Según confirman fuentes de la Seguridad Social a El Confidencial, la falta de personal cualificado y el aumento constante de tareas han llevado al sistema al borde del colapso, lo que podría afectar la gestión de pensiones y otras prestaciones esenciales. Advierten que, de no tomarse medidas urgentes, la situación impactará directamente en los ciudadanos que dependen de estos servicios.
Los paros podrían generar retrasos en la tramitación de pensiones, prestaciones por desempleo y otros trámites esenciales. Se recomienda a los usuarios adelantar sus gestiones y estar atentos a posibles interrupciones en la atención al público durante los días afectados.
Además, los directivos alertan que la situación no solo perjudica a los trabajadores del INSS, sino también a la calidad del servicio. La escasez de recursos y la carga excesiva de trabajo están provocando demoras significativas y dificultando la atención a los ciudadanos.
Entre las principales demandas, los responsables del INSS exigen un refuerzo urgente de la plantilla, mejoras en sus condiciones laborales y el reconocimiento de la complejidad de sus funciones. Consideran imprescindible una reforma estructural que garantice la sostenibilidad y eficiencia del sistema de Seguridad Social.
Hasta el momento, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones no ha respondido oficialmente a estas reclamaciones. Los convocantes esperan que estos paros sirvan como un aviso urgente para resolver los problemas que afectan al organismo y a los millones de ciudadanos que dependen de sus servicios.