión sobrenatural
La antigua directiva de Correos y el empresario tomaron pocas precauciones. Creaín que Ferraz les había encomendado una misión decisiva y que gozaban de la protección del aparato del Estado. Estaban convencidos de que el futuro del gran líder dependía del éxito de su operación. Que libraban una batalla casi sobrenatural contra fuerza diabólicas que justificaba el empleo de cualquier instrumento para alcanzar su objetivo.
Tanto fanatismo hizo que dejaran algunas pistas. En julio llegaron a este diario los primeros indicios de que el PSOE había montado una operación de propaganda y desinformación. No había un solo dirigente socialista en Madrid que no estuviera al tanto de las actividades clandestinas del equipo de fontaneros de Santos Cerdán. El propio secretario de Organización del PSOE negó la existencia de la operación a este diario, pero reunimos tantas pruebas que Pérez Dolset no tuvo más remedio que reconocer su implicación en la trama e identificar a sus principales promotores.
Faltaba conocer la versión de Leire Díez. A media mañana del 11 de septiembre de 2024 quedé con ella en una cafetería del Paseo de Pintor Rosales, en Madrid, muy cerca de la sede del PSOE en la calle Ferraz. Fue amable y educada. Sabía que llevábamos semanas reconstruyendo sus pasos. Habló con seguridad, como si fuera siete pasos por delante y quisiera que todo el mundo lo supiera.
Reconoció que estaba documentando las supuestas operaciones ilegales del PP contra el Gobierno de Sánchez, pero dijo que se trataba de una investigación periodística, aunque no supo explicar para quién trabajaba ni dónde pensaba publicar sus hallazgos. También negó que hablara con el secretario de Organización y que sus indagaciones respondieran a un encargo del PSOE. Pese a los puestos directivos que había ocupado en empresas públicas del Estado a propuesta del Gobierno, aseguró que no tenía hilo directo con la cúspide del partido. Ni siquiera trabajaba en Ferraz, insistió.
Lo que Leire Díez no sabía es que, antes de la reunión, la habíamos fotografiado saliendo por la puerta principal de Ferraz, y tras el encuentro en la cafetería, volviendo otra vez al cuartel general de los socialistas y atravesando su control de seguridad como si este no existiera. Tampoco era consciente de que, en sus movimientos con Pérez Dolset, había dejado un reguero de sangre que la conectaba directamente con la máquina de fango de Moncloa.
No sólo teníamos una decena de fuentes que había tratado con la pareja de espías. También habíamos visto cómo informaciones que caían en las manos de Leire Díez y Pérez Dolset llegaban a Ferraz y eran publicados al instante en medios del entorno de Moncloa para, finalmente, convertirse en parte del argumentario de Sánchez y sus ministros. Era como contemplar en tiempo real el funcionamiento de un aparato digestivo transparente.
La primera noticia
El 16 de septiembre de 2024, El Confidencial publicó la noticia que destapó las cloacas de Ferraz: El PSOE prepara en secreto una campaña contra jueces y periodistas para tapar el caso Begoña. El primer párrafo condensaba los datos más relevantes de la trama. "El PSOE lleva meses diseñando en secreto una campaña de desinformación y acciones judiciales contra magistrados, fiscales y medios de comunicación para tratar de diluir las investigaciones contra Begoña Gómez y Koldo/Ábalos, forjar nuevos vínculos con sus socios independentistas y recuperar la iniciativa para el resto de legislatura, según han confirmado a El Confidencial fuentes implicadas en la operación". Más abajo aparecían las líneas sobre el ensayo general que tuvo lugar durante los cinco días de reflexión de Sánchez.
Durante toda aquella semana, publicamos informaciones, documentos y audios que acreditaron la existencia de esta célula, pusieron nombre y apellidos a los ejecutores e ideólogos, identificaron a las personas con las que se habían reunido y sacaron a la luz quiénes eran sus principales objetivos.
Aquellas revelaciones no frenaron a Leire Díez y Pérez Dolset. Tampoco a Santos Cerdán, que no consideró necesario abrir ningún expediente a la militante de la formación, ni siquiera de carácter meramente informativo. Y la pareja de fontaneros siguió recolectando documentos apócrifos para suministrar combustible a Moncloa.
