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Génova da carpetazo a la crisis de los presos de ETA: "Dejar caer a alguien es lo sencillo"
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HERIDA ABIERTA EN EL PP

Génova da carpetazo a la crisis de los presos de ETA: "Dejar caer a alguien es lo sencillo"

La dirección del PP intenta salir del laberinto y desviar el foco de atención sin ceder a las presiones internas que exigen dimisiones. El partido continúa en ebullición, pero Feijóo mantiene que no hará cambios en el Congreso de los Diputados

Foto: El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, junto a la senadora Maria del Mar Blanco en el Congreso. (Europa Press/Jesús Hellín)
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, junto a la senadora Maria del Mar Blanco en el Congreso. (Europa Press/Jesús Hellín)
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Alberto Núñez Feijóo intenta dar carpetazo a la última crisis que ha dejado un conato de fractura interna por el aturdimiento y la incomprensión generalizada que ha golpeado a todas las capas del partido. A los oídos de la dirección de Génova han llegado todo tipo de críticas y quejas por el "error injustificable" de haber sucumbido a la sigilosa modificación legal que permitirá una temprana excarcelación de presos de ETA. Pero el líder nacional se mantiene en sus trece y no decretará medidas ejemplarizantes contra los responsables del irreversible fallo parlamentario, que desguarece una de las grandes líneas argumentales del PP: la defensa de las víctimas del terrorismo.

En la cúpula nacional confirman también que Feijóo tampoco se plantea ningún tipo de reestructuración cosmética, ni en la dirección parlamentaria ni en el cuartel general del partido, con la que taponar la crisis de imagen y satisfacer una reivindicación que no sólo lanzan, en privado, importantes dirigentes populares, sino también las propias asociaciones de víctimas. "Dejar caer a alguien es lo sencillo", se defienden en el entorno del líder popular, en alusión a los tres ponentes del PP de la controvertida reforma en la Comisión de Justicia a los que se ha señalado de forma coral como primeros responsables de lo sucedido.

"No vamos a señalar al eslabón más débil de la Cámara. La dirección no les dejará caer", refrendan. En la dirección nacional aseguran entender "el dolor" y la indignación coral que se ha extendido como la pólvora por todos los rincones del partido, donde hay voces que ponen incluso el foco de responsabilidad en la propia Génova, que prefiere no abrir la caja de pandora de la crisis orgánica. El error, insiste, es "colectivo".

Foto: pp-busca-chivo-expiatorio-taponar-la-crisis-ley-eta

El argumento de defensa de Feijóo tiene tres patas: que la responsabilidad última de la "tropelía" es del Gobierno —que puede y no quiere retirar el polémico proyecto legislativo—; que el voto en contra del PP "no hubiese evitado que saliera adelante"; y que la política del escarmiento no enmienda el error. En el fondo persiste el malestar y se alienta la tesis de que el trauma de haber facilitado, por equivocación, la liberación de presos de ETA "nos perseguirá durante mucho tiempo", como lamenta un diputado del PP, que hace un paralelismo, salvando las distancias, con la histórica equivocación del exdiputado Alberto Casero en la votación de la reforma laboral. "Esto es muchísimo peor".

Pese a que el partido continúa en ebullición, Génova busca ahora la salida del laberinto sin ceder a las presiones internas que piden represalias. Como poco, la herida seguirá supurando hasta el próximo lunes 14 de octubre, día en que el Senado ha fijado forzosamente el pleno en el que debe pronunciarse sobre la polémica norma. La bancada del PP votará en contra, y los senadores del PSOE tendrán que "retratarse". Pero el resultado de la votación no importa, porque al no contar con enmiendas ni vetos previos, la ley se promulgará al día siguiente por las Cortes Generales. La siguiente fase crítica llegará cuando comience a materializarse la excarcelación de los primeros presos.

Fue el propio Feijóo el que quiso poner punto y final a la crisis con un último y encolerizado discurso sobre el asunto durante la comparecencia de Sánchez de este miércoles que, en un principio, había solicitado el propio PP para abordar la emergencia migratoria. El líder del PP quiso escenificar, en primer lugar, un cierre de filas con las asociaciones de víctimas con el que enmendar su crisis de imagen. Esa disculpa simbólica llegó con la inesperada irrupción en el pleno de la senadora Marimar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco, a la que toda la bancada del PP ovacionó a su llegada al hemiciclo, interrumpiendo, con ello, la alocución de Sánchez.

Acto seguido, durante su turno de réplica, Feijóo decidió aparcar la apuesta interna por priorizar los "problemas reales", entre los que se encuentra la inmigración, y pronunció un encolerizado discurso contra Sánchez, al que endosó la rabia acumulada en los últimos días por la "trampa" parlamentaria. "No es lo mismo un error, por injustificable que sea, que la bajeza moral de impulsar esta ley a sabiendas", cargó. El líder del PP tampoco se amilanó cuando Francina Armengol le llamó la atención y le pidió que se ciñera al asunto del debate. "Yo voy a hablar de la dignidad de las víctimas de ETA", respondió.

Génova tenía claro que quería colocar el mensaje en el pleno de este miércoles procedente de la voz más autorizada del partido. Entienden en su equipo que no se podía "hurtar" a la ciudadanía ese debate, ni tampoco se podían permitir "obviarlo", como sí hizo Vox. El partido ultraconservador también erró en el análisis de las enmiendas fantasma que Sumar les coló por la escuadra. Pero Santiago Abascal decidió no hacer ni una sola alusión en su intervención en el Congreso para no amplificar el debate. Además, por la tarde, la dirección de Vox decidió fulminar a Rocío Monasterio de la presidencia del partido en la Comunidad de Madrid, con lo que desvió el foco mediático.

El PP jugará a partir de ahora su propia baza de distracción al entender que ya ha dado todas las explicaciones pertinentes. Y Feijóo retomará esa agenda social desde el próximo viernes, cuando viaja a Polonia para reunirse con el primer ministro Donald Tusk para amplificar su frente internacional para atajar la crisis migratoria en España. El líder del PP ha agendado también para el próximo lunes y martes las citas con el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, y con CCOO, UGT y Cepyme con el objetivo de ahondar en su agenda social, con la Ley de Conciliación como medida estrella. El jueves acudirá a Bruselas, y el viernes a Berlín. En definitiva, una agenda abultada para intentar volver a la normalidad y escapar, por fin, de la tormenta.

Alberto Núñez Feijóo intenta dar carpetazo a la última crisis que ha dejado un conato de fractura interna por el aturdimiento y la incomprensión generalizada que ha golpeado a todas las capas del partido. A los oídos de la dirección de Génova han llegado todo tipo de críticas y quejas por el "error injustificable" de haber sucumbido a la sigilosa modificación legal que permitirá una temprana excarcelación de presos de ETA. Pero el líder nacional se mantiene en sus trece y no decretará medidas ejemplarizantes contra los responsables del irreversible fallo parlamentario, que desguarece una de las grandes líneas argumentales del PP: la defensa de las víctimas del terrorismo.

Partido Popular (PP) Alberto Núñez Feijóo ETA (banda terrorista)
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