El Senado devuelve al Congreso la ley de los presos de ETA y logra retrasar su promulgación
El PP maniobra con su mayoría absoluta en la Cámara Alta para retrasar la aprobación de la controvertida norma y la devuelve al Congreso, una decisión inédita que sostienen en un informe de los letrados
El Senado consigue retrasar la polémica modificación de la ley 7/2014 que facilita la excarcelación de presos de ETA. En un sorprendente giro, el presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán, ha decretado devolver el texto al Congreso para que se pronuncie sobre el veto interpuesto en el pleno. Se trata de una decisión inédita, ya que el Senado establece de forma unilateral que la votación de este lunes, en la que la mayoría absoluta del PP ha rechazado el texto, se entiende como un "veto" que les permite devolverlo a la Cámara Baja y retrasa, por tanto, su promulgación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
El PP encuentra, de este modo, un hueco por el que intentar obstaculizar el trámite. En un principio, y tal como habían informado desde el propio Partido Popular, no había "nada que hacer" para evitar que la norma saliese adelante, votasen lo que votasen en el último trámite del Senado, ya que los populares tampoco habían presentado enmiendas durante el paso de la ley a la Cámara Alta en los plazos establecidos para ello. Pero Pedro Rollán ha decretado que el voto en contra de la mayoría absoliuta de la Cámara en el pleno de este lunes equivale a un veto. La votación ha finalizado con 111 votos a favor; 148 en contra y 2 abstenciones.
La decisión, que no cuenta con precedentes recientes, amenaza con provocar un choque institucional entre el Congreso y el Senado por "el vacío legal" que ha encontrado el PP para retrasar el trámite y que les permite poner el balón en el tejado de la Presidencia del Congreso. Según lo exhibido por Pedro Rollán, la Mesa de la Cámara Baja deberá responder a ese requerimiento y, a priori, convocar un pleno para decidir si levanta el veto. Fuentes del PP en el Senado echan más leña al fuego, y reiteran que "el apoyo de los senadores del PSOE" a la ley que permite acortar condenas de etarras, así como las "críticas de los socialistas" a la decisión tomada por Pedro Rollán, "demuestran que el PSOE y Sánchez defienden a Bildu por encima de las víctimas".
"No hay precedentes de un rechazo por mayoría absoluta a un proyecto de ley que no haya sido enmendado en Comisión", argumentan fuentes del PP, que cierran filas con la decisión de Pedro Rollán. El primer partido de la oposición justifica el movimiento en base al artículo 90.2 de la Constitución y los artículo 106.1 y 122 del Reglamento del Senado, que establece que la Cámara Alta "dispone de un plazo de dos meses, a partir del día de la recepción del texto, para aprobarlo expresamente o para, mediante mensaje motivado, oponer su veto o introducir enmiendas al mismo".
"Debe primar la voluntad real manifestada por la Cámara frente a una aplicación del Reglamento del Senado que, por excesivamente rígida y formalista, no sea conforme con la Constitución", recoge el informe de la letrada mayor del Senado, Sara Sieira, que el presidente del Senado encargó el pasado viernes. "Un rechazo por mayoría absoluta del Pleno del Senado es un acto que ha de tener efecto urídico de un veto, por haberse acordado con carácter final y global, con la consiguiente devolución del texto al Congreso de los Diputados", concluye.
El PP pide "perdón" a las víctimas
El PP se encomendó este lunes a la voz de Marimar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco, para intentar zanjar la crisis de la negligencia que cometieron los populares al avalar en el Congreso una modificación legislativa que permite abaratar las penas de presos de ETA, un "error injustificable" que ha sacudido enormemente al partido y que algunos sitúan como la mayor crisis de la era Feijóo.
Por toda la concatenación de errores, la senadora Blanco, víctima del terrorismo, ha comenzado su intervención pidiendo "perdón" a asociaciones y damnificados. "Hoy subo a la tribuna con una inmensa carga de humildad para pedir perdón a todos los españoles y todas y cada una de las víctimas", lanzaba, entonando una vez más el mea culpa en nombre de Feijóo y del Partido Popular.
Una vez asumida la responsabilidad, la portavoz popular pasó al ataque sin cuartel al PSOE. El PP usó su mayoría absoluta en el Senado para aplazar una semana la votación y dar tiempo al PSOE para que retirase la reforma de la ley, algo a lo que el Gobierno se ha negado en rotundo. "¿Van a mirarme ustedes a los ojos y me van a decir, de verdad, que yo tengo nostalgia por el terrorismo de ETA?", lanzaba
"Hay una diferencia abismal entre cometer un error y legislar para liberar deliberadamente a terroristas sanguinarios (...). Ustedes están a favor de romper sus cadenas", afeaba Blanco. "Otegi dicta, y Sánchez obedece", ilustraba, al tiempo que censuraba que el PSOE permitiese que sus socios, en alusión a EH Bildu, se "rían" de las víctimas que claman "un mínimo de decencia. "Esta enmienda no sólo abre las puertas de las cárceles, sino también las heridas de las víctimas. No nos dejan sufrir en paz", lanzaba.
Los últimos siete días no han sido precisamente fáciles para el PP por su equivocación en el trámite parlamentario, al no percatarse de que la reforma de la ley orgánica 7/2014, que a priori era una trasposición sencilla de una directiva europea, tendria un efecto directo en la excarcelación de presos de ETA gracias a una enmienda de Sumar que tanto PP como Vox pasaron por alto. Génova desdeñó el clamor interno que pedía depurar responsabilidades, e intentó poner el foco en la responsabilidad del Gobierno.
Este mismo sábado, durante los corrillos posteriores a la recepción en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional, la presidenta de la AVT, Maite Araluce, protagonizó un encontronazo con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que recriminó haber "abandonado" a las víctimas del terrorismo, una acusación a la que el jefe del Ejecutivo respondió con que era "su opinión". El Ejecutivo se negó a retirar la normativa, cuya aprobación permitirá a EH Bildu ver cumplida una de sus reivindicaciones históricas.
"Viven de rodillas ante los herederos de ETA, y eso es miserable (...). Esa será su lamentable historia, la de la indecencia", zanjó Marimar Blanco, a la que ovacionó toda la bancada popular cuando acabó su intervención. Feijóo trata de revertir la polémica y encapsularla, pero en las filas populares hay coincidencia en el hecho de que este error, por el que se ha señalado especialmente a los diputados populares que participaron en la ponencia de la ley en la Comisión de Justicia del Congreso, les perseguirá durante mucho tiempo.
El PSOE pide aparcar "el rencor" para legislar
De poco o nada han servido las súplicas del PP. El PSOE no sólo no retirará la normativa, sino que también votará a favor de la polémica normativa pese a su carácter simbólico. María Diego Castellanos, senadora socialista, ha enarbolado la figura de Alfredo Pérez Rubalcaba para pedir a las señorías del PP aparcar "el odio y el rencor" a la hora de legislar. "El perdón es la llave de la libertad", justificaba, en línea con el discuso del portavoz de EH Bildu. Castellanos ha respondido a Marimar Blanco con un duro discurso en el que ha situado al PP en la política de la "confrontación". "Señorías del PP, les miro a los ojos y les pregunto, ¿ustedes creen que soy una miserable? ¿que soy una defensora del terrorismo? ¿que para mí hay víctimas de primera y de segunda?", lanzaba.
La dirigente del PSOE ha defendido la polémica normativa que, a su juicio, está ajustada al derecho europeo. Recordó, además, que la ley saldrá adelante con el mismo texto que el PP avaló en el Congreso. "Se ha producido una crisis interna en su partido, y empiezan a crear una realidad paralela, un nuevo relato en el que dicen que han sido engañados", afeaba. Castellanos censuró la nueva "huida hacia adelante" de los populares, a los que ha acusado sin remilgos de "utilizar" a las víctimas de ETA, "una infamia que les perseguirá siempre". "Nosotros siempre hemos respetado el dolor de las víctimas", aunque "podemos estar o no de acuerdo con algunas de sus posiciones", argumentaba.
Otros socios del Ejecutivo calentaron el debate con críticas ácidas dirigidas a la bancada popular, a la que señalaron por utilizar a ETA como "elemento electoral y político", en boca del senador de Compromís, Enric Xavier Morera. "¡Qué verguenza denunciar ahora lo que se calló antes!", espetó, por su parte, la senadora de Más Madrid Carla Antonelli, que preguntó de forma retórica "a cuánto cotiza hoy en bolsa la falta de dignidad" y deslizó que la mano de Ayuso está detrás de la polémica que ha estallado en la sede de Génova. "ETA dejó de matar hace 13 años", reiteró.
El Senado consigue retrasar la polémica modificación de la ley 7/2014 que facilita la excarcelación de presos de ETA. En un sorprendente giro, el presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán, ha decretado devolver el texto al Congreso para que se pronuncie sobre el veto interpuesto en el pleno. Se trata de una decisión inédita, ya que el Senado establece de forma unilateral que la votación de este lunes, en la que la mayoría absoluta del PP ha rechazado el texto, se entiende como un "veto" que les permite devolverlo a la Cámara Baja y retrasa, por tanto, su promulgación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).