En febrero de 2025, los enviados del PSOE mantuvieron otra de sus reuniones. En esa ocasión, les acompañó el abogado Jacobo Teijelo. Al otro lado de la pantalla, por videoconferencia desde Dubai, apareció el empresario Alejandro Hamlyn, procesado por un fraude fiscal de 154 millones de euros con la venta de combustible. Hamlyn, como tantos otros que habían sido contactados por los fontaneros del PSOE, creía que su causa era el resultado de una conjura en la que habían intervenido competidores inmorales, recaudadores de impuestos insaciables y agentes de la UCO corruptos, y aseguraba que disponía de un aluvión de datos para demostrarlo.
"Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no están para extorsionar a ciudadanos en este país. (…) Todo esto no hubiese sido posible sin la activa colaboración de determinadas personas, lo que yo no tengo ninguna gana de que pase es que este señor Antonio Balas se convierta en verdugo de todos nosotros. Y de momento lo que está haciendo es convertirnos a todos en presos y carceleros de él", dijo la enviada del PSOE en un momento de la reunión. En otro, exigió más explícitamente pruebas sobre el mando de la UCO: "Necesito a Balas".
En los días siguientes, El Confidencial publicó nuevos fragmentos de esa reunión que demostraban que Ferraz había usado a Leire Díez y Pérez Dolset para tratar de sabotear las investigaciones de corrupción que acorralan al entorno personal y político de Sánchez.
Pero el miércoles 28 de mayo, por la tarde, este diario desveló la grabación definitiva. Pérez Dolset había delatado a los jefes de la cloaca. "Esto es Pedro Sánchez, directamente con Cerdán, con Santos Cerdán, y directamente con Leire. Y además, hay muy poca gente adicional que tenga la información y así va a seguir", afirmó el empresario en una conversación con Agustín Marco, coautor de todas las exclusivas sobre el aparato de propaganda de Ferraz.
El PSOE había empezado esa semana negando cualquier implicación del partido en las negociaciones de Leire Díez con Hamlyn para acabar con la UCO, pero el miércoles 28 no tuvo más remedio que comunicar la apertura de un expediente informativo a su militante, aunque anunció que no tomaría medidas cautelares, reivindicó los derechos de la fontanera y aseguró que estaba realizando "un análisis técnico para cuantificar económicamente el daño reputacional causado por este tipo de titulares, que podría incorporarse a las acciones legales que se tomen en su momento".
En los días siguientes, Ferraz y Moncloa se quedaron sin protecciones. La condescendencia con la que el PSOE ha tratado a la fontanera evidencia que no era una simple militante. El propio Santos Cerdán se reunió con ella en Ferraz para sellar las condiciones de su renuncia y le cogió un pendrive con todo el material que había recopilado, sin ningún tipo de cobertura legal, con promesas de indultos y acuerdos con la Fiscalía y la Abogacía del Estado.
El bulo de la 'bomba lapa'
La incontinencia verbal de Pérez Dolset y Leire Díez han hecho el resto. A lo largo de esta semana han reconocido en multitud de medios de comunicación que se reunieron con Santos Cerdán, Ion Antolín y Juan Francisco Serrano en Ferraz durante los cinco días de reflexión de Sánchez y que les proporcionaron las grabaciones de las saunas que publicaron tres medios al día siguiente. También han admitido otros encuentros con el secretario de Organización del PSOE.
Por si había dudas de que el Gobierno pretendía atacar a la UCO para desacreditar los informes policiales que le están poniendo contra las cuerdas, tres ministros divulgaron el pasado fin de semana un bulo difundido por otro medio cercano a Moncloa, que aseguraba que un excapitán de esa unidad fantaseó con ponerle una "bomba lapa" a Sánchez. Varios whatsapp de la conversación original fueron eliminados para generar un titular falso. Este viernes, diarios de cabecera del PSOE también empezaron a difundir archivos conseguidos por los fontaneros del partido mediante engaños, chantajes y extorsiones. Leire Díez y Pérez Dolset han sido descubiertos, pero la máquina sigue funcionando.
"El propio Sánchez estableció los ejes de esta estrategia el pasado 24 de abril cuando anunció que se tomaba cinco días de reflexión por la apertura de las diligencias contra su mujer y atribuyó las pesquisas a una máquina de fango que pretendía hacerlo 'desfallecer en lo político y en lo personal'. Dos días después, se produjo un ensayo general de esta operación. Medios próximos al Gobierno difundieron simultáneamente una grabación de Villarejo, de agosto del año 2014, en la que el propio policía contaba al entonces secretario de Estado de Seguridad de Mariano Rajoy, Francisco Martínez, que el padre de Begoña Gómez, Sabiniano Gómez Serrano, había regentado saunas gays en Madrid".