El padre de la joven que pide la eutanasia aporta una foto de Noelia para salvar una prueba clave
El recurso del progenitor muestra a su hija firmando un texto en el que manifestaba dudas sobre recibir la muerte asistida. Ella dijo después que lo escribió en estado de somnolencia
La joven Noelia en la primera imagen pública difundida por su padre.
El padre de la joven de 24 años a la que un juzgado de Barcelona reconoció el mes pasado su derecho a recibir la eutanasia ha aportado una foto de su hija Noelia para tratar de salvar una prueba clave del caso y lograr evitar su muerte en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). En la imagen a la que ha tenido acceso El Confidencial se ve a la joven redactando un texto. Según el progenitor, es una nota manuscrita en la que Noelia manifestaba sus dudas y pedía tiempo para pensar su decisión pocos días antes de la fecha programada para su eutanasia. Ella luego negó la validez de ese escrito alegando que le obligaron redactarlo aprovechando su estado de somnolencia.
Se trata de la primera imagen pública de Noelia, cuyo caso ha generado una gran controversia sobre los límites legales que asisten al padre para detener la muerte asistida de su hija. En la foto se la ve en el jardín del Hospital Residencia Sant Camil de Sant Pere de Ribes en el que vive. Se quedó en silla de ruedas después de que en 2022 tratase de suicidarse lanzándose desde el quinto piso de un edificio. La familia de esta chica alega que padece problemas mentales y tendencias suicidas y, por tanto, no cumple los requisitos de la ley de eutanasia. A su juicio, lo que necesita es tratamiento psicológico y no ayuda para morir, ya que es la vía que está utilizando para su propósito de quitarse la vida.
El padre, asistido en el procedimiento judicial por la asociación Abogados Cristianos, vuelve sobre estos argumentos en el recurso presentado contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 12 de Barcelona. La resolución, dictada el pasado 17 de marzo, consideró que Noelia tiene facultades suficientes para decidir, determinó que cumple los requisitos para recibir la eutanasia y, además, negó la legitimidad del padre para recurrir la decisión adoptada por unanimidad en un pleno formado por 19 especialistas. El padre ha presentado un recurso de 34 folios en el que incluye esta fotografía.
El escrito iba dirigido al "Señor director del Hospital Residencia Sant Camil de Sant Pere de Ribes” y al “señor médico responsable del procedimiento de la Prestación de Ayuda a Morir (PRAM)”. Este periódico tuvo en su día acceso al redactado final del manuscrito. Lleva la fecha del 29 de julio del 2024, apenas cuatro días antes de la fecha en el que se habría sometido a la eutanasia si su padre no hubiese acudido al juzgado a pedir una medida cautelar para frenarla.
"Un estado de confusión"
Escrito con un boli azul, Noelia hacía constar que “estando señalada para el 2 de agosto la realización de la eutanasia” se hallaba “en un estado de confusión”. “Solicito al objeto de poder madurar mejor mi decisión un aplazamiento de 6 meses para la realización de dicha prestación”, añadía. No obstante, luego ella reafirmó su deseo de continuar adelante con el proceso.
Ese manuscrito es una de las pruebas del caso con las que el padre trata de demostrar que Noelia es una joven que cambia constantemente de opinión y que en esas condiciones no puede ser eutanasiada. Este manuscrito mereció la atención de la jueza de Barcelona en su sentencia ahora recurrida. La resolución recoge la versión de Noelia, según la cual, realizó ese escrito de su puño y letra a instancias de dos chicas de una “comunidad religiosa” a las que conoce que la visitaron en su habitación y se aprovecharon de que no había dormido nada esa noche. Afirma que estaba en un estado de somnolencia y que no sabía ni lo que escribía. Cuenta que solo quería que se fuesen para seguir durmiendo.
Al enterarse de este manuscrito, la psicóloga y la directora del hospital fueron a preguntar a Noelia y ella les reiteró que quería seguir adelante con su eutanasia. “La directora, efectivamente, tenía constancia de que había personas que entraban en su habitación y molestaban a Noelia”, dice la sentencia. Lo que hizo el hospital fue llamar a otro notario para que la joven confirmase su deseo de morir. Con todos estos elementos, la jueza rechazó valorar como prueba la carta manuscrita: “Consta acreditado que Noelia no era consciente de lo que estaba escribiendo, al dictado de otras personas, dado su estado de somnolencia”.
Ahora el padre trata de que los jueces del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que revisarán su recurso adopten otra posición con la ayuda de esta foto. “Como se puede apreciar, la carta la redactó en el jardín de la residencia, habiéndose arreglado, llevando un gorro para protegerse del sol y vestida con la ropa propia de finales de julio; es decir, muy lejos de lo que afirma en su declaración, en la que daba a entender que se acababa de levantar de la cama y en estado de somnolencia. En definitiva, Noelia mintió para tratar de desvirtuar el valor probatorio de la carta”.
10 líneas de escrito
El recurso añade que “se trata de un documento manuscrito por Noelia de 10 líneas de extensión, imposible de redactarse en un estado de somnolencia y rubricado al pie. No se trata simplemente de recoger una firma en un documento previamente confeccionado por un tercero, sino de redactar de su puño y letra un documento de 10 líneas, haciendo constar su DNI, y, finalmente, poniendo la firma”.
Lo que no se sabía hasta ahora es que existía una foto del momento en el que firmó el documento: “Acompañamos, para desvirtuar la declaración de Noelia realizada en el acto del juicio, una fotografía de ella en el acto de redactar la carta en la que solicitaba la suspensión, reconocible en la propia fotografía (se puede casi leer el texto y comparar con el aportado notarialmente)”. El recurso no especifica quién tomó la foto.
“Sorprende enormemente, que una sentencia que tanto ahonda en la plena capacidad cognitiva y volitiva de la paciente de repente dude de ella ante un documento así. No existe ninguna prueba concluyente de un vicio del consentimiento de Noelia en la redacción del documento susceptible de producir su nulidad como prueba documental. Antes bien, dicho documento privado por haber sido reconocido expresamente por Noelia tiene pleno valor probatorio”, zanja el padre en su recurso.
El padre de la joven de 24 años a la que un juzgado de Barcelona reconoció el mes pasado su derecho a recibir la eutanasia ha aportado una foto de su hija Noelia para tratar de salvar una prueba clave del caso y lograr evitar su muerte en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). En la imagen a la que ha tenido acceso El Confidencial se ve a la joven redactando un texto. Según el progenitor, es una nota manuscrita en la que Noelia manifestaba sus dudas y pedía tiempo para pensar su decisión pocos días antes de la fecha programada para su eutanasia. Ella luego negó la validez de ese escrito alegando que le obligaron redactarlo aprovechando su estado de somnolencia.