El boom de los parques de baterías se enquista en Asturias y fricciona la coalición PSOE-IU
El Gobierno de Barbón da luz verde a dos instalaciones en suelo industrial, entre críticas al ascenso a consejera de la exdirectora de Energía. Vecinos, ecologistas, ganaderos y alcaldes batallan contra ellos
Menos de 24 horas en el cargo, una movilización en la calle y una patata caliente industrial -y política- en el despacho. La avalancha de proyectos para instalar en tierras del Principado sistemas de almacenamiento de energía con baterías (SAEB) ha tropezado con la firme oposición de vecinos y ecologistas que acusan a la consejera del Gobierno de connivencia con la patronal del sector y primarla por encima de los riesgos. La polémica además fricciona al bipartito que gobierna Asturias: FSA (Federación Socialista de Asturiana) y Convocatoria-IU.
La ubicación de los parques de baterías genera controversia política y también reticencias internas para algunos alcaldes socialistas que tienen la última palabra sobre la instalación de los proyectos en sus concejos. En los últimos días, la polémica ha escalado de la calle al Parlamento asturiano.
Criticas de IU al ascenso a consejera de Transición de la exdirectoria de Energía
Esta es la cronología. El sábado 15, Belarmina Díaz Aguado juraba su cargo como nueva responsable de Transición Ecológica del Gobierno de Asturias. Antes, había sido la directora general de Energía y Minería del Ejecutivo de Adrián Barbón.
Al día siguiente, medio millar de personas, convocadas por la Plataforma Stop Baterías, se concentraron en Oviedo para pedir la suspensión de todos los proyectos de parques de baterías en Asturias -183 estiman- y cargar contra la nueva consejera. Consideran que es la responsable de haber puesto una “alfombra roja” a la patronal Aepibal (Asociación Empresarial de Pilas, Baterías y Almacenamiento Eléctrico) para el impulso de unas instalaciones que vecinos, ecologistas y ganaderos no quieren cerca de sus casas y prados.
En la protesta participó el PP, que este miércoles forzó un debate parlamentario sobre una moratoria y, de paso, airear las fricciones entre los socios de Gobierno. Los de Ovidio Zapico (IU), la formación ostenta las competencias de Territorio en el Ejecutivo asturiano, ya se han mostrado críticos tanto con el boom de los proyectos como por el ascenso a consejera de la exdirectora de Energía y Minas.
Con este telón de fondo, el mismo lunes, el Ejecutivo de Barbón daba luz verde a la construcción de dos parques de baterías: uno pequeño en Corvera (5 megavatios) y otro grande en Siero (47,6 MWh), ambos en suelo industrial. Los promotores son Ready to Build y Axpo Storage, e implican líneas de evacuación subterránea de 13 kilómetros y poca o ninguna creación de empleo a expensas, todavía, de la licencia municipal.
El suelo: clave para autorizarlos
El Principado de Asturias se perfiló como uno de los territorios donde se iban a instalar más sistemas de almacenamiento de energía en baterías, pero apenas unos meses después, las reticencias ambientales, la oposición municipal y las movilizaciones vecinales se multiplican y ponen en cuestión los planes proyectados.
Un parque de baterías es una suerte de caja fuerte de energías renovables donde se guarda el excedente para inyectarlo al sistema cuando sube la demanda. Es una garantía de suministro y también de la flexibilidad que el sistema energético necesita cuando parte de la generación está a expensas del clima (eólica, solar, hidráulica…).
En dónde se quieren ubicar está la clave de este boom en Asturias y las quejas de los que se oponen, entre los que figuran alcaldes del mismo signo que Barbón, como el socialista Jorge Suárez, regidor de Gozón.
“El Principado reconoce que tiene más de 183 proyectos presentados, pero solo conocemos 70 porque no nos informa de dónde van”, se queja a El Confidencial, Frutuoso Pontigo, la cara más visible de la Coordinadora Ecoloxista d´Asturies. “En toda España hay 26.000 MW solicitados y 51 instalados. Y Asturias, que tiene el 2% de la población y el 4% del consumo, alojaría -de construirse todos- el 23% de los parques de baterías. Es un disparate”, expone.
Con 183 proyectos, Asturias tendría el 23% de los parques cone l 2% del consumo
Si bien, de las 183 solicitudes estimadas por los ecologistas, hasta ahora solo dos han obtenido el visto bueno del Principado, las dos en suelo industrial. Mientras, otros proyectos se habrían ido retirando por la creciente oposición y los restantes flotan suspendidos en un limbo mientras se regulan las especificaciones.
“Ambos proyectos se alinean con el espíritu del decreto -modificación del Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado (ROTU)-, en el que se reflejará la tipología de suelos adecuados y prioritarios para la construcción de este tipo de instalaciones”, puntualizó el Ejecutivo asturiano, al respecto de las autorizaciones aprobadas.
¿Necesidad o 'invasión'?
Desde la patronal del sector, Aepibal, defienden que la energía renovable implica tener parques de baterías para poder almacenarla. Paso imprescindible para poder avanzar en la transformación del modelo energético hacia una economía descarbonizada.
Para la Coordinadora Ecoloxista de Asturies los parques de baterías son “una invasión”. Han sido especialmente combativos contra el que se proyectaba en La Llana, en el municipio de Piloña, “a escasos 40 metros de las casas” donde preveían “contaminación electromagnética para las personas y animales”, además de riesgo de fuga térmica o incendio.
La última batalla, o la más reciente, es contra un “macroparque” de 72 contenedores -y una línea de alta tensión de evacuación de 1,47 kilómetros- en suelo rústico en Santiago de Ambiedes (Gozón), publicado en el Boletín Oficial de Asturias el pasado 11 de febrero, con el aval ambiental del Miteco. Lo impulsa la firma Tag Energy, participada por la familia Agnelli, ligados a Ferrari y al Juventus de Turín.
Los dueños de Ferrari impulsan un proyecto en Gozón que su alcalde rechaza
El alcalde socialista, Jorge Suárez, ya ha dicho que no, con mayúsculas, al proyecto en su emplazamiento actual y considera que solo tendría sentido en zona industrial. El parque es el más grande proyectado en Asturias (100MW). “Es incomprensible porque el Ministerio se saltó incluso al Gobierno del Principado”, expone Fructuoso Pontigo, que anuncia alegaciones.
"No es un poste de la luz"
El mapa de los proyectos solicitados tocaría así todos los concejos y paisajes asturianos de la montaña al mar, pasando por la cuenca minera -Colunga, Cangas, Mieres, Oviedo, Gijón, Avilés...- con una llamativa excepción: el occidente asturiano, que es precisamente la parte que linda con los megavatios eólicos instalados en la Mariña de Lugo.
Los concejos serán clave para la autorización final de los proyectos en su término. “Muchos pensaban que era como poner un poste de la luz y ya han visto que no es así”, apuntan desde los colectivos que han ido pueblo a pueblo dando charlas. “Si crease empleo, aún, pero ni siquiera. Vienen para aquí porque tenemos una directiva que les dio todas las facilidades y quince contarían con subvención”, critican desde la Coordinadora Ecoloxista d´Asturies.
Vecinos y ganaderos agrupados en Asturias Ganadera admiten que estas instalaciones tienen sentido en terrenos industriales o en centros de producción eléctrica, pero no en prados rurales y entornos rústicos. “Es especulación pura y dura”, censuran.
Menos de 24 horas en el cargo, una movilización en la calle y una patata caliente industrial -y política- en el despacho. La avalancha de proyectos para instalar en tierras del Principado sistemas de almacenamiento de energía con baterías (SAEB) ha tropezado con la firme oposición de vecinos y ecologistas que acusan a la consejera del Gobierno de connivencia con la patronal del sector y primarla por encima de los riesgos. La polémica además fricciona al bipartito que gobierna Asturias: FSA (Federación Socialista de Asturiana) y Convocatoria-IU.