Desde el ayuntamiento, presumen de haber adjudicado recientemente un nuevo contrato para instalar 510 paneles fotovoltaicos para autoconsumo en diversos centros educativos. El consistorio cifra en un 40% el ahorro en la factura municipal de la luz, a pesar del crecimiento de la población.
Desarrollar proyectos de investigación e innovación que combinen la dimensión tecnológica y social en el campo de la transición energética es un paso clave en la reducción de la huella de carbono. En este contexto surge Cíclica, que a nivel nacional ha participado en la Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España (ERESEE 2020) y la plataforma web asociada para impulsar la regeneración urbana en España urban3R.
Desde la organización también se desarrollan proyectos de planificación de rehabilitación energética para promover la intervención en el parque residencial de manera masiva, facilitando la toma de decisiones por parte de las administraciones competentes. Abarcan desde la escala autonómica a la municipal gracias a la herramienta urbanZEB, basada en la metodología de Urban Building Energy Model (UBEM).
A esto se unen proyectos de innovación social que, mediante el fortalecimiento de la cooperación con las comunidades, promueven la concienciación social hacia la transición energética, justa y equitativa.
En 2020 España contaba con 10.000 tejados solares, según el Observatorio de Sostenibilidad. Para esa organización, el que “debería ser el país del sol”, estaba lejos de países como Alemania (1,5 millones), Reino Unido (800.000) o Italia (600.000). El avance desde entonces ha sido intenso, pero para Prieto el margen de crecimiento es muy amplio y apunta, más allá del potencial en los tejados, a las fachadas, carreteras, vías férreas o hasta invernaderos.
Para el director general de UNEF, el objetivo marcado por el gobierno para 2030 [llegar a 19.000 megavatios de potencia instalada en autoconsumo] “está bastante bien”. Pero para alcanzarlo, considera que se deben hacer reformas que eliminen barreras administrativas y propone sustituir las subvenciones por desgravaciones fiscales, “como hacen en Alemania, Países Bajos o Reino Unido, en particular para el sector residencial, donde cuentan con un IVA 0”.
Desde Cíclica reconocen que, a pesar de la buena actuación de algunos países europeos “el 40 % del consumo final de energía en la UE y el 36 % de sus emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía corresponden a los edificios, mientras que el 75 % de los edificios de la UE siguen sin ser eficientes desde el punto de vista energético”.
Para volver a la senda del crecimiento en potencia anual instalada, Pesqué cree que, aunque los precios de la energía hayan bajado desde el inicio de la guerra en Ucrania, “tendríamos que poner de manifiesto la volatilidad por temas o aspectos que escapan a las políticas de un país”. La instalación de más placas en edificios de pisos y el impulso de las comunidades energéticas son, para Donoso, “las dos asignaturas pendientes y los dos nichos de mercado”.
A su juicio, el avance debe pasar también por un cambio de mentalidad. “Hemos perdido el hábito de comprar cosas para largo plazo. Vivimos en el usar y tirar y ya no sabemos cómo se compra para algo que dura 30 años”, reflexiona. Para él, a la hora de decantarse por el autoconsumo, “el precio no es lo más importante, sino la calidad y la instalación por parte de profesionales formados adecuadamente”.
Ante la búsqueda de soluciones para incrementar la potencia de autoconsumo, Naturgy también se ha posicionado en los últimos años dentro de este sector.
En su actividad diferencia entre dos tipologías de negocio: el segmento industrial y el doméstico. El segmento industrial es el que ha experimentado un mayor crecimiento, multiplicando el volumen de negocio por cinco. Para ello, ofrece la instalación de una planta fotovoltaica en las instalaciones del cliente, que opera y mantiene hasta que finaliza el contrato. Después cede toda esta instalación a la empresa contratante. Eso permite garantizar un precio estable a largo plazo de una parte del consumo eléctrico, evitando las volatilidades del mercado y, el cliente, a su vez, mejora su posicionamiento en sostenibilidad.
En el segmento doméstico ha incorporado una novedad a sus instalaciones fotovoltaicas: la batería virtual. Este servicio permite al cliente acumular el importe no consumido para usarlo en otro momento, e incluso en otra residencia. Con ello se puede llegar a alcanzar una factura de 0 €, ya que los ahorros se compensan sobre cualquier término de la factura (término fijo de la energía, financiaciones e incluso otros productos como el gas).
Buena Huella es un proyecto colaborativo de Naturgy y El Confidencial en el que la lucha contra el cambio climático y la reducción de la huella de carbono se convierten en nuestro objetivo común. La compañía eléctrica colabora desde 2022 con los principales grupos editoriales para impulsar una comunicación sostenible que mida y reduzca la huella de carbono en la generación de los contenidos digitales.
Ambas compañías trabajan desde hace tiempo en el reto ecológico y Buena Huella es una oportunidad de seguir haciéndolo de forma compartida. La compañía energética ha orientado su negocio hasta la transición energética con la meta clara de ser neutra en carbono en 2050 y El Confidencial se siente comprometido en crear y divulgar informaciones de calidad desde una conciencia ambiental.
Estas son las medidas que hemos aplicado para ahorrar en huella de carbono en la ejecución de este proyecto de contenidos relacionados con el medio ambiente: