El informe de los letrados da vía libre al PSOE para tragar con la cuestión de confianza de Junts
Los socialistas se decantaban por tumbar la proposición no de ley pero los servicios jurídicos del Congreso allanan que se tramite, justo después de que los posconvergentes elevaran la presión
La Mesa del Congreso decidirá este martes si admite a trámite la proposición no de ley de Junts en la que pide a Pedro Sánchez que se someta a una cuestión de confianza y aunque desde las filas socialistas se apuntaba la semana pasada a la posibilidad de tumbarla, un informe de los letrados allana al PSOE su admisión a trámite.
Los de Carles Puigdemont han planteado su tramitación como una prueba de fuego de su relación con el Gobierno, hasta el punto de que amenazaban con tomar decisiones en contra de mantener su apoyo, si se rechazaba.
La presión ha ido en aumento en las últimas horas, a través de declaraciones públicas de sus principales dirigentes. El informe de los letrados avala a los socialistas para que traguen con esta iniciativa, a pesar de que hace unos días no lo veían.
Defienden que de los precedentes existentes no se puede extraer "una línea de actuación unívoca por parte de la Mesa". Y que como se trata de una proposición no de ley, el resultado de la votación de esta iniciativa, "carecerá de impacto jurídico alguno en la relación de confianza existente entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo".
Los juristas de las Cortes recuerdan que son sólo una toma de posición de la Cámara sobre asuntos variados que puedan ser de su interés, o lo que es lo mismo, declaraciones o manifestaciones de voluntad que no obligan jurídicamente a su destinatario y que no tienen carácter vinculante. En resumen, aunque se aprobara la propuesta de Junts de que Sánchez se someta a una cuestión de confianza, la decisión depende únicamente de su voluntad, como explicita el propio reglamento del Congreso.
Pero, precisamente, porque sólo el presidente, previa deliberación del Consejo de Ministros, puede proponer pedir la confianza de la Cámara, se habían generado dudas sobre si podía o no aceptarse la iniciativa. Los letrados destacan que en casos similares, en los que los grupos plantean cuestiones que quedan fuera de las atribuciones del Parlamento, existen antecedentes tanto de su aceptación como de su rechazo.
Y como justo nunca han afectado a las cuestiones de confianza, "corresponde a la Mesa fijar un criterio, que probablemente servirá como referencia para la decisión en torno a la admisión a trámite de otras iniciativas de control en el futuro", señalan.
Fuentes socialistas ya apelaban la semana pasada a ejemplos en los que la Mesa del Congreso se había opuesto a solicitudes fuera del alcance de los grupos y apuntaban a que el PSOE, que junto a Sumar tiene mayoría en este órgano, se inclinaba por tumbar la proposición de ley de Junts. Pero, casi a la vez, desde el Gobierno se aseguraba que aún no estaba claro que iba a pasar.
En una entrevista este domingo del secretario general de Junts, Jordi Turull, en El Periódico de Cataluña, sostenía que "nos cuesta mucho imaginar que, tal y como están las cosas, el PSOE se niegue a que haya un debate sobre esta proposición". Y avisaba que "si la Mesa dice que no hay nada que hablar, tomaremos nuestras decisiones".
Puigdemont se descolgó de forma inesperada con la exigencia de la cuestión de confianza, sin que la Moncloa supiera nada. Pero el Gobierno depende de los votos de los posconvergentes para aprobar las cuentas del próximo año, que son vitales para el sostenimiento de la legislatura.
Aunque la proposición no de ley se tramite, probablemente no se debatirá hasta finales de febrero. Esto supone que el riesgo de esa votación para el Ejecutivo es menor, porque en ese momento ya deberían haberse puesto de acuerdo con Junts sobre los presupuestos. En definitiva, tanto el calendario como el informe de los letrados facilitan que la iniciativa siga su curso. La única duda es si en algún momento el Gobierno pondrá o no pie en pared a todas las ocurrencias del expresidente.
La Mesa del Congreso decidirá este martes si admite a trámite la proposición no de ley de Junts en la que pide a Pedro Sánchez que se someta a una cuestión de confianza y aunque desde las filas socialistas se apuntaba la semana pasada a la posibilidad de tumbarla, un informe de los letrados allana al PSOE su admisión a trámite.