La Complutense exige a Begoña Gómez que devuelva ya el 'software' y liquida su cátedra
La universidad denuncia que no le constan “los dominios transformatsc.com, transformatsc.es y transformatsc.org” presuntamente creados por la mujer de Sánchez para explotar la aplicación que registró a su nombre
La Universidad Complutense ha liquidado la Cátedra de Transformación Social Competitiva de Begoña Gómez y le ha exigido que entregue inmediatamente, “en el estado en que se encuentre, toda documentación, programa, plataforma tecnológica, software o ingenio susceptible de propiedad intelectual o industrial que, en cualquier soporte, haya sido diseñado o puesto en marcha con los recursos de la Cátedra y que no haya sido entregado a la Universidad”, según recoge un acta de la institución, al que ha tenido acceso El Confidencial.
El párrafo se refiere al software valorado en 150.000 euros que Google, Indra y Telefónica desarrollaron gratuitamente para la Complutense y que Begoña Gómez registró presuntamente a su nombre, como reveló El Confidencial el pasado mayo. El titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado, ha acordado imputarle por estos hechos un presunto delito de apropiación indebida y otro de intrusismo profesional, que se suman a los de tráfico de influencias y corrupción en los negocios que ya le atribuía.
La extinción formal de la Cátedra de Transformación Social Competitiva se produjo este lunes en la última reunión de su Comisión Mixta de Seguimiento, órgano supervisor del ente, después del giro que ha dado la Universidad en las últimas semanas. El rector de la Complutense, Joaquín Goyache, también imputado en la causa, ha pasado de impulsar la Cátedra de la pareja del secretario general del PSOE a promover una investigación para denunciar sus presuntas irregularidades.
La Comisión Mixta se celebró sin Begoña Gómez, que no acudió alegando “problemas de agenda”. Esta semana se encuentra en la India acompañando a Pedro Sánchez en una visita oficial a este país. En su representación habló el hasta ahora codirector de la Cátedra, José Manuel Ruano, que se quejó de que la Complutense no hubiera accedido a cambiar la fecha de la Comisión.
Los representantes legales de la Fundación Bancaria La Caixa y Reale Seguros, entidades fundadoras de la cátedra de Begoña Gómez, tampoco acudieron. Tampoco delegaron su voto ni se conectaron por vía telemática. Por parte de la Universidad asistieron José María Coello de Portugal, vicerrector de Relaciones Institucionales, y otros altos cargos, que explicaron que la convocatoria se había realizado con suficiente antelación y que se cumplían todos los requisitos formales para proceder a la liquidación de la Cátedra.
Por contra, los representantes de la Complutense recordaron que ni Begoña Gómez ni Ruano han presentado todavía las “memorias de actividades de los últimos cursos académicos, ni las memorias económicas de los últimos ejercicios”, como exige la normativa del centro. También denunciaron que la mujer del presidente del Gobierno tampoco ha aportado los archivos que le requirió la gerente general de la Universidad el 12 de junio. Según expuso Ruano, Begoña Gómez “consideró, junto con su abogado, por la existencia de un procedimiento judicial, que convenía no entregar dicha documentación, ya que pudiera afectar a su derecho de defensa”.
Alberto Pérez GiménezJosé María OlmoPablo Gabilondo
Otro representante de la Universidad, Jorge Jesús Gómez, vicerrector de Tecnología, dejó constancia de que a la institución no le consta “vinculación con los dominios transformatsc.com, transformatsc.es y transformatsc.org” que, como también adelantó este diario, fueron presuntamente registrados por Begoña Gómez para ofrecer el software creado por Google, Indra y Telefónica. “Nunca han pertenecido a la Universidad Complutense, ni han sido nunca de su titularidad, ni han sido reservados por la Universidad”, sostuvo Gómez.
Este vicerrector reiteró que Begoña Gómez debe devolver a la universidad el software y cualquier otro material relacionado con la plataforma. “No consta oficialmente en la universidad, copia del programa o software que tenía que haberse desarrollado en el marco de la Cátedra”.
Ruano respondió que no se había entregado ningún software porque este “no existe, y que por ello no se puede poner a disposición de la Universidad”. Pero documentos desvelados por El Confidencial demuestran que la propia Begoña Gómez comenzó a presentar el programa a finales de 2022 y la página oficial de la aplicación informática entró en funcionamiento en 2023.
La Comisión Mixta también trató este lunes la cancelación de los dos Máster vinculados a la Cátedra que dirigía igualmente Begoña Gómez. Según los representantes de la Universidad, el final del Máster en Fundraising se justifica por la matriculación de sólo 4 alumnos en la edición que debía arrancar este mes de octubre.
En cuanto al Máster en Transformación Social Competitiva, la Universidad defiende que su eliminación se debe a que la “Universidad ha visto perjudicada su imagen y sufre una importante devaluación reputacional y de prestigio como consecuencia de diversos procedimientos judiciales que se relacionan con el Máster”, en alusión a las diligencias del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid.
El último punto del orden del día fue la extinción de la cátedra, que fue aprobada por mayoría. Sólo unas horas después se conoció la nueva imputación de Begoña Gómez por la presunta apropiación del software de Transformación Social Competitiva. La noticia le sorprendió en la India. Tendrá que comparecer en Plaza de Castilla el próximo 18 de noviembre para que le notifiquen la apertura del procedimiento.
La Universidad Complutense ha liquidado la Cátedra de Transformación Social Competitiva de Begoña Gómez y le ha exigido que entregue inmediatamente, “en el estado en que se encuentre, toda documentación, programa, plataforma tecnológica, software o ingenio susceptible de propiedad intelectual o industrial que, en cualquier soporte, haya sido diseñado o puesto en marcha con los recursos de la Cátedra y que no haya sido entregado a la Universidad”, según recoge un acta de la institución, al que ha tenido acceso El Confidencial.